No podemos considerar como democrática una sociedad donde no haya libertad de expresión

La libertad no consiste en hacer lo que nos gusta, sino en tener el derecho a hacer lo que debemos” 

Papa Juan Pablo II

Julio César Guerrero Dias

La libertad de expresión es un derecho inalienable del ser humano, nace con ese derecho, pero para que el ciudadano haga uso de ese derecho debe de ser responsable con lo que dice, o escribe. 

Unos de los temas más complejos para poder compartir reflexiones, es acerca de la libertad de expresión y dentro de ella, está la libertad de expresión como un derecho humano, es así que entendemos como libertad de expresión, como el derecho fundamental que tienen las personas a decir, manifestar y difundir de manera libre lo que piensan sin que por ello debe ser hostigadas.

Como tal, es una libertad civil y política, relativa al ámbito de la vida pública y social, que caracteriza a los sistemas democráticos y es imprescindible para el respeto de los demás derechos.

En la democracia, la libertad de expresión es fundamental porque permite el debate, la discusión y el intercambio de ideas entre actores políticos y demás integrantes de la sociedad en torno a temas de interés público. Es por ello que no podemos considerar como democrática una sociedad donde no haya libertad de expresión.

Por otro lado, la libertad de expresión es una manifestación real y concreta en el espacio público de otra libertad esencial para la realización personal de los seres humanos, la libertad de pensamiento.

Sin embargo, la libertad de expresión implica deberes y responsabilidades, fundamentalmente para proteger los derechos de terceros, del Estado, del orden público o de la ciudadanía, incurren en excesos quienes hagan propaganda a favor de la guerra, apología del odio, manifiesten intolerancia racial, política, religiosa, cultural, inciten a la violencia o a realizar acciones ilegales.

Según la Organización de la Naciones Unidas (ONU), la libertad de expresión es un derecho humano, y se encuentra registrado en el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que establece: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

Las actuaciones de una sociedad democrática descansan en el respeto a unos derechos fundamentales cuya defensa genera, inevitablemente, conflictos.  Es la aparición del conflicto entre derechos básicos lo que exige la presencia de la ética, única instancia, por otra parte, desde la que el tal conflicto se plantea. Porque es una convicción ética la de que todos los derechos merecen igual respeto y que no es lícito preferir uno de ellos excluyendo a los demás.

Para entender bien en qué consiste el conflicto entre los derechos conviene recordar que los derechos humanos nacen con la modernidad y como derechos individuales, derechos del individuo a que sea protegida su libertad de conciencia, expresión, asociación o movimiento.

Esa libertad no puede ser absoluta, precisamente porque cada individuo debe, a su vez, respetar la libertad de los otros. No es ajeno decir que todos los derechos son formas del derecho a la libertad, el derecho a la vida, el derecho a la seguridad, la igualdad ante la ley, el derecho de constituir familia, a trabajar, el derecho a la salud o la inviolabilidad del domicilio, el derecho a la libre movilización son perfectamente interpretables como condiciones o formas de la libertad.

De cualquier manera cuando nos referimos a la libertad de expresión, se  entiende que no es lícito utilizar la libertad para cualquier fin o de cualquier manera, que no nos está permitido ser libres a costa la libertad de los demás y que somos libres para proteger nuestra individualidad y no para dejar que los poderes políticos o sociales acaben por aplastarla.

 Los medios realizan una función mediadora entre la realidad y quien no tiene acceso directo o fácil a ella. A esa función mediadora se la llama comunicación porque se realiza a través del lenguaje en el sentido más amplio.

Si la libertad de palabra es un derecho de todos, lo es más propiamente, si se puede hablar así, de quienes tienen por oficio el uso de la palabra, los profesionales de los medios. Un uso de la palabra que no tiene más remedio que ajustarse a dos grandes limitaciones, si quiere ser respetuoso de los derechos de cada quien, no debe perjudicar a la libertad de nadie y debe utilizarse para el bienestar común.

Libertad de expresión, libertad de opinión, libertad de prensa y ofensa son términos estrechamente correlacionados. Seguramente sea el debate más extenso que ha sido analizado una y otra vez a lo largo de la historia de la humanidad, desde la Antigua Grecia hasta nuestros tiempos modernos, donde la disyuntiva sigue sobre la mesa, y que quizás seguirá en el tapete de la discusión, especialmente cuando los sistemas políticos buscan de cualquier manera de extralimitarse para poner zancadillas al derecho de las personas para poder expresarse o plantear punto de vista sobre cualquier acontecimiento de carácter, social, político, económico o de otra naturaleza.

