8 marzo, 2021

Es posible alcanzar la paz o es un sueño: ¿Usted qué dice?

Ilustración de Cambio 16 / NM

“Hasta que quienes ocupan puestos de responsabilidad no acepten cuestionarse con valentía su modo de administrar el poder y de procurar el bienestar de sus pueblos, será difícil imaginar que se pueda progresar verdaderamente hacia la paz”. Juan Pablo II

La paz está concebida como en el recurso fundamental para la buena gobernanza de un país, que implica la estabilidad y la armonía social para lograr alcanzar este propósito es necesario la voluntad de los que ostentan el poder en lo social, lo político, lo económico. La sociedad debe de contribuir a esa búsqueda, y por otro lado no esperemos desde afuera que nos vengan a decir cómo construir lo que nosotros queremos, la responsabilidad es de nosotros y no de otros.

Julio César Guerrero Dias

El presente siglo el mundo está viviendo la mayor pesadilla que jamás se había visto, marcada por pandemia, guerras, cambio climático, pobreza, injusticia social, discriminación, fenómenos naturales y muchas otras cosas mas, la humanidad misma constituye la más grande amenaza a su propia existencia.

La proliferación de armas nucleares, de la guerra fría que se pensaba que eso había sido superado ha dado inicio de otra manera, esto ha dado y ha cedido su lugar a una perspectiva igualmente preocupante y peligrosa para el mundo.

La amenaza constante de conflictos étnicos, la violencia y la inestabilidad entre y en el interior de los países, hace que las sociedades vivan en zozobra, provocando una inestabilidad de carácter social, aunque no se sabe si el mañana va he existir, posiblemente  antes se pensaba en eso, ahora menos personas hacen planes para el futuro, viven el día a día.

Los efectos de esta incertidumbre de carácter social, política y económica en la sociedad que incluyen la degradación del medio ambiente, la pobreza, la superpoblación, las migraciones y los desplazamientos masivos, así como los costos sociales de poblaciones asediadas y heridas por la guerra, y carentes de la infraestructura o la voluntad para construir sobre la destrucción y los trastornos ocasionados por la guerra, y las luchas internas en cada sociedad, cada día en vez de acercarnos al anhelo de la paz, nos estamos alejando provocando desesperanza en los ciudadanos.

En todo el mundo, las comunidades desgarradas por la guerra y violencia interna buscan vías para restaurar la paz y la justicia social. En este contexto, la paz debe percibirse como un proceso más amplio y dinámico. La paz demanda relaciones no violentas no sólo entre los Estados, sino también entre los individuos, los grupos sociales, entre un Estado y todos sus ciudadanos, así como entre los seres humanos y su medio ambiente, nada es nuevo hablar sobre este tema de búsqueda de la paz, pero ¿por qué tanto ha costado aproximarnos a esto?

La humanidad, trabajando global y localmente, tiene la capacidad de transformar la amenaza y la dificultad en desafío, cooperación y crecimiento. Los nuevos problemas pueden ser resueltos por individuos e instituciones que aprenden nuevas actitudes y comportamientos, y que actúan con un espíritu de solidaridad y colaboración, la paz no se construye desde afuera ni solicitando que vengan a darnos lecciones de paz, peor aquellas personas, países u organizaciones que en sus propios países no hacen nada para lograr esto, los primeros responsables somos nosotros, recetas para buscar la paz no existen estarán determinada por cada sociedad sus intereses, su bienestar común y la voluntad social para entendernos mejor respetando a cada quien, acompañado de un sistema mas revitalizado y más democrático, así como por medio de las organizaciones intergubernamentales y de otros organismo locales se deben utilizar para promover y proseguir la paz.

La búsqueda de la paz se ha convertido en una necesidad social a nivel local y mundial la sociedad civil se está movilizando por medio de miles de organizaciones no gubernamentales que articulan sus esfuerzos a nivel local con aquellos realizados a nivel mundial, las movilizaciones de esta naturaleza las autoridades no le deben de ver como parte de una conspiración de la gobernanza si no como una propuesta de equilibrio social para la armonía social eso nos beneficia a todos.

