Nuevos medios, nuevas prácticas y nuevas miradas en el periodismo

Fotografía tomada de Código, periodismo 360° / NM

“La inteligencia consiste no sólo en el conocimiento, sino también en la destreza de aplicar los conocimientos en la práctica.”

Aristóteles

Julio César Guerrero Dias

Los medios y los periodistas en este cambio de época requieren de un profesional que maneje la pedagogía adecuada, que sea un maestro en contar historias, un periodista de dominio de datos, que le proporcione a la sociedad recursos que contribuyan a tener nuevas miradas de los acontecimientos.      

Reflexionar sobre los medios y las prácticas periodísticas se hace más complejo cada día debido a que la sociedad también exige de parte de ellos, un trabajo que aporte a denunciar lo que sucede en el contexto social, político y económico y que propongan soluciones.

A partir de esto, uno se puede preguntar qué medios y comunicadores deseamos, que estén en concordancia con lo que demanda la sociedad.

El periodismo vive en una paradoja cada vez más pronunciada. Nunca como hasta ahora la información había sido un bien tan abundante ni se había consumido en tanta cantidad y por tanta gente.

Nunca como hasta ahora, los medios de comunicación se habían encontrado en una situación económica tan crítica y deficitaria que ha llevado a la profesión a una dramática situación.

Más de 6.000 puestos de trabajo de periodistas perdidos solo en España, que la “madre de todas las crisis” se ha llevado por delante en los tres últimos años, todavía no hay cifras precisas que señalen el número de periodistas que han sido arrastrado por las crisis económicas y políticas de un sistema. Con seguridad el número aumentará en la medida que la situación se mantenga de la misma manera.

Periodistas y medios, sujetos y soportes, en fin, nuestra industria, se había acostumbrado a administrar una especie de oligopolio en el que siempre, independientemente de crisis políticas, económicas o tecnológicas, estábamos en el centro, ahora las cosas han cambiado de posición.

La información, la divulgación la denuncia y el periodismo de datos no es exclusividad del medio clásico radio, prensa y televisión ahora entran otros actores que sin ser profesionales de la información contribuyen con la sociedad a tener nuevas miradas acerca de los acontecimientos que suceden en cada momento y en cada escenario de tal manera que los vigilantes, ahora son vigilados.

Lo que ocurre es que ahora las vergüenzas del periodismo son más públicas, más escandalosas, porque estamos en la era del control social de la información.

Los lectores, los ciudadanos, se expresan y critican en las redes sociales, pueden hacer y lo hacen, un control directo e intensivo de nuestro trabajo. Y tenemos que asumirlo no como una agresión si no como una oportunidad de mejorar.

Hemos pasado en muy poco tiempo del periodista que vigilaba al poder al periodista que es vigilado por la gente.

Ahora los lectores tienen herramientas para auditarnos y estamos obligados a reivindicar nuestro oficio con el trabajo diario. Si no somos útiles, críticos, independientes y rebeldes, no seremos necesarios.

En las redacciones vivimos angustiados por la creciente falta de recursos para lo que consideramos fundamental: Ser testigos directos y contar historias que le interesen a la gente. Ayudar a la sociedad a tener una mirada crítica sobre la realidad. Intentar explicar de una manera sencilla un tropel de acontecimientos complejos.

Filtrar los mensajes equívocos de los políticos y controlar sus posibles desmanes. Enfocar, contextualizar, analizar todo esto requiere talento y recursos y muchas veces vemos que en los medios más poderosos el dinero tiende a perderse en las superestructuras que nacieron al calor de los beneficios pasados.

Por eso tenemos que reinventarnos. En tecnología, en organización, en maneras de construir el mensaje periodístico. Es necesaria una metamorfosis total, no sé si tendremos que ser anfibios como dijo hace unos meses en Madrid la creadora del Huffington Post.

Lo que no nos podemos permitir es convertirnos en dinosaurios que enfrentan cualquier cambio como una agresión y generan capas de superestructura para protegerse y lo único que consiguen es hundirse cada vez más en el fango de su inadecuación al nuevo escenario.

El cambio de época que vivimos demanda al profesional de cualquier disciplina estar en concordancia con los nuevos tiempos.

Si se trata de un profesional de la información debe de estar claro que lo que se dice, escribe o presenta está en una vitrina donde todos lo miran y que cada uno de esas miradas tendrá su propia precepción.

¿Qué se le está solicitando a un profesional de la información? Que debe ser una persona con mentalidad periodística muy marcada, ya que su principal preocupación es buscar cuál es la mejor manera de explicar una historia.

Debe tener vocación pedagógica, cuando se señala que hay que tener pedagogía nos están diciendo; ustedes son maestros y deben de proporcionarle a la gente las formas más acertadas para comprender mejor lo que está sucediendo además mucha capacidad de trabajar en equipo, porque le va a hacer mucha falta, y una amplia cultura visual.

Además, debe tener amplios conocimientos de diseño y soltura con la programación, al menos lo suficiente como para conocer las posibilidades y limitaciones y poder realizar piezas básicas.  

Parece oportuno recordar en este punto las ideas expresadas por Bill Kovach y Tom Rosenstiel en su libro Los elementos del periodismo, convertido desde su publicación en el año 2003 en un clásico imprescindible para entender la labor del periodista moderno.

Kovach y Rosenstiel establecieron una lista de nueve elementos que conviene recordar y tener siempre presentes si queremos asegurar que el periodismo cumple con su función esencial de “proporcionar al ciudadano la información que necesita para ser libre y capaz de gobernarse a sí mismo”.

Estos nueve principios son: 1. La primera obligación del periodismo es la verdad. 2. Debe lealtad ante todo a los ciudadanos. 3. Su esencia es la disciplina de verificación. 4. Debe mantener su independencia con respecto a aquellos de quienes informa. 5. Debe ejercer un control independiente del poder. 6. Debe ofrecer un foro público para la crítica y el comentario. 7. Debe esforzarse por que el significante sea sugerente y relevante. 8. Las noticias deben ser exhaustivas y proporcionadas. 9. Debe respetar la conciencia individual de sus profesionales.

A estos nueve elementos se sumó posteriormente un décimo principio, añadido en la revisión y actualización del libro publicada en abril de 2007: 10. Los ciudadanos también tienen derechos y responsabilidades en lo que concierne a la información.

Estas ideas o reflexiones acerca de los medios y periodistas, es porque estamos viviendo una práctica informativa que carece en muchos casos de un trabajo meramente de carácter profesional, nos está arrastrando lo emocional, lo intuitivo, en algunas situaciones lo irracional, lo hiperbólico, las adjetivaciones, lo fabricado, lo ideológico. se ha dejado al margen lo investigativo y hemos caído a lo agitación y propaganda.

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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