La impotencia en versos de un poeta joven después de un día de noticias fatales

Nuestro ciberlector L. E. Meza expresa entre estos versos eternos, los sentimientos que le revuelcan el cerebro y sólo son capaces de definirse a través de la palabra escrita.  “Al ver las noticias fatales un día simplemente me desconecté del mundo y con toda la impotencia en la cara y me fui a escribir estos versos”

Nicaragua

L.E Meza

En un trono hecho de cuerpos rotos

se sentaba un demonio,

a su lado, susurrando odio,

se encontraba

la bruja de los volcanes.

El palacio no era más que

una triste morgue,

llena de cuerpos

quienes alguna vez

pelearon hasta el sofoque.

En las calles, la sangre brotaba

de las alcantarillas,

la policía mataba

mientras el demonio

seguía preparando a sus esbirros.

Los héroes eran estudiantes,

eran niños, eran personas

que ansiaban ver fuera

a tal pareja horrenda.

En la profana alianza

de este demonio,

nadie escapaba de

semejante matanza.

Ante meses de muerte,

madres viendo morir a sus hijos,

el débil peleando junto al fuerte,

el demonio enloquecía,

veía que no había miedo

contra él y sus máquinas.

Un pueblo moribundo se levantaba,

marchaba al compás

del llanto de una madre,

una madre que no se asusta.

Esta madre, tuya y mía,

todo el pueblo le defendía.

Esta madre, amigo mío,

se llamaba Nicaragua.

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