Yo el Supremo se quedó corto con la supremacía del discurso sobre la realidad

Nuevas Miradas

En la obra, Yo el Supremo del escritor paraguayo, Augusto Roa Bastos, (1917), se refleja la complejidad histórica del mundo irreal de José Gaspar Rodríguez de Francia quien gobernó Paraguay entre 1814 y 1840, años de brotes insurreccionales independentistas en Nicaragua.

“Él es la figura totémica de la novela, un hombre dedicado a la redacción de un interminable documento público, la Circular Perpetua, y cuyo contrapunto encontramos en Patiño, su no siempre fidedigno secretario.

“La relación del Doctor Francia con aduladores, intrigantes, súbditos y gobiernos vecinos fructifica en un torrente oral y textual que aspira a instituirse como poder absoluto encarnado en el verbo único.

Con esta obra, publicada originalmente en 1974, quedaron superadas hasta la fecha todas las convenciones del género de la novela de dictador: Yo el Supremo es un cervantino monumento narrativo que versa sobre el poder y el individuo, la supremacía del discurso sobre la realidad, la historia americana, la psicología del tirano y, lo que es más, los límites del lenguaje y la novela misma”.

A usted ciberlector le corresponde encontrar similitudes con lo que ocurre hoy en Nicaragua.

Augusto Roa Bastos, página 7 Yo el supremo, 13 edición

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One thought on “Yo el Supremo se quedó corto con la supremacía del discurso sobre la realidad

  1. Menos a sus maestros, los hermanos Castro, los Ortega-Murillo han dejado en pañales a todos los dictadores y asesinos. Bueno, ni en pañales porque hasta los pañales les robaron para venderlos o usarlos ellos ante el temor que sienten

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