Mantenerse informado es el antídoto de las noticias falsas

Gráfico de la Universidad de Chile / NM

“Si me engañas una vez, tuya es la culpa. Si me engañas dos, la culpa es mía”

Anaxágoras

Julio César Guerrero Días

La sociedad de antes y la de hoy siempre ha necesitado de estar bien informada y, siempre en todos los tiempos ha existido información falsa.

La diferencia es que ahora lo falso se identifica y se descubre de manera inmediata gracias a las nuevas tecnologías y para ello es imperativo compartir, retuitear, viralizar información que, en vez de generar conocimiento, fortalece la ignorancia.

El momento que vivimos está marcado por el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación que le ha proporcionado una nueva herramienta a la sociedad, no solo para estar informado, sino para ser partícipes de proveer a la gente en acontecimientos que no están presentes en los medios de comunicación convencionales.

El tráfico de la información en los sitios web se produce a gran velocidad, por lo que su efecto es inmediato, por tal motivo los generadores de noticias, debemos tener un especial cuidado, en constatar la veracidad de lo que se divulga.

Como profesional de la información es de manera obligatoria investigar si eso sitios web no solo si existen, también tener certeza que lo que se divulga tiene una base que garantice que es real, ya que ahora algunos medios y comunicadores utilizan estos sitios como fuentes informativas.

En lo que respecta al auge de las redes sociales en nuestra vida cotidiana, se está destacando una tendencia creciente, la de compartir información de contenido dudoso o falso, el que se viriliza rápidamente por las diversas plataformas virtuales, sin verificar si la fuente es fidedigna o no.

Compartir una información en algunos casos es por ignorancia y en algunos otros el objetivo primordial es desprestigiar la imagen de personas públicas, instituciones, empresas o la del ciudadano común y obtener con ello ganancias, con el número de visitas y la reproducción de las denominadas fake news o noticias falsas.

El número de visitas, de ninguna manera, garantiza que lo que compartes es una realidad, es más, es donde uno debe de investigar con profundidad acerca del acontecimiento.

Esta modalidad de comunicación plantea un escenario que no debe ser descuidado en las estrategias comunicacionales desde los medios de comunicación, una información falsa, inexacta o equívoca puede afectar garantías constitucionales o legales.

El principio de responsabilidad social obliga a rectificar las informaciones falsas y a precisar las inexactas, mediante acción propia y oportuna.

Los periodistas y los medios de comunicación tenemos responsabilidades éticas y legales que debemos observar siempre, a pesar que los medios y comunicadores pueden caer en esta situación de equivocarse, que puede ser de buena fe o intencional.

El principio fundamental es la rectificación inmediata, si nos ubicamos en nuestros medios y periodistas en muy pocos casos reconocen que se equivocaron.

El poeta británico Alexander Pope dijo aquello de “Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios”, “cometer errores y no corregirlos es otro error” (Confucio) y por último Eddie Guerrero cita “estoy avergonzado de lo que hice, pero no me avergüenza lo que he hecho para corregir mis errores…estoy orgulloso se ser quien soy” si como persona asumimos el compromiso de rectificar cuando nos hemos equivocado las situaciones pueden tener en desenlace diferente.

En torno a las informaciones dudosas, podemos diferenciar dos fenómenos: por un lado, las fake news (noticias falsas) que se presentan como una noticia legítima y por otro lado  el clip painting; dos tendencias que se están dando mucho, en algunos casos, porque quieren ganar visitas a toda costa y crean mensajes muy provocadores o polémicos, o una Fan Page o páginas que quieren ganar un poco de relevancia.

En ambos casos estas noticias buscan dos cosas,  a veces molestar a una persona o sobre una situación lo que se denomina trollear en internet y otro objetivo es generar tráfico dudoso, no fidedigno de noticias, tenemos presencia de esto en nuestro medios a partir de informaciones falsa o fabricada, ¿qué piensa usted?.

Por otro lado nos encontramos que el éxito en la viralización de noticias falsas, se basa en el desconocimiento del ciudadano que retuitea sin leer y comparte en Facebook, Twitter, y otras plataformas sociales, sin conocer el contenido.

