28 octubre, 2020

Pantasma: el valle del meteorito hoy es tierra fértil en todo sentido

Foto tomada de Facebook.

Juan Ramón Huerta

Descender al valle de Pantasma es un atractivo turístico y económico. Las arboleda no deja ver las casas solamente se observan las columnas de humo que se entorchan con los festones de neblina que poco a poco, en la medida que aclara el día, se elevan a los ceros del entorno.

Los viajeros, comerciantes, compradores, visitantes descienden a lo que un día fue un valle, hoy convertido en una ciudad que se desarrolla potencialmente, en coherencia con su desarrollo económico. Fue tedioso y difícil trazar la ruta por Wale, una bajada de serpentina, de peligro para quien no conoce esa vía y maneja vehículos pesados.

Este apacible valle se asentó producto de la exploración productiva de los años finales del siglo XIX, pese a que la estructura geológica ya estaba dispuesta desde hace 815 mil años, producto de la caída de un meteorito, cuenta en su libro, “Cráter de Pantasma, impacto meteorítico…” el investigador y traductor Rolando Téllez.

Imagen tomada del libro de Rolando Téllez, página 24

En el lugar del impacto

Téllez cuenta en su libro lo difícil que ha sido encontrar rastros del siniestro bólido, sin embargo cuenta que él ha viajado con investigadores nacionales que han descartado las pruebas y las rocas encontradas se las adjudican a las explosiones volcánicas.

Téllez ha insistido y se encontró con una revista especializada, Meteoritical Society en la que publican investigaciones sobre el tema de un equipo de investigadores dirigido por Pierre Rochette en el cual se confirma que el cráter de Pantasma, es el resultado de un impacto de meteorito en el pleistoceno.

Según Google Sites, este periodo se le conoce como como la era del hielo debido a las glaciaciones y según el sitio Astro mía, la era del Cuaternario se divide en dos épocas: Pleistoceno, la primera y más larga del periodo, que incluye los siglos glaciales, y el Holoceno, la época reciente o postglacial que llega hasta la actualidad.

Al Pleistoceno se le llama a veces “la era del Hombre”, porque el género Homo evolucionó en este periodo. En el siguiente periodo, el Holoceno, los seres humanos fueron capaces de desarrollar una vida organizada en grupos sociales a la que llamamos civilización. https://www.astromia.com/tierraluna/cuaternario.htm

Fotos de Pierre Rochette de Aix-Marsaeille, Francia.

¿Comprobado?

Rolando Téllez, recrea históricamente los impactos más grandes en el planeta y registra que el cráter más grande provocado por meteoritos es el de Vredefort en Sudáfrica, hace unos 2,020 millones de años.

El cráter de Sudbury en Ontario, Canadá, con 130 kilómetros de ancho y 1850 millones de año de antigüedad; el de Chicxulub, en la Península de Yucatán, México, el que según afirman desapareció a los dinosaurios.

Según las investigaciones de Téllez, en la septuagésima novena reunión anual de la sociedad Meteorical Society del año 2016, el investigador de la universidad de Aix Marsella, quien tomó muestras en Pantasma, demostró que los vidrios tienen un origen de impacto o choque meteorótico.

Según el sitio Geografía de Nicaragua, José María Salmerón publica: Nicaragua posee el primer gran cráter de impacto por meteorito confirmado en América Central. Se trata de Pantasma, una formación de terreno  circular en el norte de Nicaragua.

“A inicios de 2016 el Dr. Pierre Rochette del Centro Europeo de Investigación y Educación en Geociencias Ambientales realizó un trabajo de campo para el levantamiento de datos topográficos a través de una misión topográfica de radar de traslado (SRTM) y Modelo de elevación digital de 90 m (DEM). Durante el trabajo de campo, se recolectó muestras de suelo y rocas dentro del área del cráter Pantasma, posteriormente las muestras fueron sometidas a estudios físico-químicos  en el laboratorio G-Time de la Universidad Libre de Bruxelas, Bélgica.

