Los medios no son adversarios de la educación al contrario estimulan las competencias comunicativas

 

“¿Por qué esta magnífica tecnología científica, que ahorra trabajo y nos hace la vida más fácil nos aporta tan poca felicidad? La respuesta es esta, simplemente: porque aún no hemos aprendido a usarla con tino”.

Einstein

Julio Guerrero Dias

La presencia de los medios en el acompañamiento de los aprendizajes cada día se vuelve de suma necesidad, es urgente que los administradores de la gestión educativas, los tomadores de decisiones no miren a los medios como adversarios educativos, si no como los que complementa el aprender a conocer, aprender hacer, aprender a ser y aprender a convivir, no le temamos a los medios.

La educación cada día requiere de un acompañamiento que fortalezca los procesos de aprendizajes en los estudiantes.

Las instituciones educativas en los diferentes niveles han visto la necesidad de incorporar el quehacer de los medios de comunicación como un recurso para ampliar los conocimientos situacionales que suceden en el mundo en tiempo real, donde el nuevo escenario comunicativo representado a través de la información vincula el conocimiento, la sociedad y los medios de comunicación. De este modo la educación en los medios pretende que la sociedad comprenda la importancia e influencia del sistema de medios en nuestra vida cotidiana.

La educación en medios debe entenderse como la acción didáctica y pedagógica orientada a desarrollar ciertos conocimientos y habilidades. Con relación a los medios, esta preocupación la recoge la UNESCO en cuatro etapas en la conferencia de Grünwald (1982), conferencia de Toulouse (1990), conferencia de Viena (1999) y Seminario de Sevilla (2002) todos los documentos y declaraciones emanadas de estos encuentros sirven como base para impulsar, ver la necesidad e importancia de considerar oportuno incorporar desde las prácticas educativas formales el tema de la educación en los medios, lo que hoy se denomina alfabetización mediática.

Vivimos en un mundo en que los medios son omnipresentes, cada día se suman más personas a consumir mucho tiempo mirando la televisión, leyendo los periódicos, escuchando la radio, en las redes sociales, feisbuqueando, wasapeando la moda de hoy, es por eso que no podemos perder de vista el papel de la comunicación y de los medios en el proceso de desarrollo, crecimiento y participación de los ciudadanos en la sociedad.

¿Para qué la comunicación? La principal preocupación de los docentes en el acto educativo no es, como puede pensarse, lograr una buena transmisión de conocimientos, sino hacer que el alumno se apropie de ellos y los utilice de manera práctica. Sin embargo, el sector educativo le ha dado más importancia al cómo enseña el docente y no al cómo aprende el alumno, y en el mismo sentido se le ha agregado un valor inusual al contenido y se ha olvidado del proceso. 

Si miramos de forma breve y sintética el para qué sirve la comunicación tanto a nivel individual como a nivel social, comprenderemos la pertinencia del tema para la institución escolar y particularmente en la relación docente-alumno.

En primer término, podemos afirmar que la comunicación le sirve al sujeto para satisfacer necesidades del yo; esto es, para alimentar los procesos psicológicos que le permiten definir los rasgos y características de la personalidad y para reafirmar su existencia, toda forma de comunicación humana implica una confrontación del yo. A la educación le compete formar y dicha formación implica principalmente lograr que el sujeto afirme los rasgos de su personalidad, para que tenga autonomía, capacidad de decisión y de valoración.

Una educación con carácter integral es la que posibilita que el sujeto confronte con los otros, de manera permanente, sus ideas, conceptos y valores. Desde otro punto de vista, la comunicación le sirve al sujeto para despertar en otras conciencias las ideas, imágenes, conceptos, sentimientos, actitudes y cualquier otro efecto psíquico.

Esto significa que es indispensable para el sujeto mantenerse en contacto con las demás personas, para afirmar sus puntos de vista, confrontar saberes, para lograr que tengan potencialmente la capacidad de entenderse, para que compartan los sentimientos y en fin, para vivir plenamente como persona identificado con los propios.

