4 diciembre, 2020

Nicaragua debe romper con el caudillismo y buscar un líder o una lideresa capaz de enrumbar por un cambio

Ilustración de Talentix / NM

“El desafío del liderazgo es ser fuerte, pero no grosero; amable, pero no débil; audaz, pero no intimidante; considerado, pero no perezoso; humilde, pero no tímido; orgulloso, pero no arrogante; y tener humor, pero sin tonterías”. 

Jim Rohn

Nicaragua se ha visto sumergido en todos sus aspectos social, político y económico debido a que nunca hemos tenido líderes políticos, hemos estado dominados por caudillos y eso es lo que vemos ahora, por eso es que cada día se percibe mayor incertidumbre, dudas de los personajes que entrarán al juego electoral de las próximas elecciones.   

Julio César Guerrero Dias

Nos aproximamos a las elecciones a través de un proceso electoral que por el momento no está definido en su proceso, los partidos políticos, los grupos políticos, las organizaciones políticas y la sociedad civil serán los grandes protagonistas de este nuevo proceso electoral.

Una contienda donde quienes aspiran al poder por la oposición se disputan el rol que desempeñarán entre ser un caudillo o un líder político ¿cuánto caudillismo existe en la oposición? ¿tienen algún líder? ¿Usted lo identifica?

Sin liderazgo será muy difícil alcanzar el poder porque los protagonismos individuales y el egocentrismo están por encima de los intereses comunes.

Unos se creen mas que otros, unos quieren mandar mas que otros, unos piensan que son mas inteligentes que otros, todos quieren ser los primeros.

Soslayan el hecho que los mayores protagonistas lo constituyen la mayoría del pueblo nicaragüense que históricamente ha sido invisibilizados; por ellos es que deben de tratar de mejorar la situación política, social y económica del país.

Hasta el momento no se ha visto de parte de la oposición programas concretos en función de la sociedad, ¿qué le proponen a los jóvenes? ¿a las mujeres? ¿a los trabajadores? ¿habrá mas trabajo, cómo? ¿será mejor la educación? ¿la salud? ¿cómo van a rescatar el INSS? y ¿las facturas de energía? y ¿el alza del combustible?

Hay un sinnúmero de interrogantes; es por eso que es de suma importancia tener liderazgo para empezar a pensar cómo resolverán toda esta situación.

El liderazgo es un término escurridizo que se aplica a una amplia gama de actividades humanas; su significado siempre ha sido polémico. No existe una acepción única; el fenómeno al que se refiere no ha podido ni podrá ser nunca explicado de una sola manera.

Como ocurre con otras palabras (democracia, paz, amor), aunque intuitivamente sabemos lo que expresa, cada uno puede otorgarle un sentido diferente; así, “tan pronto como intentamos definirlo, descubrimos inmediatamente que el liderazgo tiene diversos significados” (Northouse, 2001, p.2).

Hasta el momento la tarea definitoria de liderazgo se ha abordado teniendo en cuenta referentes geográficos, históricos, políticos, profesionales; o bien desarrollando en la diversidad de objetivos y propósitos de los grupos u organizaciones en los que se ha manifestado a lo largo del tiempo.

En la actualidad ha adquirido fuerza en la sicología política, aproximaciones al liderazgo procedentes del mundo de la administración de negocios y, más en concreto de la teoría de las organizaciones, pero hoy se ha trasladado al mundo de la política, donde cada día las organizaciones de esta naturaleza necesitan un líder.

El liderazgo debe asentarse en un conocimiento profundo y exhaustivo de lo que sucede y preocupa en el entorno. Las opiniones y sensibilidades que existen sobre los temas más diversos. De esta forma el líder irá tomando el pulso a la manera de pensar, a los deseos y aspiraciones de aquellos a los que pretende representar, ¿tenemos a manos a alguno de ellos para sentirnos representado? ¿cuáles son? ¿dónde están? al menos por el momento no logro identificar a nadie.

El otro término que hay que reflexionar es acerca del caudillismo, porque a veces hay una confusión entre líder y caudillo.

Los caudillistas siempre han sido aborrecidos. Su aparición se vincula al ejercicio autocrático del poder, en el que proliferan el miedo y la represión. Su correlato, la figura del caudillo. Un personaje deleznable como el régimen que preside.

Los caudillos suelen ser considerados seres enfermizos, con delirios de grandeza, sueños faraónicos y proyectos imperiales. Sujetos que acumulan un poder desmesurado, sin control y al margen de las instituciones. Algo parecido a un monarca absoluto. El Estado soy yo, al decir apócrifo de Luis XIV, el Rey sol francés.

Nicaragua, históricamente ha sido gobernado por estos personajes, han administrado la nación como dueños de una hacienda donde el capataz mayor es el que preside el gobierno, y los capataces menores son toda su legión de ministros que solo reciben órdenes para ejecutarlas sin al menos pensarla o hacerle ver al dictador.

No tienen la facultad de al menos compartir sus puntos de vista y los peones, la gran mayoría de gente que queda atrapada, en las acciones que realiza desde el poder el caudillo.

Qué interesante resultaría para nuestro país tener un líder político con algunas de estas características, una persona que indica el camino, con una serie de cualidades inherentes o aprendidas: con sus conocimientos, su manera de relacionarse con los demás, su capacidad para tomar decisiones, para gestionar crisis o para apoyar o entender a los integrantes de un grupo, algunos aspectos que debe de tener un líder.

