28 octubre, 2020

Cómo educar para una cultura del debate

Gráfico tomado de Belize News / NM

“Me encanta la discusión. Me encanta el debate. No espero de nadie que simplemente se siente ahí y esté de acuerdo conmigo; ese no es su trabajo”.

Margaret Thatcher   

 

En una sociedad donde se dice que existe la democracia es de suma necesidad el debate de las ideas, la capacidad de escuchar pensar y analizar las opiniones de los otros.

Es de suma necesidad, para ir fomentando una cultura de respeto, tolerancia, es ir cambiando una cultura de dominación a través de la violencia, el reto está planteado, de nosotros depende, nadie va a venir de otro lado a darnos orientaciones de estos dos temas diálogo y debate somos nosotros quienes lo tenemos en nuestras manos.

Julio César Guerrero Dias

Hablar acerca de la cultura de una sociedad no es nada nuevo, siempre ha estado en el debate, no solo qué es cultura si no lo que en algún momento y todavía, aunque ya un poco disipada han denominado culturas superiores, inferiores y otros señalan de subcultura.

Sin embargo, esta clasificación que probablemente era aceptada como certera, poco a poco se ha venido aclarando dando paso a que cada sociedad tiene su propia cultura, sin haber culturas superiores o inferiores, es por eso que conceptualizaremos sobre la cultura.

En general, la cultura es una especie de tejido social que abarca las distintas formas y expresiones de una sociedad determinada. Por lo tanto, las costumbres, las prácticas, las maneras de ser, los rituales, los tipos de vestimenta y las normas de comportamiento son aspectos incluidos en la cultura.

Otra definición establece que la cultura es el conjunto de informaciones y habilidades que posee un individuo. Para la UNESCO, la cultura permite al ser humano la capacidad de reflexión sobre sí mismo: a través de ella, el hombre discierne valores y busca nuevas significaciones

Abordamos el tema de la cultura por ahora porque las diferentes sociedades en todas partes del mundo y la nuestra estamos llenos de una cultura violenta, donde siempre o mas bien muchos andamos a la defensiva, suponiendo, imaginándonos, conjeturando, juzgando, señalando, nadie está ajeno.

Tal vez como nunca antes, se están viviendo tiempos muy violentos, y no me refiero, en este momento, a la inseguridad, a los robos a los accidentes que son noticias a diario, y muchos de ellos con finales trágicos. Al tipo de violencia a la que me refiero es a la verbal, que suele alcanzar grados extremos e increíbles.

Toda esa carga de violencia es producto de esta intolerancia actual, que hace que cueste cada vez más el poder lograr un diálogo, un debate adulto, de altura y respetuoso.

¿Por qué pasa esto? En primer lugar, porque la mayoría de las personas sólo se preocupa en imponer su creencia, su opinión, sea el tema sobre el cual se esté hablando, no les interesa esgrimir argumentos, escuchar opiniones ajenas y sacar conclusiones. Lo único que suele importar es que quede claro que lo que uno piensa es la única verdad, no se admiten posturas diferentes.

El hijo, en la organización familiar es violentado su derecho de pensar diferente a sus padres, está condicionado porque depende de ellos, el trabajador está condicionado por el jefe que a su vez recibe órdenes del patrón, el estudiante a veces por el profesor, y así sucesivamente en todos los estamentos de la sociedad.

Es una cadena que nunca finaliza, no hay una concepción de la diferentes autoridades practicar el debate, éste enriquece el quehacer de la sociedad y al mismo tiempo va generando una cultura diferente de respeto a las ideas, sin llegar a la violencia verbal mucho menos a la agresión física.

Fomentar el debate es una necesidad que nuestra sociedad requiere, un debate de altura, de respeto, de tolerancia, con argumento, sin descalificaciones.

Nuestra sociedad se encuentra en este momento estancada nada mas en dos pensamientos; quienes están acompañando al sistema y lo que se oponen al sistema cobijado bajo la figura de ser independiente, cosa que siempre he tenido mis reservas. De ese término y, digo esto porque han surgidos medios independientes, periodistas independientes, maestros independientes, médicos independientes, comerciantes independientes, empresarios independientes, ¿de que y de quién?  en fin habrá mas independientes.

Diría mejor que debería de calificarse como de oposición y tienen todo el derecho de hacerlo, eso es parte del debate y de la democracia, además que es saludable socialmente ¿creen que nuestra sociedad tiene solamente eso dos pensamientos; ¿no habrá otro?  ¿por qué si no pienso como vos o como el otro soy tu enemigo? o ¿si opino sobre algo ofendes, denigras? ¿no tengo derecho como ciudadano a pensar diferente?

El problema social, político y económico que enfrentamos no es la persona que está en el poder, sino el tipo de sistema en que vivimos, que tenemos, mañana puede ser otra persona que asuma el poder ¿ustedes creen que esto va a cambiar? ¿vamos a estar mejor? ¿por qué tanta lucha por estar en el poder?