El mandato de la UNESCO es y siempre fue construir las defensas de la paz en las mentes de los hombres y mujeres. Es en este espíritu que ella está conduciendo la promoción de una cultura de paz. El objetivo de una cultura de paz es un mundo el que la rica diversidad de culturas sea motivo de valorización y cooperación; la UNESCO considera que cada persona puede desempeñar un papel en este proceso, la diversidad cultural que conduce al intercambio social no solo de tradiciones, costumbres si no que enriquece el pensamiento y mirar los acontecimientos desde otros puntos de vista.

Aunque sus principios fundamentales son claros, “cultura de paz” es un concepto complejo que todavía sigue evolucionando y desarrollándose como resultado de la práctica. La cultura de guerra y la violencia interna ha permeado todos los aspectos del comportamiento humano, incluso de maneras de las que no somos conscientes veces, que desemboca en el odio en todas sus manifestaciones desde lo verbal hasta lo físico, por lo tanto, una cultura de paz también transformará todos los aspectos del comportamiento humano, tanto individual como institucional, de maneras que podemos realizar esfuerzos en conjunto para tratar de alcanzar esta meta, la paz.

El desafío más inmediato y visible es encontrar nuevos métodos para enfrentar los problemas creados por la actual situación mundial e interna de cada nación. La UNESCO está reorientando sus estrategias operacionales teniendo en cuenta esta situación, y está buscando modos nuevos y apropiados para reforzar los constructos de la paz en la mente de hombres y mujeres, pero no basta las teorías acerca de la paz, es como llegar a ella, quizás una variable muy importante es la educación en todas sus expresiones.

Una cultura de paz se basa en valores, actitudes, comportamientos y estilos de vida que refuerzan la no violencia y el respeto de los derechos y libertades fundamentales de cada persona, ¿se respetan estos derechos? ella depende de la observancia y aceptación del derecho de las personas a ser diferentes y de su derecho a una existencia pacífica y segura dentro de sus comunidades, la riqueza de la paz descansa en la convivencia social es saber que todos son seres humanos que sienten, piensan, tienen sus propios intereses, sus propias necesidades, y que a pesar de esas diferencia hay buscar un contrato social de paz y tranquilidad entre ellos, los que deben de promover esta actitud social tienen que ser los que están al frente, los tomadores de decisiones.

Los movimientos que apuestan a una cultura de paz, como un gran río, se nutre de diversas corrientes de cada tradición, cultura, lengua, religión y perspectiva política, su objetivo es un mundo en el que las culturas que constituyen esta riqueza vivan juntas en una atmósfera marcada por la comprensión, la tolerancia y la solidaridad intercultural, ¿será posible lograr esto?

En un mundo caracterizado por la diversidad, el conflicto seguirá formando parte de la vida misma, en vez de temer el conflicto, debemos aprender a valorarlo y a cultivar su aspecto positivo no violento el coraje, el heroísmo, la creatividad, el restablecimiento de la justicia. Como se afirmó en el debate del Consejo Ejecutivo de la UNESCO cuando el Programa Cultura de Paz se presentó por primera vez en 1992 “los conflictos son inevitables, necesarios y pueden incluso ser beneficiosos al suscitar la innovación, la actividad, la identidad y la reflexión. Pero los beneficios dependerán de nuestra capacidad para manejar los conflictos, para resolverlos equitativamente e impedir sus manifestaciones violentas destructivas”.

La creación de una cultura de paz se caracteriza por la coparticipación y la libre circulación de la información ¿la tenemos? el secreto, las restricciones a la libertad de información y expresión, así como el uso exclusivo del conocimiento para obtener ganancias y poder formaron y sigue siendo parte de una cultura en la que el otro es percibido como objeto de explotación o enemigo potencial. Por consiguiente, las medidas que aseguran la transparencia constituyen una importante contribución, a la educación para construir la paz.

