La negociación como recurso para superar conflictos

“El problema con el mundo es que los estúpidos están seguros de todo, y los    inteligentes están llenos de dudas.

                                                                                        Bertrand Russell                                                                            

Julio César Guerrero Dias

 

El contexto social, político y económico que atravesamos desde hace once meses requiere una salida acertada que permita a la sociedad realizar sus actividades en paz y tranquilidad, la búsqueda del entendimiento solo es posible cuando las partes estén interesada en el bien común.   

Samuel Johnson plantea”, es difícil negociar cuando las partes desconfían”.

Trataré de compartir algunas reflexiones sin querer decir que lo que planteo es lo certero. Siempre que se habla de temas de carácter político se tiene que ser muy respetuoso en el uso del lenguaje ya que quizás algunos pueden compartir las ideas y otros talvez no.

Se trata que cada quien piense de manera personal en función de lo que lee, escucha y vea.

Me aventuro a escribir sobre este tema, la negociación política, sin ser político, ni politólogo, ni experto en nada, solo soy un simple aprendiz de la idea y la escritura, además que como ciudadano tengo derecho de pensar, opinar y lo hago, porque es el tema recurrente de agenda de la sociedad y por supuesto de los medios de comunicación en este momento.

En el contexto social, político y económico en que vivimos, cuya crisis cumple un año el próximo mes de abril, la única salida es acercar las partes en conflicto y la negociación, a pesar que la gran mayoría de la sociedad está de acuerdo en eso, todavía hay muchas dificultades para lograrlo.

La pregunta es ¿Quién obstaculiza el proceso? ¿Por qué no se avanza como se quisiera? Cada uno de ustedes tendrá su punto de vista, pero lo que no podemos negar es que es necesario negociar, para estabilizar el país, todos sabemos que la crisis que atravesamos es de carácter política, es la lucha por el poder.      

Es precisamente en este espacio en donde la negociación es para la política lo que la lógica, para la actuación pública, la negociación es la razón para la política y los políticos.

Hasta antes del mes de abril del 2018 todo fue negociado por el poder político y económico y la sociedad quedó atrapada, todo lo que se acordaba a través de la negociación y se pasó más de una década haciéndonos creer que todo estaba a las mil maravillas, si hubiese estado de esa manera, no se hubiesen presentado los hechos que todos conocemos, es a partir de estos acontecimientos que se activa este nuevo escenario, la negociación política.

Quien no negocia en política está condenado a fracasar o a imponer y pareciera condenado a equivocarse más veces que los demás. Una preocupación evidente en las sociedades es que los ciudadanos demandan erradicar los pleitos y confrontaciones entre partidos políticos, entre grupos parlamentarios, entre órdenes de gobierno y entre organizaciones de la sociedad con la autoridad, aunque pareciera que a muchos no quisieran que a través de la negociación se llegara a un entendimiento, porque consideran que negociar es perder el tiempo, pero si no se negocia nos aniquilaremos poco a poco hasta que quede el más poderoso ¿será lo mejor?

La construcción de acuerdos en todos los niveles, y en todos los órdenes, es lo que garantiza la estabilidad social y la buena convivencia, y la búsqueda de la paz que es lo que se anhela, quizás en eso concordemos todos, por lo que sostengo que una de las herramientas fundamentales para lograrlo es la negociación política.

Una negociación que nos permita distender y no tensar, acercar posiciones y no alejarlas, comprometerse y no evadir responsabilidades, dialogar y no tratar de imponer, no ignorar, en una palabra, llegar a acuerdos en beneficio de la sociedad que se dice representar.

Por ello considero que en política siempre se deben buscar los terrenos en los que es posible, deseable, factible y hasta obligatorio encontrar rumbos y decisiones comunes, no se puede llegar a negociar imponiendo ni condicionando, porque eso más bien tensiona y puede cerrar los espacios de la búsqueda del bien común que es el objetivo que se plantea toda negociación. 

