28 octubre, 2020

¿Está satisfecha la sociedad con la información que recibe desde los medios?

Foto tomada de publicación de la Universidad de Piura / NM

“Hemos pasado del poder de uno al poder de muchos. Antes los medios hacían de filtro. Ahora la audiencia ha tomado el control, ella es el verdadero filtro”

Jane Jordan-Meier

 

En un mundo tan cambiante como el que vivimos, marcado por un proceso de transformación de lo masivo a lo mediático sin perder el vínculo entre ambos debido al uso de las nuevas tecnologías, no podemos perder de vista el valor de uso y el valor de cambio que la sociedad le da a las representaciones sociales a través de las narrativas informativas.

Julio César Guerrero Dias

El momento que vive la sociedad planetaria está caracterizado; primero, por un cambio de época que marca el quehacer cotidiano de una sociedad acelerada en los procesos de transformación que en todos los planos se torna común lo efímero, es lo dominante en este momento.

Segundo, la contextualización de los diferentes fenómenos no se visualizan, o no están presentes en cada una de las narrativas informativas, esto quizás ha provocado en las sociedades del mundo, el olvido, las formas de identidad de cada grupo social, es por estas razones que nos encontramos en un proceso de transición de una cultura a otra.

En el mundo actual nos encontramos en un proceso de transición de la cultura de masas a la cultura mediática aunque ambas están mediatizadas o intervenidas fundamentalmente por el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) que, desde su génesis telefónica, revelan su vocación interactiva: es un imperativo la respuesta.

Sólo con la respuesta se inicia un proceso interactivo, la interactuación es el elemento primario para entender mejor que el mundo está determinado por ese recurso que se llama tecnología, y aunque en gran parte del mundo todavía no pueden acceder a esta herramienta.

Esa parte sin acceso es la que al final no comprende qué está pasando en su entorno, mucho menos fuera de el, todavía son grupos muy vulnerables y fácil de convencerlos o seducirlos, son los que al final terminan aceptando todo lo que lograr visualizar en los diferentes medios de comunicación dándole el crédito de verdadero.

Esa vocación interactiva exige más que preceptores, usuarios de los medios; usuario es el genérico utilizado para denominar al sujeto que se mueve en los diferentes medios de comunicación y en las redes de comunicación. Este usuario está compelido (obligado) a la acción, ya no es más un espectador pasivo a la manera del cine, la radio y la televisión.

Actuar, exige de cierta competencia tecnológica y cognitivas que le permita reconocer los códigos básicos del medio, puestos de manifiesto en su “naturaleza técnica y su naturaleza expresiva.

Ahora no solo se trata de tener el acceso al recurso tecnológico, se necesita un diálogo interno, platicar con lo que lo que lee, escucha o visualiza ser capaz de identificar de una manera clara cada uno de los códigos que representan esas narrativas informativas.

No se trata de aceptar por aceptar o rechazar por rechazar lo que a uno como sujeto le ha llegado, pero como audiencia ¿somos capaces de detenernos a pensar sobre lo que tenemos de frente, sea lecturas, audio o imágenes? ¿lo hacemos? ¿cómo leemos? ¿cómo escuchamos? ¿cuáles son los argumentos para aceptar o rechazar algo? ¿usted puede elaborar sus propios indicadores? Se trata que usted acepte, negocie o rechace lo que tiene frente a sus ojos y oídos, pero con raciocinio, sin apasionamiento ni ruidos que lo pueden confundir, ¿lo hacemos?

Precisamente de allí se debe partir para ubicar el enfoque: de establecer las diferencias entre cultura de masas y cultura mediática, y entre ellas la de más hondo cálido esta que advierte la transición definitiva de los medios de comunicación de constituir sólo bienes materiales en la cultura de masas a constituir, además, bienes simbólicos en la cultura mediática.

Es la de más hondo ha calado, porque en esta transición la relación dual, mecanicista y objetiva emisor/masa desaparece para dar paso a un “proceso como una interpenetración del sujeto con el medio ambiente técnico y cultural (Sodré, 1998, 28). Este rasgo distintivo sirve de base para inferir y ubicar otros elementos diferenciadores que permiten caracterizar la cultura mediática.