Sin embargo, el problema no es exclusivo del usuario común, al fin y al cabo, nosotros como profesionales de la información, también estamos expuestos al mismo riesgo.

Si se quiere tomar como fuente el contenido de un acontecimiento que se ha publicado en un sitio Web o a través de las redes sociales, siempre es necesario averiguar a cerca de quien es el autor, cumple algunos requisitos cognoscitivos para escribir sobre eso, está firmado el artículo, ha publicado otros artículos.

Se percibe en sus textos el argumento para plantear situaciones o solo son suposiciones, que recurso semántico utiliza para representar el hecho, también se dice que hay famosos que consiguen que les publiquen artículos por el nombre, el hecho de que tenga muchos seguidores en Twitter puede indicar credibilidad, pero no garantiza que lo que se dice sea verdadero en todo caso lo recomendable es constatar si es real o imaginario lo que se dice.

Otras preguntas básicas sobre este aspecto, es tratar de identificar a quien o quienes va dirigido el discurso informativo esto les dará una idea más clara de por qué dicen, lo que dicen y cómo lo dicen, lo que siempre debe de manejarse es que toda narrativa informativa tiene una intencionalidad, que se encamina a provocar ciertas reacciones en el lector, oyente o televidente, en todo caso lo que se trata es poner en entredicho lo que dice el otro.

¿Está bien escrito la representación, tiene coherencia? ¿está lleno de errores gramaticales y de ortografía? Eso quiere decir que no se ha sometido a un proceso de edición como es debido, y, si la redacción no está bien, es difícil creer que los datos estén bien.

Nos podemos encontrar informaciones desde los medios y otras formas de comunicación que lo que se dice no cumple con los indicadores necesarios para poderla validar como lector.

¿Cuándo se publicó esta información? Si no hay fecha, es un grave fallo, porque es crucial saber cuándo se ha publicado algo, ¿proporcionan sus fuentes? con los hipervínculos es muy fácil, de modo que, si una publicación en la red o una página web no es transparente sobre el origen de sus informaciones, hay buenos motivos para poner su trabajo en tela de juicio.

Y por último que es lo que determina lo certero, lo dudoso o lo falso ¿es creíble la información? esta es la pregunta fundamental, por supuesto. No hablo de objetividad ni imparcialidad, porque eso no existe. Pero sí de saber si hay un intento sincero de contar la realidad tal cual, lo que se denomina aproximación a los hechos, los enlaces con las fuentes son una forma de comprobarlo, pero, si no los hay, ¿qué hacemos? tanto si dudan de la veracidad de una noticia como si simplemente les interesa el tema, lo más sencillo es mirar cómo han informado de ello otros medios.

Los cursos de comunicación y de medios informativos siempre incluyen un análisis comparativo de contenidos en el que los lectores deben seguir la misma información en varios medios distintos, o seguir varios de ellos durante un cierto tiempo para ver de qué informan, de qué no y cómo, los resultados son esclarecedores, y no siempre coinciden con lo que se podría esperar, de esa manera uno como lector hace su propio juicio de valor acerca de la información recibida.

Este aspecto es en el que debemos ser completamente sinceros con nosotros mismos. Cada uno sabe lo que encaja con sus inclinaciones políticas, de modo que fíense de su instinto y, si esa información refuerza sus opiniones o da un golpe espectacular a todo lo que aborrecen, tengan precaución.

Muchas de estas páginas hechas sólo para obtener visitas (click-bait) no tienen ningún aprecio por la verdad, no son más que gente que quiere ganar dinero.

La democracia nos necesita de verdad y, si tienen intención de defenderla, les tiene que preocupar que la información que reciben sea veraz.

Se trata, en última instancia, de leer con mirada crítica y tener la mano firme ante el botón de compartir. Ser ciudadano es una tarea difícil y complicada, como la propia democracia.

No podemos estar al tanto de cada detalle y cada acontecimiento, pero sí podemos hacer un esfuerzo real para mantenernos informados.

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Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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