Desde que tengo uso de razón históricamente han utilizado quien llega al gobierno a construir toda su corte celestial de aduladores para enriquecerse, y cuando digo si vamos a estar mejor, me refiero a darle ese bienestar que nuestra sociedad necesita para mejorar la calidad de vida de las personas.

Este escenario que describo se da especialmente, pero no de manera exclusiva en el terreno de la política, que está más polarizada que nunca, tanto en los medios de comunicación, como en los discursos de mucha gente.

Por momentos pareciera que no existe otra alternativa que estar de acuerdo con todo lo que hace este gobierno, o estar de acuerdo con lo que hace la oposición de manera también total y, por supuesto, surge esa necesidad de manifestarlo de manera contundente, con una agresividad sorprendente, es así que solo debatiendo socialmente las ideas de uno y otros dentro de la sociedad va a generar nuevas ideas, reflexiones novedosas y necesarias para una propuesta cultural, diferente ya no se puede continuar de esta misma forma, como estamos haciendo lo mismo los resultados son los mismos.

Por eso es que sería plausible intentar cambiar esta situación, para eso, es necesario lograr que todos seamos más tolerantes, claro que esto no se logra sólo con voluntad, o con desearlo. Porque no alcanza con pedirle reflexión, o tolerancia, a personas que nunca las tuvieron, no podemos pedir a alguien algo que no tiene, o que nunca lo ha dado solo es asunto de voluntad propia.

Para cambiar esto es necesario ir a fondo y eso significa apostar a la educación formal y no formal, esa es la verdadera solución, aunque considero que esto tiene que comenzar ya.

No es cierto que estamos educando para tener una sociedad mas justa, llena de amor y paz, la educación siempre ha estado  partidizada bajo la sombra de la filosofía educativa del gobierno que está de turno.

Iniciar desde la familia, el nivel primario, secundario, eso no significa que un docente que dicta clases en una facultad no tenga que ocuparse de este tema, socialmente este tema nos debería de interesar a todos ya que si continuamos con esta historia cultural siempre será la justificación de seguir diciendo así somos y por eso no podemos cambiar.

O como siempre se dice, “hora nica” cuando se es impuntual, si pensamos de esa manera no contribuiremos a la búsqueda de una sociedad diferente o es ¿que usted no quiere eso? si no quiere eso, también tiene ese derecho, usted tendrá sus razones.

Los grandes concursantes de este intento de cambiar esta cultura de violencia son; la familia como organización primaria, los medios de comunicación, la educación, tal vez la religión y digo eso porque también tengo dudas, algunos religiosos han contribuido a generar violencia, el debate de las ideas es saludable para todos ya que libera a las personas, expone sus ideas y pensamiento y no se trata de pensar que sus puntos de vista sean los correctos, mas bien es aportar a una sociedad mas libre y democrática, el debate de las ideas, el libre pensamiento no se puede castigar, sancionar, perseguir, acosar aun cuando se salga de tono.

El debate es una cualidad o valor que puede tener una persona el ¿debate se aprende? ¿se enseña? ¿qué recurso podemos utilizar para el debate?¿Lo practicamos?

La riqueza de una sociedad es que pensemos diferentes, en la universidad que yo colaboro desde hace varios años, Universidad de Ciencias Comerciales ha venido poniendo en práctica un programa que se denomina la sociedad del debate donde los estudiantes confrontan sus ideas sobre  temas interesantes y muy polémico.

En un debate, no hay perdedores solo ganadores, es así que nuestra universidad apuesta a formar profesionales con altos valores de respeto, tolerancia, nosotros como padres de familia, comunicadores, educadores podemos a empezar a revertir esta actitud violenta que ahora se torna común en los diferentes grupos sociales.

Estoy convencido de que el diálogo, el debate es la clave para disminuir el conflicto social, para desterrar las posturas intolerantes, el fanatismo, la descalificación del otro y la otra; y la falta de respeto, en las aulas no sólo se instruye a los alumnos.

Las academias ya no son los sitios privilegiado del conocimiento, los medios y comunicadores son los otros maestros que forman personas, algo que siempre conviene recordar. Por eso es que es necesario apuntalar la capacidad de escuchar y analizar las opiniones del otro, ¿podemos hacer este ejercicio? ¿es imposible? ¿cómo hacerlo? ¿existe una fórmula para esto? Yo tampoco se, solo trato de aproximarme y actuar con tolerancia, respeto, profesionalismo.

Pensemos sobre este tema considero que por el momento que vivimos vale la pena al menos detenerse un poco e intentar poner en práctica el debate, como una forma de socialización de ideas, ¿usted cree que lo puede hacer? de todas maneras quizás solo sea algo utópico lo que planteo. No solo diga, no puedo, inténtelo, quizás sea posible lograrlo.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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2 comentario en “Cómo educar para una cultura del debate

  1. Urge promover el debate de las ideas, no solo como ejercicio acadèmico, sino en la promociòn de una cultura que permita, buscar en esta practica, la soluciòn de los problemas mas sentidos de nuestras sociedades.

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