El aprendizaje no solamente se centra en la capacidad de asimilar y acumular conocimientos, sino también en la dinámica de proponer, exponer y confrontar sus saberes con los saberes de los demás, en un esfuerzo para lograr que sus proposiciones tengan un verdadero valor social.

Necesitamos pasar del aula donde prevalece el silencio, al aula donde prevalezca la palabra. Si tenemos en cuenta que la palabra es la que constituye al individuo, es indispensable que los estudiantes expresen sus hipótesis, sus inquietudes, sus ideas, sus valoraciones y necesidades, ya que el intercambio de puntos de vista favorece no sólo la construcción colectiva de conocimientos, sino también el desarrollo de la personalidad.

La producción intelectual en el aula debe tener pretensiones comunicativas. El aprendizaje representa para el sujeto un motivo de felicidad, en la medida en que se incorpore a su mundo de deseos e ideas, y con ellos puede interactuar con el mundo. Este sujeto requiere, por tanto, el reconocimiento necesario de lo aprendido y más si la producción es colectiva.

 Es necesario administrar la información social en la escuela. Muchos de los conocimientos adquiridos por los alumnos son aprehendidos fuera del aula en los medios de comunicación, en sus juegos grupales, en su interacción familiar. Estos conocimientos socialmente válidos por lo general no se canalizan adecuadamente, ni se logran sistematizar para generar discursos coherentes. Es necesario por tanto un esfuerzo en los centros educativos por evaluar su pertinencia y crear estrategias, mecanismos y metodologías, no sólo para almacenar, sino la comunicación en el aula debe ser intencionada.

Toda propuesta comunicativa al interior del aula de clase debe conducirnos a lograr objetivos específicos de conocimiento, a la par que alentar, animar y desarrollar los aspectos afectivos, emotivos, morales y éticos del educando también para utilizarlos de manera crítica y creativa.

La escuela debe estimular el desarrollo de las competencias comunicativas. Para alcanzar una verdadera cultura comunicativa, debemos estimular el desarrollo de las competencias comunicativas en los alumnos, esto es, la capacidad para darse a entender, para relacionarse, manifestarse, demostrar y convencer, teniendo en cuenta que la expresión se constituye en el eje del aprendizaje. Dichas competencias comunicativas se logran sólo en la medida en que permitamos a los alumnos ejercer la comunicación misma.

En la declaración de Grünwald (Austria) en 1982 se planteó de manera directa y clara e invita a las instituciones educativas que consideren la necesidad y el oportuno momento, para incorporar la educación en los medios. En consecuencia señala la declaración “invitamos a las autoridades competente a:

a) poner en marcha y sostener programas de estudios integrales de educación mediática de educación mediática, desde las escuelas primarias hasta la universidad… cuya finalidad sea de desarrollar el conocimiento, las competencias y las actitudes que fomentarán la conciencia crítica…b) establecer cursos de formación para docentes e intermediarios con el fin de aumentar el conocimiento y comprensión en los medios…c) promover la investigación y las actividades de las que beneficien la educación mediática , en sectores como la psicología, la sociología y las ciencias de la comunicación” hace más de tres década que se está planteando que a los medios no hay que perderlo de vista que ahora son parte de los grandes animadores de los procesos educativos.

Por lo tanto se convierte en salones sin paredes, abiertos, libres, flexibles, un espacio de discusión, donde se puede manifestar ideas de diferentes naturaleza, hoy los medios son un puente que nos permite trasladarnos en tiempo y espacio  real a situaciones o aconteceres que pasan en cualquier parte del  mundo, eso es hoy la magia de los medios, hoy más que nunca los medios y los comunicadores gozan de buena salud, recordemos algo el medio es el salón y los comunicadores son los facilitadores de los procesos de aprendizajes de la sociedad. Usted que dice es posible, la integración del binomio escuela y medio.

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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