Más de 300 años de historia de la venerada imagen nómada de Managua

El papa Juan Pablo II frente a la centenaria imagen de la Sangre de Cristo durante una de sus visitas a Nicaragua. Archivo  

Nuevas Miradas

Managua no era ni pueblo pero sí un punto obligado de paso para comerciantes, políticos y guerreros que se disputaban las coloniales ciudades de Granada y León cuando la imagen de la Sangre de Cristo fue traída de Guatemala cuando transcurría el año 1635.

Cuando Managua alcanza el nivel de villa, ya la imagen se veneraba en la capilla llamada Veracruz, ubicada donde hoy se erige una estatua a Rubén Darío. Circunstancias naturales como terremotos, tempestades como el cólera han obligado a peregrinar a la imagen.

Los terremotos de 1844 y 1855 obligaron el éxodo de la Sangre de Cristo a la iglesia de San Miguel. El terremoto de la mañana de aquel martes santo, el 31 de marzo de 1931, destruyó la iglesia San Antonio, en el centro de Managua pero no la imagen que 383 años después sucumbió a las campañas de odio.

La imagen fue albergada en el templo San Sebastián, pero el terremoto del 23 de diciembre de 1972 acabó con el templo también.

El 1973 fue llevada a la iglesia de Monte Tabor y luego a la iglesia Pío X de Bello Horizonte donde los feligreses se oponían a que fuera trasladada a la nueva catedral de Managua en 1993.

La imagen que ayer ardió estaba tallada en madera policromada; su cabeza estaba cubierta por una cabellera y una corona de espinas; su piel morena y sangraba de pies y manos; una herida profunda debajo de la tetilla izquierda,sangrado de la nariz y la boca.

Breve introducción del escrito La preciosísima imagen de la Sangre de Cristo, del padre Bosco José Rodríguez Alvarado, misionero redentorista.

Comparte:

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!