Lo que se pretende establecer, además, es la necesidad de capitalizar, como bien le llamó Jerome Bruner, ese talento para la que caracteriza al ser humano. (2000,38) y esa tarea precisa del reconocimiento de los contextos en los cuales se produce la comunicación mediada en la sociedad contemporánea. El despliegue de estos asuntos se realizará a partir de una reconstrucción crítica del desarrollo histórico del análisis de los medios y de las TIC.

[…] la mediatización de la sociedad –la cultura mediática– nos plantea la necesidad de reconocer que es el proceso colectivo de producción de significados a través del cual un orden social se comprende, se comunica, se reproduce y se transforma, el que se ha rediseñado a partir de la existencia de las tecnologías y medios de producción y transmisión de información y la necesidad de reconocer que esa transformación no es uniforme.” María Cristina Mata (1999, 85)

Estas reflexiones que comparto con ustedes acerca de dos aspectos que son vinculantes lo cultural masivo y lo cultural mediático y donde la función de la comunicación como campo académico, es fundamental para comprender con mayor certeza los medios de comunicación, es decir, se trata la especificidad simbólica y cultural de los medios y de las TIC, en  sus procesos de cambio que la sociedad está expuesta todos los días, a partir de todos los discursos informativos generados por los diferentes medios de comunicación en todas partes del mundo y nosotros no estamos ajenos de eso.

Esta visión de los medios evidencia la necesidad de un análisis alternativo de la cultura de masas, un análisis que exhortaba a una reinterpretación de la audiencia. La expresión de esta necesidad produjo dos posturas: la primera, que afirma la urgencia de una sustitución de la cultura de masas por otra cultura completamente diferente; y la segunda, que aboga por una crítica radical de la cultura de masas, penetrando sus lógicas y descubriendo sus contradicciones. En la primera se sitúa la crítica ideológico-denuncista en las ciencias sociales latinoamericanas y en la segunda la reflexión que articulan los estudios culturales (Martín-Barbero, 2002, 213).

Esto nos lleva a señalar que el campo de la comunicación, la información, los medios de comunicación y la práctica periodística se convierten en ciencias sociales y como ciencia se tienen que abordar todos los fenómenos sociales, políticos, económicos, culturales, religiosos y de otra naturaleza con los mismos parámetros que como ciencia exige, ¿se hace de esa manera?

Es tan importante el quehacer de los medios de comunicación para la sociedad  que no se dan cuenta los medios y comunicadores ¿que cada día la información recibida tiene un valor de uso y un valor de cambio? entendamos el valor de uso de esta manera, valor de uso: está referido a la capacidad para satisfacer determinadas necesidades o requerimientos, el concepto de valor de uso está asociado a la utilidad práctica a la función que cumple determinado objeto.

En el caso de la comunicación preguntémoslo ¿está satisfecha la sociedad con la información que recibe desde los medios? ¿es útil? ¿es mas de lo mismo? ¿le podemos dar un uso satisfactorio a, las narrativas informativas? por otro lado tenemos el valor de cambio de la información, valor de cambio: es el valor que cualquier cosa tiene como mercancía y en general depende en gran medida de su valor de uso.

Si como sociedad, a partir de la información generada desde los medios no hay un valor de uso por que no nos sentimos satisfecho, por lo tanto no habrá valor de cambio, en término sencillos si continuamos con los mismo patrones de producir información la audiencia se agota, es así que es de suma necesidad de repensar que estamos haciendo, como lo estamos haciendo ¿cómo se logrará reencantar a las audiencias?.

Este planteamiento es de manera general, creo también que hay muy buenas propuestas informativas de algunos medios que pueden tener un valor de uso y un valor de cambio para la sociedad, que permite tomarlos como referentes para construir su propio pensamiento.

Tener su propia voz y tomar sus propias decisiones, en función de sus necesidades, es por eso que antes, durante y después los medios y los comunicadores serán los grandes protagonistas de un cambio social.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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