¿Cuándo la mujer será noticia por lo que es, hace y representa?

“Cualquiera que sepa algo sobre historia, sabrá que los grandes cambios sociales son imposibles si no se toma en cuenta al fermento femenino.” 

Karl Marx.

Julio César Guerrero Dias

El contenido de género en los medios de comunicación no es recurrente, solo se visibiliza cuando la mujer es sujeto de información, o cuando aparece en espectáculo, es especie de mercancía hacia un mercado dominado por la cultura machista.

Reflexionaré sobre el contenido femenino que los medios de comunicación le ofertan al público, mejor dicho, a un mercado dominado por el modelo cultural y patriarcal.

Por mi condicionamiento de ser hombre quizás se me quedan muchas cosas que señalar con relación a este tema, sin embargo, considero importante abordar esta temática, ya que en medio de una situación socio política se deja o no se visibiliza este tema en los medios de comunicación, como que fuera un tema secundario que no vale la pena desarrollarlo, es así que solo me referiré al contenido de la mujer como objeto de consumo.   

Es así que el tema de género se ha convertido en una necesidad, el tema de la feminidad cada día se vuelve necesario incluirlo en las currículas de todos los niveles educativos para ir construyendo una nueva forma de pensamiento hacia la mujer.

Ubicarlas como sujetas que hacen un gran aporte en todos los aspectos de la sociedad, en el ámbito político, social, económico, cultural, deportivo y en otras actividades, pero para llegar a esto, no basta desde la educación formal, es necesario que los medios de comunicación se involucren  y acompañen desde sus prácticas comunicacionales nuevas temáticas que en forma y contenido presenten otro rostro de la mujer.

Los grandes protagonistas de la construcción social de la feminidad, no podemos negar que pasan por los medios masivos de comunicación y estos lo que representan de manera dominante, es cuando la mujer es sujeto de noticia o cuando la mujer es sujeto de venta. Me voy a referir más a esto último.

Desde los años 70, particularmente en las revistas para mujeres sus contenidos eran de opresión. Así, en la publicidad, el cuerpo femenino es sistemáticamente el punto de referencia que invita al consumo, en las historias de amor, las mujeres están sujetas a los dudosos placeres de la sumisión sexual, 49 años después esto no ha cambiado más bien se ha planetizado debido al desarrollo tecnológico.

El medio de comunicación que más enfatiza en estos temas son las llamadas revista femeninas como Marie Claire, Cosmopolitan, Elle, 19, More, Jackie, entre otras, por supuesto que hay un sinnúmero de publicaciones sobre este tema, dentro de estos contenidos que presentan estas revistas para mujeres es que ser buena mujer implica de hecho tolerar el dolor, el agravio y la injusticia sin el más mínimo enfado.

Tampoco podemos dejar de señalar que los otros cómplices de esta concepción son las transferencias culturales desde la familia y por supuesto las religiones, pero hay que señalar que hay autores como (Walkerdine,1990) otorga a estas revistas una concepción diferente, el poder de atribuir a las mujeres, habilidades, talentos, confianza y capacidades, ¿cuánta de razón puede tener este señor?

Los contenidos que presentan las revistas femeninas constituyen una nueva visión acerca de la mujer poniendo mucho énfasis en el contenido sexual; se ha demostrado que las ventas de estas revistas se disparan cuando anuncian artículos sobre sexo en sus portadas.

Por otro lado podemos señalar que marca un nuevo momento en la construcción de las identidades sexuales de la mujer, sugiere nuevas formas de conductas sexual, el sexo ha sido durante mucho tiempo materia prima para las revista para mujeres.

Los cambios que pueden apreciarse en estas revistas a partir de los años 90 articulan un compromiso con la tradición, tanto en este sentido como en la reproducción de las normas de la belleza femenina a través de la innovación de una propuesta cultural femenina universal consagrada a la moda y al cuerpo, esto lo miramos reflejado cada día.

Inventan más los concursos de belleza, también provoca una reflexión o al menos una tensión, en lo que significa ser mujer en la actualidad.

Los medios de comunicación son también culpables de la discriminación que sufre la mujer al publicar fotografías o imágenes que se podrían catalogar como sexistas. Tal es el caso de imágenes de deportistas femeninas en que en más de una ocasión se muestran en momento en que se sube la falda, o con ropa muy ajustada, el que las convierte en un reclamo sexual para el género masculino. Otro de los casos es en el que se muestra a la mujer como la ama de casa estereotipada, guardiana de su casa y de su familia.

Los medios de carácter audiovisual han reforzado estos conceptos es así que si rastreamos la parrilla de programación de la televisión nacional e internacional nos vamos a encontrar que la temática de la mujer sigue siendo menú principal de las empresas comunicacionales, se puede leer como venta de servicio es así que las clasifican según su contenido que quieren representar ante sus públicos. 

La mujer objeto: Es una práctica muy común en la que la mujer no tiene personalidad ni identidad, se muestra como un simple elemento susceptible de ser adquirido por cualquier hombre. Es un reclamo sexual, un cuerpo al servicio de la satisfacción masculina.

Se trata de la manifestación sexista más clara y más atacada por los colectivos de mujeres. También indicaremos que la mujer objeto cumple distintas funciones dentro de este rol, no solo la de reclamo sexual.

La mujer adorno, aparecen como desprovistas de cualquier atisbo de inteligencia o personalidad, cuyo único fin es adornar el cuadro, o que es lo mismo, poner insinuantes poses y sonreír.

La mujer escaparate, símbolo del triunfo masculino, será mostrada como un trofeo a través del cual el hombre conseguirá reconocimiento y admiración.

La mujer se convierte en una posesión que el hombre ha de tener para mostrar su posición social. Las ropas y joyas que ella lleve indicaran el prestigio económico de él. Esta mujer no tiene identidad propia, no es nada sin su compañero, todo lo que tiene lo ha conseguido a través de él.

La mujer complemento, este estereotipo nos ofrece una visión sensual y atractiva de la mujer, la cual se siente feliz de poder satisfacer los deseos del hombre pues vive para ella, es la única posibilidad que tiene, la convivencia con él. La mujer se doblega ante su dominador, su vida gira en tomo a la de él.  

Hoy el reto está planteado para todos, no sólo para las organizaciones, la educación, los medios de comunicación, la familia las religiones que luchan por los derechos de las mujeres, sino para toda la sociedad, a contribuir un cambio de pensamiento hacia la mujer.

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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