Periodismo para vencer la horca

Juan Ramón Huerta

Hombres: os he amado. ¡Estad alerta!

El periodismo nicaragüense siempre ha estado acariciando la horca de diferentes formas. Desde quienes siempre piensan que somos cotidianamente sospechosos hasta quienes agotan la imaginación viéndonos tras los barrotes de una cárcel por no decir bajo una gélida lápida con un lead como epitafio.

Sin embargo, los periodistas tenemos la virtud de crecer y levantar nuestras frentes y miradas cuando los tiranos enfurecen. Si no fuera así, Julius Fucik no hubiera logrado la proeza de escribir su emblemática obra “Reportaje al pie de la horca” desde la fría cárcel.

En Nicaragua, el periodismo ha sufrido las alineaciones cada vez que ocurren acontecimientos políticos trascendentales y aún en menores como procesos electorales cuando los dueños de medios se alinean a un determinado candidato y desde ahí se levantan tribunas partidarias que distorsionan el periodismo profesional.

Los periodistas comienzan a verse con diferencias en las calles, olvidan que los alineados son los dueños de medios y comenzamos a tomar posturas individuales que más tarde nos toda desmontar porque en realidad somos de la calle.

A partir del 18 de abril de 2018, este fenómeno se ha dimensionado, las tomas de posiciones parecen ser definitivas, sin embargo, en el oficialismo trabajan periodistas que lo hacen por necesidad pero que secretamente se acerca al oídio y te confiesan su tragedia.

Es realmente una tragedia estar asumiendo mentiras, medias verdades o la realidad al revés como extrañamente ha ocurrido en Nicaragua donde más que piezas para un periodismo profesional, resultan ser escenas de novelas que por falta de tiempo no se han comenzado a escribir.

A diferencias de otras épocas de alineamiento oficial, algunos medios que antes acariciaban al oficialismo han asumido la lucha por la libertad de expresión y del periodismo profesional a costa de sus integridades físicas y morales porque se han convertido en blancos de revancha por el oficialismo.

Hay un medio que ha dado ligero giro a su histórico nombre, como consecuencia de una ruptura con el gobierno. En ese medio se persiguió y despidió a periodistas por pensar diferente a sus dueños y estuvo en el filo del colapso, ahora, al menos por esta etapa, ha asumido un perfil menos oficioso.

En suma, en el este día especial en el mundo para el periodismo, Nicaragua presenta un buen balance de credibilidad, lucha y preferencia por un ejercicio digno de la profesión, la población prefiere buscar este periodismo para informarse.

Valor y solidaridad con los periodistas que luchan en silencio por mantener su imagen profesional y llamado a quienes desestiman su nombre y profesionalismo para entregarse al poder, consciente, deliberado o con los que cuesta creer, su complicidad, más si viene de jóvenes.

      

 

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Juan Ramón Huerta

Prisma cotidiano | El periodismo tiene la capacidad de presentar los hechos desde distintos ángulos y enfoques.

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