Pueblos indígenas del Caribe con hambre, olvidados y con los mismos problemas de hace 500 años

Juan Ramón Huerta

La costa Caribe nicaragüense lleva más de 500 años de explotación de sus recursos y a sus habitantes sin que estos hayan servido para aliviar la pobreza heredada de generaciones a generaciones.

Sin embargo, el actual estado de cosas es alarmante porque ahora ya no tienen ni tubérculos, ni productos del río para alimentarse, al menos en tres comunidades muy destacadas como Prinzapolka, Waspam y Bilwi, sostiene el educar caribeño, doctor Ray Hooker, fundador y director de la Fundación para la Autonomía y Desarrollo de la Costa Atlántica de Nicaragua, Fadcanic, una ONG con más de 30 años de experiencia trabajando en la costa Caribe.

El doctor Hooker ha sido diputado en la Asamblea Nacional y docente en varias universidades del país. Se graduó en la Universidad de Ohio, según la página oficial de la embajada de Estados Unidos en Nicaragua.

Las apreciaciones de Hooker coinciden con los dramáticos resultados de un estudio reciente realizado por el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), llamado Resistencia miskitu: una lucha por el territorio y la vida”.

Video JRH / NM

Invadidos y con hambre

El estudio de CEJIL indica que en 12 comunidades indígenas de la región autónoma del Caribe norte de Nicaragua, la invasión del territorio mískitu y la falta de protección podrían llevar al exterminio de estas poblaciones.

Además, presenta testimonios de mískitus habitantes de las comunidades como Constantino Rommel Frech, habitante de la comunidad indígena Francia Sirpi, quien expresa: “Nuestra resistencia colectiva es ancestral, porque un miskitu sin tierra no es miskitu. De la tierra venimos y a la tierra vamos y por eso es importante contar con nuestro territorio. Éste tiene un valor sagrado para nuestra vida, identidad y cultura…”

Video JRH / NM

Ray Hooker.

Ray Hooker coincide con el informe del CEJIL cuando afirma que el retroceso de la costa Caribe es de 500 años porque el poder de los dueños de las empresas y de los políticos sigue intacto en la explotación y depredación de los recursos naturales de la región.

Informe revela crisis profunda

En el informe existen testimonios como este: “Ellos se oponían a la irrupción de colonos, como se conoce a los campesinos mestizos de otras regiones del país que desde hace unos 10 años han invadido enormes territorios del norte y del sur de Nicaragua, incluyendo reservas de biosfera que deberían ser protegidas por el Estado.

“Aquel día, varias casas de la comunidad de Wangki Twi fueron arrasadas y sus habitantes ancestrales obligados a migrar hacia otras aldeas, que posteriormente también serían arrasadas.

“Ninguno de los miskitu supo de dónde salían esos hombres, protegidos por los soldados y detrás de los cuales comenzarían a entrar finqueros “del Pacífico” a quemar las tierras para sembrar y poderosas empresas mineras y madereras a talar y extraer sus árboles.

Hooker es de la opinión que los problemas de la costa Caribe nunca se han resuelto porque ha faltado la educación, la tecnificación y el respeto a la autonomía caribeña y de los pueblos originarios.

El CEJIL analiza en este documento la “situación crítica y de violencia” que viven comunidades históricamente excluidas y ahora amenazas por la invasión sin control de los colonos, dijo Eduardo Guerrero, uno de los autores del estudio realizado en base a entrevistas, reuniones y asambleas en las comunidades.

Desastroso panorama ecológico

Hace unos 18 meses, Nicaragua fue noticia por un voraz incendio en una de las reservas ecológicas más grandes de Centroamérica. Indio Maíz y varios sectores sociales criticaron la indolencia y hasta la complicidad de funcionarios de gobierno en la catástrofe.

El informe indica que “…ecologistas destacados han denunciado que la zona de Bosawás, considerada el “pulmón verde de Centroamérica”, ha perdido más de 1,4 millones de hectáreas de bosques, es decir, más del 70 por ciento su superficie protegida.

La invasión de tierras indígenas también ocurre en la sureña reserva Indio Maíz, cerca de la frontera con Costa Rica. La indolencia gubernamental ante un voraz incendio que destruyó más de 5.000 hectáreas en la zona generó protestas estudiantiles en marzo de 2018, previo al estallido de la rebelión cívica que sacudió al gobierno”.

 

Video de JRH / NM

Ray Hooker dice que si bien es cierto hay empobrecimiento en todo el país, nunca es como en la costa Caribe. 

Ante las críticas y el levantamiento de los estudiantes universitarios que hicieron la denuncia, el Ejército de Nicaragua respondió que ellos habían controlado el siniestro con el desplazamiento de 800 efectivos militares. El tema quedó ahí, hoy no se conoce la suerte de la afectación.

Esta fue una circunstancia especial, sin embargo, el Ejército no sale bien parado en el cuido de la frontera agrícola y hasta se le vincula por complicidad ante el avance de los colonos.

El doble rol del Ejército

Para Lottie Cunningham, presidenta del Centro por la Justicia y Derechos Humanos de la Costa Atlántica de Nicaragua (Cejudhcan) el Estado no tiene voluntad de ejecutar el denominado “proceso de saneamiento”, que de acuerdo con la Ley del Régimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indígenas (Ley 445) regula la demarcación y titulación de las tierras y obliga a la salida de los colonos.

Según Cunningham, todos estos años el ejército ha participado en emboscadas contra los indígenas y ha permitido el uso de armas de fuego por parte de los colonos. La invasión ha dejado además enormes extensiones de bosques convertidas en pastizales y potreros para ganado.

Solamente entre 2013 y 2015 Cejudhcan registró 28 denuncias de pobladores indígenas atacados, de las cuales 16 fueron por asesinato y el resto por heridas con armas de fuego. Las denuncias continuaron hasta hoy, aunque muchos afectados ya no las hacen por temor.

 

Hay soluciones, pero con voluntad política

El atraso es incontrolable. Ray Hooker dice que la solución no puede ser inmediata, debe ser un proceso de muchos años siempre y cuando se empuje, con voluntad política, un plan de salvación nacional para la costa Caribe.

En tanto, El CEJIL plantea 10 recomendaciones al gobierno de Nicaragua, entre ellas iniciar el proceso de saneamiento de los territorios, priorizando el traslado de los colonos a sus lugares de origen.

También urge adoptar medidas para garantizar el retorno de las familias desplazadas; que el Estado les asegure el acceso a servicios de salud, educación, agua potable, alimentación y vivienda.

El éxodo

Hooker habla también de los éxodos en la costa Caribe, desde los voluntarios como él que vinieron a hacer sus estudios universitarios a Managua, hasta quienes se han ido en busca de mejores opciones de trabajo, sin embargo, explica que hay un éxodo doloroso, el que se hace por temor o por hambre, donde el nativo sale de su entorno sin saber otro idioma y sin tener la preparación suficiente para sobrevivir en otro lugar. Este es el más grave.

 

 

 

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