Noticias falsas o el surrealismo informativo que nos asecha

“La manipulación mediática hace más daño que la bomba atómica, por que destruye los cerebros”

                                                                                        Noam Chomsky

Julio César Guerrero Dias

La sociedad mundial está viviendo el vértigo de la fabricación de noticias falsas o fake news, el surrealismo informativo está de moda, los grandes cómplices son los diferentes medios de comunicación las narraciones son de medias verdades y en algunas ocasiones inventadas.

La globalización, las Nuevas Tecnologías de Información y Comunicación el contexto social, político, económico, cultural, religioso, deportivo, y otros sinnúmeros de acontecimientos que se desarrollan en el mundo.

El condicionamiento en la producción de mensajes como el género, edad, la clase social, la educación, los valores personales, la creencia, la ideología, los intereses, las competencias con otros medios, son elementos que se tienen que considerar para reflexionar sobre el tema de las noticias falsas o fake news que son generadas o fabricadas por los diferentes medios y formas de comunicación en el mundo.

Ahora nadie escapa de eso, se ha convertido en algo viral, y quienes son los más responsables para evitar este tipo de abuso son los profesionales de la comunicación.        

El papa Francisco publicó miércoles 23 de enero de 2019 un mensaje condenando el “mal” de las noticias falsas, a las que comparó con la serpiente citada en el libro Génesis de la Biblia por sus “tácticas” para engañar, esta vez a través de las redes sociales y los medios.

Titulado “La verdad los hará libres. Fake news y periodismo de paz”, exhorta a los periodistas a retornar a la esencia de la profesión y “ser custodios de las noticias ¿Qué son las noticias falsas?

El diccionario de Cambridge recoge la entrada fake news y las define como “false stories that appear to be news, spread on the internet or using other media, usually created to influence political views or as a joke“, es decir, historias o noticias falsas que parecen ser noticias difundidas en internet o por otros medios, generalmente creadas para influir en las opiniones políticas o como una broma.

Se emiten con la intención de inducir al error, manipular decisiones personales, desprestigiar o enaltecer a una institución, entidad o persona u obtener ganancias económicas o rédito político. Tienen relación con la propaganda y la posverdad, la distorsión deliberada de una realidad que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales.

Las noticias falsas, al presentar hechos falsos como si fueran reales, son consideradas una amenaza para la credibilidad de los medios serios y los periodistas profesionales, y una seria amenaza a la sociedad.

Las “noticias falsas” no son nuevas. De hecho, la historia de las “guerras de desinformación” se remonta a la antigua Roma, sin embargo, en ese entonces no existía todo un andamiaje tecnológico que permitiera que el mundo conociera todo eso que se fabricaba y publicaba.

Pero el siglo XXI está siendo testigo que cada día aparecen más noticias falsas de la información a una escala sin precedentes. Las nuevas y poderosas tecnologías simplifican la manipulación y fabricación de contenidos, y las redes sociales amplifican drásticamente las falsedades que venden los gobiernos, los políticos populistas las organizaciones y las entidades corporativas deshonestas

Pero la gama de opciones de que sea admitida por un amplio sector de la población es valorado por quien la lanza para la eficacia del daño que, en algún porcentaje, se quiere causar. No obstante, la difusión de una falsedad puede afectar al honor de las personas también, y configurar un daño y perjuicio a los afectados por el impacto tremendo que provoca la red social en una altísima capacidad de difusión instantánea de la noticia que se propaga.

Estas circunstancias causan, también, un grave daño a los medios de comunicación serios, que también se alertan de esas noticias para descubrir si son verdad o mentira, lo que les hace perder un tiempo en esta medida hasta descubrir su falsedad.

Y en esta materia, los medios de comunicación también han mostrado su queja ante los perjuicios que causan en una prensa seria, ordenada y profesional basada en el contraste de las noticias este tipo de noticias, de ahí la necesidad de llevar a cabo ese esfuerzo colectivo en crear barreras, avisos inmediatos y, sobre todo, actuaciones de los prestadores de servicios en internet, que son los que tienen la llave para cerrar estas puertas al fraude y al control de la desinformación.

Según la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), se denominan noticias falsas a aquellas informaciones publicadas con datos falsos, manipulados, erróneos, o sin contrastar, con el afán de generar desinformación, confusión y de alimentar teorías conspirativas en los lectores con el objetivo de ganar dinero con el tráfico de visita a las webs que las publican o de manipular la opinión de los usuarios que leen las mismas.

Todo esto puede provocar que la sociedad cambie su forma de pensar y de actuar ante determinadas situaciones o problemas, así como su ideología política, la falsedad de la información publicada por cualquier medio de comunicación es lo que al final desemboca en lo que se denomina los falsos positivos.

Una vez que esas falsas informaciones sean aceptadas y legitimadas por las audiencias en la mentalidad de los consumidores queda registrada en sus mentes lo que se denomina el fenómeno de fijación, y será difícil revertirla, ese fenómeno es el que estamos viviendo hoy en esta sociedad planetaria.  

¿Cómo se propagan las noticias falsas? Las noticias falsas se propagan gracias a la utilización de trucos y engaños para que los usuarios las lean y compartan, con ello se trata de incrementar la difusión y los efectos de las mismas. Emplean titulares llamativos con palabras gancho que poco o nada tienen que ver con la información contenida en el artículo.

Utilizan a personajes del momento que hayan protagonizado momentos polémicos o desgracias o problemas de actualidad. También pueden hacer uso de noticias antiguas como si fueran actuales o hechos que no han sucedido, pero generan curiosidad.

Por ejemplo, la supuesta muerte de personas famosas, situaciones que se han llevado a cabo o existe una hiperbolización de la narración o historia contada, se altera de manera abierta el acontecimiento incorporando muchas adjetivaciones, provocando en el lector, escucha o televidente, que provoca el juego de las emociones, la sensibilidad de la persona.   

Dan un enfoque sensacionalista a la noticia, usan imágenes retocadas o falsas, introducen un sesgo en el enfoque de la noticia para generar reacciones inmediatas en el consumidor, según su orientación política o sus creencias.

Para lograr una rápida difusión usan el clickbait, que consiste en dirigir a los internautas hacia páginas con titulares exagerados o noticias sin contrastar, para ganar dinero con las visitas de los usuarios que acceden a la “noticia”, pero también para desestabilizar situaciones.

También usan el marketing viral difundiendo contenidos, por ejemplo, un vídeo en redes sociales, para conseguir un alto número de visitas y seguidores en el menor tiempo posible. Al aumentar esta base, aumentan los ingresos de la persona que lo publica o difunde.

Todo esto provoca que haya noticias falsas que de forma recurrente vuelven a circular, aunque estas hayan sido desmentidas con anterioridad, confirmando lo sencillo que es publicar y difundir los bulos.

Un bulo es una falsedad articulada de manera deliberada para que sea percibida como verdad, en otras palabras, se refiere a engaños masivos por medios electrónicos, especialmente Internet.

Compartir estas reflexiones con ustedes nos permite plantearnos las siguientes interrogantes ¿Cuánto de lo que usted, lee, escucha y mira es real o fabricado? ¿Cuánta información falsa circula por los diferentes medios de comunicación? ¿Cuantas historias son fabricadas?

¿Por qué legitimamos a veces lo que nos dicen, leemos o miramos? ¿El profesional de la comunicación busca acercarse a la verdad? Por eso reafirmo lo que dice Aristóteles” el ignorante afirma, y el sabio duda y reflexiona” creo que podemos ser aprendices de sabios dudemos y reflexionemos de todo lo que nos llega, en materia de información. Usted decide.  

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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