Tal y como hemos manifestado en la introducción del artículo, la libertad de expresión es un tema controvertido de analizar. No obstante, acercaremos una interpretación lo más académica posible.

La libertad de expresión representa un derecho civil y humano que todas las personas, sea cual sea su condición religiosa, étnica, ideológica, tienen el poder legítimo de escribir, decir y narrar cualquiera que sea una opinión o pensamiento.

De la libertad de expresión se consagra igualmente la libertad de prensa, que es el gran perjudicado al ser el medio universal donde los ciudadanos son informados. No obstante, la libertad de expresión es un reclamo tan antiguo desde que los seres humanos se organizaron en sociedades donde las prioridades y preocupaciones de estos colectivos se debatían en la necesidad de divulgar y compartir sus formas de pensar.

La libertad de expresión termina cuando se molesta o perjudica al destinatario, según afirman los expertos en comunicación. Pero, ¿cómo determinar la ofensa o agravio de los afectados? Es aquí donde reside la complejidad del término libertad.

En este sentido, podemos decir que hoy con el uso de las nuevas tecnologías, la libertad de expresión ha quedado en ser más una herramienta que un derecho último, ya que en función de unos intereses u otros, se aplicará una matriz u otra tal y como sucede en portales o en diferentes redes sociales como Facebook o Twitter, para mencionar estas como las más utilizadas.

Vivimos en un mundo comunicado de manera global, donde la información es prácticamente instantánea, las retransmisiones se realizan en directo en voz e imagen. Pero aun así, se siguen dando casos de censura o se pasa un filtro antes de revelar la noticia.

En consecuencia, para determinar los límites a la libertad de expresión, en algunos países se ha propuesto una medida que analiza la intención y el peso que pueda tener el mensaje. Por consiguiente, se considera que un mensaje, pensamiento o narración que incite al odio o a la violencia es motivo de recortar esa libertad que se nos ha dado, sin embargo los indicadores específicos para determinar esto no están claros todavía.

Usted como ciudadano piensa que ¿puede decir todo lo que piensa? o ¿tiene que pensar lo que dice? tiene ¿libertad de expresión en su trabajo? ¿Existe la libertad de expresión en las escuelas, universidades? ¿Usted periodista tiene libertad de expresión en su medio y es libre de lo que dice o escribe? ¿Tiene libertad de expresión el joven en el seno de la familia?  Si pertenece a un organismo ¿tiene libertad de expresión? de todas maneras usted piense y opine, es su derecho, lo planteo para su reflexión.

 

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

10 thoughts on “No podemos considerar como democrática una sociedad donde no haya libertad de expresión

  1. Oye, solías escribir maravilloso, pero las últimas publicaciones han sido un corto aburridas …
    Extraño tus increíbles escritos. ¡Las últimas publicaciones están un corto externamente de lugar!
    ¡venga!

    1. julio guerrero dias
      10:33 (hace 3 minutos)
      para mí

      Gracias por los comentarios y las observaciones de los escritos, trataré de hacerlos menos aburridos y quizás mas interesantes.Saludos.

    1. Gracias por su comentario. Una pregunta, usted estaría dispuesto a dar un aporte mensual voluntario a Nuevas Miradas? Necesitamos mejorar y hacer mejores cosas en el periodismo. Gracias

  2. Esto es verdaderamente atrayente. Eres un blogger excesivo competente.
    Me uní a su fuente de Rss y me senté para buscar más
    de su gran publicación. Además, ¡he compartido tu sitio en mis redes sociales!

    1. Infinitas gracias por su comentario. Una pregunta, usted estaría dispuesto a dar un aporte mensual voluntario a Nuevas Miradas? Necesitamos mejorar y hacer mejores cosas en el periodismo. Gracias

  3. Es mejor si piensas en lo que otros pueden decir en lugar de tener
    una reacción visceral sobre el tema. Piense en ajustar su propio proceso de creencias y en darle a otras personas que lo lean el beneficio de la duda.

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