En Nicaragua, parte de las universidades tomaron el camino del fundamentalismo partidario

 

“La libertad a la que los estudiantes y los profesores universitarios tienen derecho para aprender, enseñar, investigar y divulgar el pensamiento, el arte y el conocimiento, sin por ello sufrir presiones económicas, políticas o de otro tipo”

Unesco

 Julio César Guerrero Días

El pensamiento y el conocimiento universal de la transmisión de saberes responsables, una obligación y un deber de las universidades para formar profesionales responsables, ha quedado en el fundamentalismo partidario.    

La sociedad nicaragüense actual, es consecuencia de una serie de crisis en todos los niveles: el económico, el social y el político; crisis recurrentes que exigen una reforma estructural de alto significado, con nuevas rutas de pensamientos.

Se habla de una sociedad del conocimiento, pero de un conocimiento tan fragmentado, que cada vez más nos impide percibir los problemas globales fundamentales para contextualizarlos y darles un sentido en su conjunto.

Para darle ese sentido se requiere de un pensamiento universal, donde estén presente todas las corrientes sin excepción y que se plantee un verdadero universo de ideas y esa es la tarea de las universidades, sin embargo dichas casas de estudios se han quedado cortas de desarrollar ese pensamiento entre sus estudiantes.

La información que requerimos para su análisis no es de fácil acceso por lo que su organización y comprensión presentan dificultades por lo que un pensador contemporáneo reflexiona sobre la necesidad de que los estados del conocimiento tengan un impacto social en contextos reales.

Francois Valleys, expresa que urge apostar por una reflexión integral de la universidad como institución que influye en el entorno. Toda organización debería tener como visión promover este modelo en su actividad diaria y requiere, dice Valleys, “articular las diversas partes de la institución en un proyecto de desarrollo social equitativo y sostenible, para la producción y transmisión de saberes responsables y la formación de profesionales, ciudadanos igualmente responsables” (Vallaeys, 2008)

¿De qué crisis hablamos? del contexto que estamos viviendo hoy en nuestro país, podemos señalar tres escenarios el antes del 18 de abril, el durante que fueron aproximadamente tres meses y el después que es el presente.

Las universidades hoy son otras en todos sus aspectos y estas instituciones, en respuesta a este nuevo entorno, han hecho experimentos educativos, porque el  fenómeno social, político y económico que vivió y que vive el país las agarró de sorpresa, no estaban, ni están preparadas y  se han dado a la tarea de configurar un esquema  educativo, que para nuestra educación terciaria, no llena las expectativas de los principales actores que son los estudiantes.

En segundo lugar, los padres de familia y por último  los profesores, me refiero a las clases en líneas dicen algunos, otras la denominan clases virtuales. Para poder desarrollar este modelo educativo requiere de recursos tecnológicos y la sociedad nicaragüense no goza de ese recurso, el acceso a internet.

Según la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, Nicaragua es el país que ocupa el último lugar en Centroamérica con acceso a internet desde sus hogares, apenas el 19.4%. Entonces no podemos hablar de clases en líneas o como se quieran llamar, cuando una mínima parte de la población no tiene acceso a la internet desde sus propias casas.   

La crisis que vive el país ha dejado debilitada la esencia del  quehacer de las universidades en compartir el pensamiento y conocimiento universal que es lo que hace al futuro profesional tener una mirada más amplia de los acontecimiento que suceden en su entorno.

Las universidades públicas de nuestro país han decapitado el pensamiento universal y lo han sustituido por un pensamiento ortodoxo, fundamentalista  que responde a un solo interés, fortalecer un proyecto ideológico partidario, este tipo de modelo educativo cercena la transmisión de saberes responsables, de tal manera que la formación profesional responsable queda cuestionada.

Con relación a las universidades privadas también se ha visto arrastrada por este vorágine, también han implementado este modelo virtual, pero no hay respuesta de los estudiantes, los mejores cuadros docentes han pasado a la cesantía por razones económicas, y lo común de las universidades públicas y privadas es que han sustituido a profesionales de la educación con amplia experiencia, por profesionales que nunca han estado en un salón de clases.

Con este panorama que no es tan halagador hasta donde llegaremos ¿qué piensa usted? ¿lograremos acercarnos un poco al antes del 18 abril? ¿cuál será el futuro de los nuevos bachilleres? ¿Son saberes responsables que a nuestros futuros profesionales les están brindando nuestras máximas casas de estudio? Les queda esas interrogantes, para que usted reflexione.

 

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Julio César Guerrero Días

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5 thoughts on “En Nicaragua, parte de las universidades tomaron el camino del fundamentalismo partidario

  1. Sin duda alguna es lo que hoy estamos viviendo una crisis inmensa, la cual nos están afectando como futuros profesionales. La deserción escolar que tenemos y que no sabemos Hasta cuándo, y donde nos harán llegar. .
    Nos tienen estancados, porque clases en línea no es lo suficiente, la esencia de aprender es físicamente .

    Excelente artículo, me ha quedado anillo al dedo con lo que estamos viviendo en las universidades.

  2. No creo realmente que a corto plazo lleguemos a recuperar la media estabilidad que teníamos, hemos retrocedido más de 5 años y es cierto no todos tenemos acceso al internet o la tecnología para recibir clases virtuales y realmente no creo que sea igual que recibir la explicación en físico.

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