Imagen de relieve del cráter de impacto en Pantasma con 14 kilómetros de diámetro.

“Las muestras que dieron evidencias de impacto de meteorito consisten en fragmentos de obsidiana formadas en altísimas temperaturas y alta presión al momento del impacto, en las muestras se reveló la presencia de Cr extraterrestre y un bajo contenido de agua (240-280 ppm) si se compara la obsidiana originada en procesos volcánicos que contiene un mayor volumen de agua (800 ppm)”.

Ruta a caballo hacia Pantasma en 1920. Archivo / NM

Octubre es un mes importante

El mes de octubre, los pobladores de Pantasma recuerdandos fechas importantes, una positiva y otra que fue negativa. El 6 de octubre de 1989 fue elevado a categoría de municipio y el 18 del mismo mes se cumplen 37 años del ataque contra cuando varios pobladores perdieron la vida.

Pantasma fue poblada en nuestra era por migraciones mískitu y según las investigaciones de Téllez, su nombre quiere decir “hombre bajo o cabeza chata”; otros le atribuyen su origen a lugar de pantanos, sin embargo sus tierras son muy fértiles, incluso, en los años 70 se sembró algodón en sus planicies que hoy son caseríos para siembras de granos básicos.

Castigado por las guerras civiles, este lugar sufrió la toma sangrienta de las tropas de la contra un 18 de octubre de 1983 cuando una fuerza de tarea contrarrevolucionaria de más de 500 hombres, dirigida por “Mike Lima”, un ex oficial de la Guardia Nacional de Somoza, entró y atacó las oficinas del gobierno y fue en busca de los dirigentes sandinistas de la época.

Antes de ese ataque, fuerzas de la Seguridad del Estado y dirigentes del FSLN foráneos apresaron y torturaron a productores campesinos de la zona. La persecución a opositores se reedita hoy con la misma intensidad.

Pantasma fue elevada a categoría de municipio en 1989 y su centro administrativo es Praderas donde antes se creó un asentamiento para refugiados de guerra en la década de los años 80.

Alcaldía de Pantasma. Facebook.

Pantasma, los fantasmas de la guerra y el sufrimiento que hoy florece

Henry A. Petrie

En el principio del valle cayó un meteorito, dicen. Es posible. Lo que a este tiempo consta es su fertilidad, su rica vegetación, el río, las quebradas y manantiales, su ancestro miskitu.

***

Voces se funden al viento y al aroma montañés; navega callado el dolor con imágenes de pasado aún cercano; el lamento colectivo es canto íntimo de hogares. La sangre se derramó como vertiente de agua; tantas muertes a ráfagas con banderas idealizadas. Las sombras se escabullen como lagartijas, desconfiadas. En la conspiración, la noche es aliada y la luna, cuando está en su esplendor, la guía.

En el viento susurran las almas del pueblo. La penumbra humedece los sueños. Escalofrío. El bien y el mal se confunden lapidarios. La historia, en su sarcasmo, se regocijó con la mortandad. ¡Es tiempo de guerra! ¿La ley? En sospechas y sentencias se desliza. La pasada de cuentas fue el juicio foráneo. «En este valle somos familia, señor».

Luna. Luz de luna. Sombras y susurros. Frío. Neblina. Vigía e inquietud. Movimiento. Todo está en alerta, porque nada ha sido olvidado. En la noche un rostro y en el día, otro. Entre apariencias calmas de buenos vecinos, discurre la desconfianza profunda.

 ***

Resistieron. Aquella forma de producción no era lo suyo, pero la fuerza estaba declarada. Y se impuso grandilocuente. Dijeron, reclamaron y protestaron, pero la sordera fue origen de la estampida bélica. Y las sombras del valle se escurrieron en las montañas periféricas.

