Sector privado o ¿privado de iniciativa?

Arnulfo Urrutia

Con frecuencia leo, veo, escucho, a personeros del sector privado hablar de lo mal que nos trata el gobierno. No, no, no voy a politiquear con estas líneas. Se los aseguro. Simplemente quiero que el sector privado, especialmente la gran empresa, tome conciencia que tampoco ellos nos dan el trato que merecemos como consumidores y sostenes de sus empresas. Que critiquen al gobierno está bien, pero que lo hagan con el ejemplo, no solo con palabras.

En estos días de pandemia, con mis 66 años encima, he necesitado hacer varias gestiones con empresas de renombre en nuestro país, pero eso sí; sin tener que salir, para evitar los riegos del Covid19. ¿El resultado? Todo un martirio.

A continuación, algunos ejemplos

Tigo (En todo lo que te mueve): Suspender el servicio pospago de mi celular. Llamadas, chats, llamadas, chats, llamadas… finalmente me dicen que tengo que pagar un saldo irrisorio, para “aprobar” mi solicitud. ¿Qué van a aprobar? Es mi decisión suspender ese servicio después de 20 años de tenerlo. ¿Y qué, si no lo aprueban? Simplemente dejo de pagarlo y punto. Pero quiero hacer las cosas de la forma más “oficial” posible. ¡Todo un martirio! Al momento de escribir estas líneas, ya pagué el saldo y aún no lo consigo.

Claro (Para que siempre estés conectado con nosotros): Después de meses de sufrir el mal servicio de Internet, quiero suspenderlo y solamente dejar el de telefonía y cable. Otro martirio similar al anterior. Debo ir a una sucursal. ¡No hay otra manera de hacerlo!

¡Ojo! Las empresas antes mencionadas son “Tecnológicas”. ¿Pero, será que no saben utilizar la tecnología para estar a la altura de las demandas del siglo 21? ¿Será que al ser oligopolios se pasan por el arco del triunfo, el servicio al cliente?

Siman (Siempre seguro, hasta la puerta de tu casa): Quiero comprar un artículo sin tener que visitarles. Hablo con un vendedor de piso. Le pido que me facilite un número de cuenta de Siman para hacerles la transferencia y me lo envíen. Es de contado. ¡No se puede! Debo hacer la compra en línea. Lo intenté “en línea” y todavía estoy esperando me expliquen cómo hacerlo, pues tienen un torpe sistema de chat y chatbot. Totalmente inefectivos. No se le puede llamar “en línea”. ¡Qué ineptitud!

Copasa (La casa de las grandes marcas): Representantes de Samsung. Un televisor de apenas tres años de uso y con un cuido cuasi amoroso, tiene problemas. Lo compré en Copasa, pero ya está fuera de garantía. Me dicen que lo lleve a su taller y pague por la revisión 800 córdobas. Si acepto la reparación se acredita al costo, de lo contrario los pierdo. Entiéndase, tendría que aceptar el precio que ellos determinen por la reparación, para no perder mis ochocientos. ¡Qué pobre servicio de posventa!

Innovación, Iniciativa, Empatía, Servicio personalizado, El cliente lo primero, etcétera… ¡Cuánta palabrería en sus anuncios publicitarios! Se parecen tanto a las promesas de campaña de muchos politicastros.

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Arnulfo Urrutia

Perspectivas desde mi balcón | Después de conversar en la esquina, en el negocio, en la oficina, donde haya interlocutores, Arnulfo Urrutia se va a su balcón y desde ahí elabora sus ideas positivas y recomienda reconstruir sus pensamientos para luego compartirlos.

3 comentarios sobre «Sector privado o ¿privado de iniciativa?»

  1. Excelente Arnulfo, así hay muchos más ejemplos en la “empresa grande”.
    Si buscas ese tipo de conflictos en las pequeñas y medianas empresas, son pocos, talvez en el comercio de equipos y repuestos eléctricos y electrónicos, que no dan casi ninguna garantía técnica, pues tampoco ellos la reciben de los grandes distribuidores. Para mencionar un ejemplo.
    Éxitos. !!

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