Un país de contrastes inverosímiles

Gráfico de https://biblialiberal.wordpress.com/tag/fidelidad-religiosa/NM

Juan Ramón Huerta

La mañana del 20 de febrero explotó la curiosidad por conocer los entretelones de una improvisada novela en la que un supuesto médico enamora por internet a una dama chilena quien paga para verificar la identidad de su prometido en Managua. A la misma hora arriba a Nicaragua el director de la Real Academia de la Lengua Española, doctor Santiago Muñoz Machado.

La última noticia no fue viral, se informó de su llegada, el recibimiento y homenaje que le brindó la Academia de la Lengua nicaragüense y se anunció una entrevista con el presidente. Nada más.

El país vive una secuencia de hechos que tratan de disparar la atención hacia un lado del dolor de las madres de los presos políticos, muchos de ellos torturados con saña por el régimen. Intentos de secuestros por otro lado, la Policía aclara que no ha habido incursión de colonos a Waspan en el Caribe Norte y dos personajes llaman a una marcha para el 25 de febrero. Horas más tarde la Policía cerca la calle frente a la casa de uno de ellos.

Aparece un campesino asesinado con saña en Mulukukú, Caribe Norte. Lo llegaron a sacar de su casa, se lo llevaron y minutos después se escucharon disparos. Estaba muerto, boca abajo y sin camisa.

Pero en Managua, el comentario colectivo es otro. Qué pasará con el doctor Fanor Rivera. La novela ya está en las redes sociales, pero el presidente de la RAE sigue en Nicaragua.

En 1948, Anastasio Somoza García, dictador de turno en ese entonces hizo más visible el interés por escribir bien ante la visita de países que participarían en la X Serie Mundial de Beisbol.

El octogenario Luis Muñoz, en una entrevista con Nuevas Miradas hace un año recuerda que Anastasio Somoza García, en una extravagancia positiva, creó una comisión del idioma que corrigiera todos los rótulos mal escritos de la capital en las vísperas de la X Serie Mundial de Beisbol. A Ortega ni se le ocurrió.

Como escribe Mario Benedetti en El recurso del supremo patriarca, los dictadores, “son seres complejos, crueles, de ácido humor, pero con fases afectivas y hasta generosas”. Somoza García no quería que los visitantes provenientes de por lo menos 16 países para participar en la serie mundial, leyeran rótulos como “Ce hinllecta” o “Ce sueldan culos de valde”, muy comunes no solo en aquella época sino en la actualidad pero que ningún generoso manda a corregir cuando se lee, “se bende tortiyas”, por ejemplo.

Con qué extravagancia podría salir la pareja presidencial ante el director de la Academia que rige nuestro idioma. Espero no escriban “Estam@s muy felic@s ustedes y ustedas por su visita”.

Comparte:

Juan Ramón Huerta

Prisma cotidiano | El periodismo tiene la capacidad de presentar los hechos desde distintos ángulos y enfoques.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!