El lazo de familia jamás se desató. Los de la montaña anduvieron en senderos para derribar la fuerza que negaba al pueblo. Quienes se quedaron, esperaban a aquéllos, entre luz de candil y silbidos sonoros de la noche.

Se movían. Andaban por ahí, como sombras de luna y vuelo de lechuza. En sus pieles, humedad nocturna y rocío mañanero. Eran cantos de aves, las voces. Y las mímicas de animalitos, señales.

Cuando el valle despertaba, el humo se elevaba por encima de las casas, expidiendo aroma de leña ardida, café y frijoles fritos. Cacareo de gallinas y cantos de gallos. El oinc oinc de los cerdos. Sabían que andaban cerca, husmeaban cercanos, mientras mujeres se afanaban en la ceremonia del desayuno.

Como las sombras, bajo luna y estrellas, andaban. Se hicieron noche, ojos de búho, paso silente. La estela transcurría, mientras vigías rememoraban como eternos dueños del tiempo, sus grandes hazañas y gloria.

***

¿Treinta? ¿Más de cincuenta? Cantidad inexacta. Alinearon a los campesinos acusados de sombras, por rondar sospechosos el valle desde las montañas. ¡Son ellos! Los que susurran en el viento, el humillo del café cómplice desde las casas del pueblo. Pero los vigías estaban ciegos.

Abundaron preguntas acompañadas de ofensas y golpes. Tras el culatazo en el rostro, el discurso intimidante. Confesiones no hubo. Nadie habló de las sombras ni de los movimientos en la montaña. Desde el silencio y la negación, brotó torrente de sangre que salpicó al ladrido canino y déspota. La autoridad estaba para juzgar, condenar o perdonar, lo que dictaran sus dogmas. Defensa no hubo y la sentencia de muerte nació en la doctrina de la hiena.

El comisario no se equivoca. ¡Elimínenlos! Tenemos el poder, tenemos la razón. Son los enemigos de la revolución, ¡y punto!

Fusiles mostraron sus colmillos y arrojaron fuego. En fila larga fueron acribillados por ráfagas. Se desplomaron. Aquellos ojos rojizos de verdugos, se regocijaron ante la barbarie que, según sus consignas, imponía sometimiento y mansedumbre.

***

Lamento universal en el viento. El dolor penetró la geografía del valle. Dolor y odio. Sangre estancada en la memoria. Movimientos de las sombras continuaron en la umbra y penumbra de la historia. «Aquí todos somos familia, señor. Las sombras eran nuestras, siguen siendo nuestras. Y se agigantaron hasta arder como antorchas, prendidas en el alma del pueblo».

***

Sea cierto o no lo del meteorito que originó el valle, recientemente se publicó la hipótesis que da una alta probabilidad de este evento, acompañada de fotografías satelitales.

Junio, 2015.

(Del libro inédito de cuentos Fantasmas de guerra, de Henry A. Petrie).

Estampa común en Santa María de Pantasma / NM

2 comentario en “Pantasma: el valle del meteorito hoy es tierra fértil en todo sentido

  1. Siempre hemos admirado a Pantasma como tierra de productores de nuestros granos básicos. Recuerdo que antes de existir el Lago de Apenas viajábamos a Pantasma por una ruta hoy inundada que se llamaba Paso Real. Hoy viajamos por La Presa Mancotal. En los 60s la trocha era de verano, la cuesta de Wuale que baja a Pantasma, fué difícil de trazar, pero se logró. El río Pantasma era ermosicimo. Hoy la carretera es en parte adoquinada y parte pavimentada. De las alturas se disfruta el valle y las faldas verdes de las montañas remendadas por los siembros de maíz, frijoles y zacate.

    1. Gracias por tus comentarios Eduardo, en realidad siempre me ha llamado la atención la ubicación de Pantasma, fue lamentable que cuando quise entrevistar al alcalde Oscar Gadea, pero no fue posible porque andaba en las comunidades.

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