13 abril, 2021

No llevar el periodismo a la picota

Ilustración de Pressenza.com / NM

Juan Ramón Huerta

No permitamos que nuestras cabezas sean exhibidas como trofeos de quienes nunca y jamás estarán de acuerdo con el ejercicio del periodismo.

Este fenómeno es reiterativo en Nicaragua en períodos preelectorales normales, mucho más ahora cuando se avizora un año electoral de suspenso, atípico, inseguro, pero crucial.

Ha sido erróneamente usual que medios y periodistas se alineaban con partidos o tendencias ideológicas con la divisa del activismo. Los y las periodistas nos volvíamos adversarios en nombre de alguien o algo. De forma instantánea los rostros y semblantes cambiaban. ¿Con quién estás? Era la pregunta, quizás, la más prudente y diplomática.

Alinearse a estas alturas en Nicaragua es negarse a reconocer nuestro profesionalismo, la autoestima profesional y la lealtad al pueblo de Nicaragua que, al menos en Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua, PCIN, hemos empeñado, por la dignidad y defensa del ejercicio de esta profesión.

Sin embargo, no estoy satanizando la decisión de periodistas, hombres y mujeres que se sienten activistas y hasta abrazan causas partidistas. De ellos y ellas es la decisión, nada se puede hacer para que vuelvan su mirada a las experiencias de quienes hemos vivido esas malas experiencias.

Quienes opten por esas decisiones, muy personales y las respeto, no tienen sí, el derecho a embarrar a la profesión, al menos deben tener la entereza de renunciar a su carrera mientras opten por cargos públicos o de activistas.

La experiencia nos indica que los periodistas que se vuelven políticos terminan su carrera o regresan con su credibilidad muy golpeada porque la política en Nicaragua tritura de tajo el prestigio profesional de la carrera, mismo que cuesta años en recuperarlo y no del todo. Otros se acomodan y viven felices del erario.

De tal manera que tomar la decisión de apuntarse a una opción partidaria debe ser bien pensada, muy personal y salvar al medio, no involucrarlo porque en ellos trabajan técnicos y profesionales que tienen otra forma de pensar.

También es oportuno advertir que las simpatías que la población le confiere a un periodista no se endosan automáticamente al político.

Es equivocado pensar que abrazar causas desde un medio tiene el mismo peso que hacerlo desde una acera política cuyo prestigio histórico, quizás ya ha sido castigado con creces en las urnas.

Alinearse a opciones partidarias en nombre del periodismo es riesgoso desde el mismo ejercicio de la profesión y mucho más si aspiras a cargos y prácticas políticas que antes criticaste con vehemencia.

 

Juan Ramón Huerta

Prisma cotidiano | El periodismo tiene la capacidad de presentar los hechos desde distintos ángulos y enfoques.

Ver todas las entradas de Juan Ramón Huerta →

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!