Una cultura de paz no se puede imponer desde el exterior, se trata de un proceso de largo plazo que crece a partir de las creencias y las acciones de las propias personas, y se desarrolla de manera diferente en cada país y región, dependiendo de su historia, culturas y tradiciones. Por lo tanto, la información sobre las iniciativas de una cultura de paz y otras actividades relevantes deben ser accesibles a cada región y país para que sean utilizadas en la medida en que son adecuadas para ellos.

Por otro lado, no podemos dejar al margen el rol de las mujeres, la plena participación y el fortalecimiento de las mujeres es esencial para el desarrollo de una cultura de paz. La cultura de guerra y de violencia impuso a la mujer una serie de desafíos y desventajas, madre soltera, proveedora única, objetivo civil, refugiada, ciudadana desprovista de poder, viuda, huérfana, con menos oportunidades, todos estos son papeles que las mujeres han sido obligadas a asumir y lo siguen asumiendo porque esto no ha finalizado, es mas, se ha incrementado.

El conocimiento y las competencias para sobrevivir que las mujeres han desarrollado a pesar de estos obstáculos son esenciales para la reconstrucción de sociedades viables y comunidades estables. Las mujeres tienen un profundo interés en una cultura de paz y son copartícipes importantes en el proceso de restauración y reconciliación en los niveles local, nacional e internacional.

La creación de una cultura de paz constituye un vasto proyecto, multidimensional y mundial en cuanto a su alcance. Está relacionado con la seguridad económica y el desarrollo, la seguridad política y la democracia; el costo, efectividad y la conversión económica; y el desarrollo de una solidaridad mundial.

La seguridad económica y el desarrollo son fundamentales. La paz sólo se puede asegurar cuando las personas están libres del miedo al hambre, de la persecución, del asedio, por consiguiente, las diversas iniciativas para una cultura de paz deben vincular la paz con el desarrollo endógeno, equitativo y sustentable. Si el desarrollo no es endógeno, se corre el riesgo de que contraríe e incluso perturbe el contexto cultural y económico tradicional de las vidas de las personas, si no es equitativo, puede perpetuar injusticias que conducen a conflictos violentos, si no es sustentable, puede perjudicar e incluso destruir el medio ambiente y las estructuras sociales existentes.

La seguridad política y la democracia se pueden obtener mediante instituciones y comportamientos que aseguren que los conflictos inherentes a todas las sociedades humanas no destruirán la integridad y el efectivo funcionamiento de la sociedad.

Mientras que en el pasado la estabilidad política se aseguraba teniendo como último recurso la amenaza de la fuerza militar, ¿se ha superado eso? hoy se obtiene mediante sistemas de democracia participativa. En estos sistemas, el conflicto se maneja gracias a una combinación de participación, diálogo, mediación y compromiso, y se buscan soluciones políticas de las que todos se pueden beneficiar.

La educación para la paz es un proceso de participación en el cual debe desarrollarse la capacidad crítica, esencial para los nuevos ciudadanos del mundo. Se deben enseñar y aprender soluciones a los conflictos, a la guerra, a la violencia, al terrorismo, a la explotación de género, a combatir el daño ambiental y oponerse a todo lo que sea contrario a la vida y a la dignidad humana. Hay que aprender a comportarse para favorecer la transición de una cultura de guerra y de fuerza a una cultura de paz.

Tolerancia no es lo mismo que concesión, condescendencia o indulgencia. Ante todo, la tolerancia es una actitud activa de reconocimiento de los derechos humanos universales y las libertades fundamentales de los demás. En ningún caso puede utilizarse para justificar el quebrantamiento de estos valores fundamentales. La tolerancia han de practicarla los individuos, los grupos y los Estados. La tolerancia es la responsabilidad que sustenta los derechos humanos, el pluralismo comprendido el pluralismo cultural, la democracia y el Estado de derecho. Supone el rechazo del dogmatismo y del absolutismo y afirma las normas establecidas por los instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos. ¿somos tolerantes? ¿respetamos las ideas de los otros? ¿no tenemos capacidad para intentarlo? ¿por qué solicitamos que vengan otros a decirnos como hacer las cosas? ¿necesitamos que nos den recetas para intentar lo que queremos? ¿qué aporto yo, que aporta usted para la búsqueda de la paz?

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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