Pensamiento crítico antes de ver a los medios como espacio de convencimiento

“Los medios de comunicación han sido muy importantes, supremamente importantes. Pero, de todas maneras, hay que decir que hay que saber utilizarlos bien, y eso no siempre ocurre. A veces lo que comunican los medios no merece la pena que sea comunicado”.                                                 

 Francisco Ayala

Julio César Guerrero Dias

Los medios de comunicación son los grandes animadores, los puentes, los que abren rutas para que la sociedad no solo se mantenga informada, si no para crear espacio de socialización y compartir todo lo referente a lo que sucede en el entorno y más allá de eso. Es así que los medios se han convertido en espacio de convivencia y creencia social, necesarios en la dinámica cotidiana. 

El proceso de globalización y mundialización de la cultura crea en la sociedad, nuevos actores sociales donde el eje principal del pensamiento es la parte económica y donde la idea de lo nacional va decreciendo para darle espacio a una cultura más universal fabricada desde los medios de comunicación a través de una agenda comunicativa de carácter momentánea, inmediata donde el momento es lo principal, donde sólo se mira el árbol y no el bosque.

Los cambios operados desde las  prácticas sociales están reformulando una relación entre lo local y lo global, las tecnologías de la comunicación hacen que la gente cada día crea más en lo que se publica ya sea en la televisión, la radio, la prensa escrita sea física o digital sin dejar de mencionar las redes sociales,  esto hace que vivamos en un contexto de cambios y riesgos donde el flujo de la información genera una práctica social de pensamiento y actuaciones rápidas para darles respuestas a situaciones inmediatas, y donde el mañana queda en un segundo plano, es el día a día el que marca el quehacer de la gente a partir de todo lo que surge desde las prácticas comunicativas como espacio de certezas.

Los medios de comunicación son los que están al frente de estos espacios de creencias y donde cada día se multiplican, especialmente en los medios audiovisuales.

En el caso de Nicaragua, todos los días en diferentes medios de esta naturaleza existen programas que hacen creer a la gente que tienen la solución a un sinnúmero de problemas y prometen mágicas soluciones.

Los adivinos, la lectura del tarot, la lectura de las manos, la interpretación de los sueños, la búsqueda del amor, los baños para limpiar el cuerpo, en fin, una serie de opciones para que la vida cambie a las personas.

Todos estos rituales, cada día, se convierten en un espacio cultural donde los mitos y los ritos siempre estarán presentes como una forma de la cultura tradicional, pero hoy  marcada por una agenda comunicacional expuesta de manera pública desde los medios de comunicación, como articuladores de certidumbres.

Según Rossana Reguillo, la televisión actúa como caja de resonancia del milagro urbano: “Yo primero vi en la tele que aquí se apareció la virgencita. Quise venir a verla y para mi es ella… yo no soy partidario que exista el “chupacabras”, pero yo hasta que no lo vea en la tele y digan este es, hasta entonces voy a creer”.

La televisión se convierte en el nuevo espacio de gestión de la creencia, es así que el ciudadano espectador se convierte en testigo y copartícipe de lo que está observando y lo convierte en un multiplicador  espontáneo de fortalecer y de legitimar lo que él considera una verdad irrefutable, por qué lo miró en la televisión leyó o escucho a través de otros medios.

Otro aspecto que llama la atención es de convertir en verdad en lo que se mira se lee, o se escucha y se puede llegar a desplazar el saber de los expertos, y darle valor a la voz de los profanos.

El momento actual nos lleva a reflexionar acerca de lo moderno y el acompañamiento que realizan los medios masivos de comunicación entendiendo lo   moderno como, no sólo cambio de fenómenos económicos, políticos, culturales religiosos, sociales o tecnológicos, sino como fenómenos de producción de identidad cultural donde el actor social principal es la gente.

Jesús Martín Barbero afirma: “La modernidad ha incumplido muchas de sus promesas, la modernidad no ha cumplido muchas de sus promesas de liberación social, de liberación política, de liberación cultural. Pero si hay una que ha cumplido: y es desencantarnos del mundo”

Aunque sabemos que los medios son grandes creadores de estereotipos e impulsores del consumismo, está en el público que recibe la información no dejarse influenciar por estos.

Los medios de comunicación son herramientas que nos permiten mantener a todo el mundo informado de lo que pasa a nivel nacional e internacional. Se trata de canales que nos entregan información, noticias e imágenes sobre el mundo en que vivimos.

En las sociedades modernas, que necesitan estar en constante contacto y enteradas de todo lo que sucede, los medios de comunicación son fundamentales. Se cree que no se podría vivir de la misma manera que lo hacemos sin los medios de comunicación, sin embargo, están en deuda con la sociedad.

Los medios son un poderoso instrumento de socialización, tanto más poderoso que la familia, la escuela o el trabajo porque forman los sentimientos y las creencias, entrenan los sentidos y ayudan a formar la imaginación social.

En la actualidad estamos inmersos en los medios desde los niños, adolescente, jóvenes, hasta los adultos, y lamentablemente no siempre es un hábito bueno, ya que muchas personas no los usan, si no que se ven influencias de manera negativa por ellos.

El rápido avance de los sistemas de comunicación y de información provoca que la gente se sienta atraído por ellos. Nos permiten desarrollar nuevas formas y soportes para transmitir, crear ideas y pensamientos orientados en la mayoría de los casos, a la entrada en contacto con grupos y con otros individuos.

En estos momentos, tanto la información como la comunicación se han convertido en un bien imprescindible para todos, pues nos van a permitir construir el conocimiento y desarrollar experiencias de enseñanza-aprendizaje que mejoren nuestra comprensión del entorno. Indiscutiblemente la sociedad moderna del siglo XXI está ligada a los medios de comunicación.

Lo único que podemos hacer ante esta inevitable situación es crear un pensamiento crítico, fomentar los valores perdidos y tomar lo mejor de los medios como puede ser la información asertiva, la adquisición de conocimiento útil para el crecimiento personal y tratar de no absorber los aspectos negativos que los medios transmiten.

Los medios de comunicación son actores privilegiados en la producción de la realidad social. Las noticias se construyen a partir de una cierta mirada sobre la realidad, cumplen una función orientadora en las sociedades, permiten a los individuos informarse sobre los hechos que se dan a conocer en el presente y con perspectivas de futuro, además, no tienen un carácter público que pueda construir nuevas realidades a partir de su difusión.

No significa que los medios de comunicación sean los únicos que influyen sobre los individuos en la comprensión del mundo cotidiano, pero sí que las noticias sacan a luz, publican los acontecimientos, que son de carácter público, en tanto que se transforman en simples eventos en los que se discutirán públicamente, por los diferentes grupos sociales de la sociedad.

Cada día el fenómeno de los medios se convierte en una necesidad, no podemos negar que sin la presencia de ellos la sociedad no tuviera sentido, son los medios los que le dan vida a la gente.

Cada día se convierten en el alimento de las personas, la necesidad de ver, de escuchar o de leer lo hacen recurso fundamental para estar dialogando, interactuando, de manera permanente con ellos, y es a partir del  acercamiento que cada ciudadano tienen con los medios, es que le da el valor de estar convencido, es decir creer en lo que representan los medios.

Estas son solamente reflexiones quizás hay mucho más que decir y usted puede interactuar con estas consideraciones ese es el objetivo de este medio, Nuevas Miradas, particularmente desde la columna El Ágora Nica.

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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