4 diciembre, 2020

Iota afectó al 29 por ciento de las áreas protegidas del país

Juan Ramón Huerta

Una evaluación preliminar indica que el huracán Iota afectó  a 17 áreas protegidas y que se ubican en la costa Caribe Norte, entre ellas, 15 reservas naturales, incluyendo la mayor parte de la reserva de biosfera Bosawas; un parque nacional; una reserva biológica marina, indica un informe de la Fundación del Río que pese a la persecución del gobierno sigue trabajando.

El impacto en las áreas protegidas se estima en una superficie del 23 por ciento de las 905 mil 031 hectáreas recorridas por los vientos y aguas del meteoro y el 29% de la superficie de las áreas protegidas del país

El recorrido del huracán Iota sobre territorio nacional terrestre fue de aproximadamente 355 kilómetros de los cuales 156 fueron con vientos sostenidos de entre 213 kilómetros por hora (Categoría 4, cuando ingresó a territorio terrestre) y 139 kilómetros por hora (Categoría 1) degradándose paulatinamente a tormenta tropical con vientos sostenidos entre 65 a 105 kilómetros por hora, indica el informe.

El huracán Iota impactó directamente en al menos 23 territorios indígenas, los que albergan a un total de 294 comunidades, conformadas por un estimado de 147,459 personas.

Los territorios indígenas impactados están clasificados en 6 territorios de la etnia Mayangna; 11 territorios de la etnia Mískitu y 3 territorios conformados por ambas etnias. Muchos de estos territorios ya habían sido afectados por el huracán Eta 13 días atrás.

Las lluvias generaron alteraciones directas de los caudales de ríos de al menos 4 cuencas: río Coco, Ulang, Wawa, río Kukalaya, Prinzapolka y Grande de Matagalpa, donde se asientan estas comunidades, en algunos casos incluso sobre las riveras de estos ríos principales.

Los vientos y lluvias del Iota azotaron áreas protegidas con ecosistemas frágiles que se encuentran en las alturas de mas 1000 metros sobre el nivel del mar, algunas siendo las mas altas del país, los vientos de categoría 4 afectó a los bosques de pino y de árboles propios de los humedales, además tienden a derribar árboles de bosque tropical en situaciones similares posteriores a los huracanes Félix y Otto.

Afectaciones

  • Desprendimientos de ramas y derribo de árboles por los fuertes vientos
  • Deslizamientos de tierra y vegetación en pisos altitudinales
  • Arrastre de ecosistemas ribereños por crecida de ríos e inundaciones
  • Pérdida y alteración de habitas de especies
  • Muerte de fauna acuática por poca oxigenación y arrastre de sedimentación en ríos
  • Alteración de ciclos de floración y pérdida de frutos que sirven de alimentación a la fauna
  • Movilización de fauna hacia otras zonas no impactadas

 

 

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