Sin liderazgo no se pueden lograr los objetivos propuestos, es así que se necesita tener algunas cualidades tales como: confianza en sí mismo para poder gestionar y darles respuesta a situaciones de crisis, aunque pueda equivocarse esto implica actuar con mesura, racionalmente, sentirse seguro hacerles sentir a los demás que está actuando de la mejor manera, esto provoca una reacción positiva a ese grupo que comparte con él las acciones, ¿lo tenemos?

Otro aspecto que debe poseer el líder es capacidad para tomar decisiones de manera eficaz y con criterio, sin arbitrariedades acciones fundamentadas en la razón, en la realidad, en lo justo, sin perjudicar de manera intencionada a la persona o al grupo de persona, tomando en consideración a la mayoría de la gente ¿se hace esto?

Otra característica es ser una persona comunicativa, que trabaje en equipo, que exprese lo que necesita, lo que quiere conseguir, que sepa transmitir las indicaciones y sus motivaciones para tomar ciertas decisiones, que fomente el diálogo que practique la libertad de expresión y de pensamiento, consiente que todas las opiniones tienen el mismo valor que solo son punto de vista y que la persona se sienta involucrada en su proyecto, en la política esto es tan importante porque la gente se apropia de su proyecto, esto tendrá un repercusión en los resultados.

Autocontrol emocional, perder el control; ponerse nervioso, desquiciarse, no es propio de un buen líder, que siempre tiene que transmitir seguridad y control de la situación ante su equipo, cuando se pierde el control se pierde todo porque se actúa en muchos casos de manera irracional esto se refleja en expresiones, calificativos, ofensas, insultos eso usted lo puede identificar todos los días de parte de los dirigentes políticos en nuestros medios de comunicación y hasta en los propios comunicadores ¿cómo andamos en esto?

Por otro lado, es necesario que el líder posea gran capacidad de trabajo, incluso trabajando más que los demás. No es un buen líder aquél que deja que sea su equipo quien se mate trabajando, él debe de involucrase de manera directa en la actividad que se va realizar no es asunto de solo mandar a hacer las cosas, participar en la actividad le proporciona autoridad moral porque está al frente de las acciones. ¿cuánto hacen esto?

Un líder carismático, que sabe convencer, que tiene magnetismo, que sabe dirigir con una sonrisa, y que haga fácil el trabajo y que todos le sigan.

Dudo que en las organizaciones de carácter política existan líderes, sin embargo cuando surgen esos liderazgos en vez de aprovechar ese recurso humano que tiene, lo primero que hacen es marginarlo o no lo toman en cuenta porque piensan que le va quitar protagonismo o autoridad.

¿Cuántos conoce de esta práctica? el liderazgo está sustentado en ser una persona educada y agradable, que nunca grita o falta al respeto a su equipo, el líder de manera precisa debe conocer bien a todo su equipo de trabajo el trato debe de ser diferenciado porque cada individuo tiene su propia característica.

La empatía es también una cualidad muy necesaria que debe de poseer el líder, porque hay que entender al equipo, en su conjunto y a las particularidades de sus miembros, para saber sacar el máximo partido de los talentos y talantes de cada integrante, esta parte es la que cuesta ya que resulta bien difícil ubicarse en el plano del otro, no se toma en cuenta las circunstancia, solo se solicita resultados.

Un último, aspecto a considerar es que hay que ser optimista, saber mantener la motivación, a través de una actitud positiva, el optimismo te provoca, emociones y gusto para llevar a cabo la tarea que realizas o vas realizar.

Siempre se distinguirá a un buen líder porque su grupo estará a gusto, sentirá que progresa en cualquier actividad, y que, pese a cualquier tipo de dificultad, todo el grupo se siente motivado en su día a día.

La política requiere de líderes para hacer que la sociedad participe en la construcción de una sociedad diferente, los liderazgos son necesario siempre y cuando al final no se conviertan en caudillo, la figura del caudillo ha sido la práctica dominante en nuestra política, por eso estamos como estamos. Preguntémoslo; qué es lo que ha tenido nuestro país ¿caudillos o lideres políticos? el problema es que en esta lucha por el poder político se alejan los líderes políticos y el caudillismo cada día gana espacios entre las organizaciones políticas.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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3 comentario en “Nicaragua debe romper con el caudillismo y buscar un líder o una lideresa capaz de enrumbar por un cambio

  1. Necesitamos un nuevo estilo de gobernantes, que desde mi punto de vista no se puedan reelegir nunca más.. Tiene que haber un traspaso generacional. Hay lí[email protected] jóvenes capaces. Pero para lograrlo la oposición tiene que ir unida como en los 90s. Nuestra historia nos condena, por lo que no se deben cometer los mismos horrores/horrores. Basta sembrar en el pueblo que el bolígrafo con el cual marcas tu voto, es un fusil cívico libertario que nos llevará a cubrir la patria con la genuina bandera azul y blanco. Otro problema que debemos vencer es el gabinete que gobernará ya que un buen presidente lo és él y su equipo y no como paso con Doña Violeta que los Ministros obedecían más a sus partidos que a ella y al fin puso puros mínimos faldas. Desde ya debe existir el gabinete en las sombras para que se vayan empoderando de los Ministerios. Hay mucho más….

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