13 abril, 2021

Observatorio ambiental de Las Segovias rebate acciones de mitigación del gobierno y llama a detener deforestación

Fotos actuales (marzo 2021) de la extracción “legal” e ilegal de pino en Las Segovias. Los madereros ocultan las placas de los camiones. ¿Por qué lo hacen?

Agradecemos a los ciberlectores que nos recordaron el contraste gubernamental que, por un lado encarcela a quienes cortan hojas de eucalipto para amortiguar los síntomas de la Covid-19 en Managua, y por otro lado, no acciona contra quienes despalan los bosques de pino de Las Segovias. Esa foto es de archivo de La Prensa, y fue utilizada para ilustrar el trabajo del pasado lunes.

Nuevas Miradas

El Observatorio ambiental de Las Segovias rebatió por segundo día las acciones de mitigación expuestas en el documento “Síntesis del Plan de lucha contra la pobreza por el desarrollo humano sostenible 2021- 2026” en cuanto a los aspectos de monitoreo y conservación de los bosques cuyo despale continúa y se mide por la cantidad de camiones que salen de los pinares de Nueva Segovia, Madriz y Estelí.

Los especialistas en manejo y conservación de los bosques expresan que el total de áreas propuestas en el documento del gobierno sólo se refiere a acciones de monitoreo y conservación, pero no se especifican mecanismos para reducir la tasa de deforestación que está en torno al 1 %, por lo que de poco servirían estos esfuerzos para reducir el 25 % de las emisiones propuestos, cuando por el contrario,  las emisiones van en aumento.

Se pierde más de lo que se regenera

Tampoco se habla, agregan, de plantaciones forestales y de regeneración de áreas agropecuarias. “En fin, se necesitaría mucho más que eso, porque en los últimos 20 años se perdió alrededor del 19 % de cobertura y para los próximos 10 años, a este ritmo de deforestación, se podría perder hasta un 9.5 % de la cobertura existente en el año 2000.

El documento del gobierno dice que “para el sector bosques, uso de la tierra y cambios de uso de la tierra, pretendemos reducir las emisiones para el año 2030 en un 25% con respecto a su línea base”.

Los especialistas del Observatorio plantean que la cobertura vegetal debería aumentar significativamente, pero un aspecto negativo es que de acuerdo con Global Forest Watch, Nicaragua en 2019 perdió 77,800 hectáreas de cobertura, superior a lo que se proponen conservar y monitorear en el documento oficial.

No se proyecta bajar tasa de deforestación

Bajo estas perspectivas, sostienen, Nicaragua debería reducir esa tasa de deforestación significativamente y aumentar áreas de cobertura (Sistemas silvopastoriles, sistemas agroforestales, plantaciones forestales, etc.), pero todo indica lo contrario.

Al citar a Global Forest Watch, el Observatorio ambiental de las Segovias precisa que el porcentaje de deforestación promedio anual en Nicaragua es cercano al 1.5 %, se ha mantenido durante los últimos 20 años y no existe tendencia que justifique lo contrario, ya que los datos muestran fluctuaciones más frecuentes superiores al 1 % de pérdida en la cobertura forestal.

En los 20 años, la tasa de menor pérdida de cobertura fue 0.27 % en 2004 y las mayores tasas fueron en 2010 con 2.7 % y 2017 con 2.7 %.

Parar la deforestación

Estiman que para reducir las emisiones se tendría que parar la deforestación y aumentar la cobertura, “puede ser mediante establecimiento de áreas de regeneración natural y áreas de cobertura puede ser vía plantaciones, cortinas rompevientos, etcétera”.

Cuestionan  que el documento habla de aumentar cobertura y conservar lo que ya existe, por una parte, y por otra no habla de enfrentar la deforestación, ya que la tasa es mucho mayor que la suma de todas las áreas que pretenden intervenir.

Video cortesía de Haslyd Turniel / NM

“Difícil reducir emisiones”

El Observatorio recuerda que la pérdida de cobertura en Nicaragua generalmente ha sido mayor, por cada hectárea que se mejora en su cobertura, alrededor de 7 hectáreas que se pierden. “A ese ritmo es difícil reducir emisiones. Por lo tanto, si aumentan los procesos de deforestación, aumentan también el de emisiones, ya que cada hectárea (de acuerdo con Kanninen) puede fijar entre 60 y 155 toneladas de carbono por hectárea.

Para nadie es un secreto que la demanda de tierras para cultivos está aumentando y con ello los procesos de deforestación en un sistema cuya aplicación institucional es limitada.

De acuerdo con este acápite, se identificarán 211,824 ha de regeneración natural. El solo proceso de identificarlas no contribuye en nada con la mitigación, ya que estas áreas ya existen. “Lo ideal sería que áreas agrícolas o de pastizales entraran en la categoría de regeneración natural”.

Se establecerán prácticas ambientales de restauración en 43,672 hectáreas mediante el aumento de la cobertura vegetal en sistemas agroforestales y silvopastoriles. “No dice establecer nuevos sistemas agroforestales o silvopastoriles, en todo caso es mejorar el sistema que ya existe, lo que podría generar un impacto positivo en cuanto a la cantidad de emisiones”.

El gorgojo y los pinos

En cuanto a monitoreo, seguimiento y evaluación de 78,474 ha de pino, como prevención de afectaciones, no se hace alusión a que si se detectan brotes de gorgojo, se tendrían que tomar medidas de contención que conducirán a la eliminación de áreas de pino, mediante franjas de contención y posterior aprovechamiento.

El gobierno habla de los procesos de restauración de las áreas de pino luego de los brotes, pero “a nivel de mitigación no habla de nuevas áreas de plantaciones de pino restauradas que permitan aumentar cobertura, ya que al existir la posibilidad del gorgojo, deja a entrever que podría reducirse esas áreas mediante procesos de saneamiento”.

Detener la extracción de madera

Mientras el gobierno expresa en documento que se garantizará el cuido y conservación de 7,500 hectáreas de bosque, cuencas hidrográficas, zonas de recarga hídrica y biodiversidad a través del control de uso de los recursos del suelo y material vegetativo, el Observatorio estima que “en todo caso, esto sería evitar la extracción de madera, evitar extracción de materiales y argumentan que 7500 hectáreas de estos territorios apenas son 75 kilómetros cuadrados, el equivalente a un municipio pequeño de Madriz, algo apenas simbólico si se compara con las necesidades de los acuíferos de donde viene el agua que consumimos los nicaragüenses.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!