Si buscamos un ambiente de respeto y utilizamos el diálogo rescatando la palabra para establecer comunicación entre los seres humanos y buscando siempre el punto de encuentro, habremos avanzado, ¿cuánto hemos avanzado en esto? ¿Se ha logrado? Porque el diálogo implica que se busquen las mejores propuestas de solución basadas en la razón y el respeto, reconociendo la necesidad de la cooperación entre todos los actores políticos, que son los que representan los intereses de la gente.

La negociación es necesaria en la política porque se negocia para resolver conflictos, se negocia para integrar mayorías y se negocia para sacar adelante las reformas a las leyes en la asamblea y las políticas públicas que se pretenden implementar.

Se negocia para la democratización del país, para el respeto a la vida, al estado de derecho, a la protección de los derechos humanos, a la libertad de expresión se negocia para erradicar la muerte, muerte es muerte venga de donde venga, se negocia para que no haya violencia, ¿nos encaminamos a eso? o nos quedaremos en solo una intención.

A diferencia de otros métodos alternativos de resolución de problemas, la negociación no sólo se utiliza para resolver los conflictos que se presentaron en alguna de las esferas del entorno político. También es un instrumento que nos sirve para alcanzar objetivos planteados para el futuro, para el bienestar de la sociedad.

En una negociación política el objetivo fundamental es resolver un conflicto para resarcir el agravio cometido, sobre todo, para construir las decisiones que soportarán las reformas legales, las políticas públicas o la propia convivencia social y política.

En la época que nos toca vivir, los tiempos de la democracia, de la alternancia de la transparencia, de la exigencia de rendición de cuentas y de la gran influencia de las redes sociales, ya no es posible pensar, que lo que se aprueba entre los partidos políticos, lo que se aprueba en el Congreso y lo que se acepta para la instauración de ciertas políticas públicas, no está negociado previamente por las diferentes fuerzas políticas, económicas y el gobierno, pero en nuestro caso siempre quedará flotando esa incertidumbre, por los antecedentes que existen de las negociaciones anteriores.  

Toda negociación tiene que estar llena de voluntades en todos los aspectos lo social, lo político y lo económico si una de las partes no existe ese factor se torna además de difícil se corre el riesgo de no llegar a ningún acuerdo y por lo tanto el conflicto seguirá sin saberse cuándo se resolverá.

En la actualidad, el ciudadano quiere participar cada vez más en las decisiones sobre problemas que los afectan, y esta menos dispuesto a aceptar pasivamente decisiones dictadas por otros. La negociación es una herramienta de participación. A través de la negociación se logra participar en el proceso de decisiones públicas, en el proceso político. En el gobierno, en la empresa, en la comunidad, o inclusive en la familia, la mayoría de las decisiones se toman mediante la negociación. Siempre que existan deferencias o posibles conflictos, se utiliza la negociación para manejarlas, y salir adelante.

El éxito de la negociación depende ante todo que el asunto en juego sea negociable, que los negociadores estén de acuerdos en el intercambio de valores, que exista un mínimo de confianza entre ellos y que exista la predisposición a colaborar para alcanzar un acuerdo.

El problema de nosotros, los nicaragüenses, es que ya hemos conocido muchas negociaciones tras bastidores y aunque ahora se puedan estar realizando de la mejor manera siempre estaremos con la suspicacia, si es transparente, si es honesta.

Por otro lado, debemos de entender que los resultados obtenidos en una negociación el ciento por ciento de los seguidores de cada representación no quedará satisfecho, siempre quedará un porcentaje de inconformes, pero se debe de ver como normal.

Como dije al inicio de este artículo no quiero decir que lo planteado sea lo verdadero, solamente son algunas pinceladas de ideas y letras, usted puede continuar desarrollando su propia vos, su propia reflexión ese es el propósito de este escrito, solo socializo con ustedes mis ideas nada más. Hágase todas las preguntas que considere conveniente acerca de lo señalado.

 

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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