13 abril, 2021

El legado de una jubilada alemana perdura en el único bibliobús itinerante que existe en Nicaragua

Bibliobús Bertolt Brecht/ foto archivo / cortesía Biblioteca Alemana-Nicaragüense.

Cindy Morales

Cuando en Nicaragua se vivían las tensiones de una guerra en 1984, una bibliotecaria alemana jubilada, Elizabeth Zliz, impresionada por la situación educativa del país, no menos caótica que ahora, se le ocurrió crear un Bibliobús y llamarlo  “Bertolt Brecht” en homenaje a este dramaturgo y poeta alemán.

El bibliobús nació bajo el alero de la Biblioteca Alemana- Nicaragüense y en su exterior fue decorado con la magia que invita a los lectores a incursionar y vivir las historias plasmadas en los libros; en los costados se aprecia un fondo celestial donde las páginas de libros simulan aves alzando vuelo.

En uno de los costados resalta el nombre del mismo,  seguido de la frase “hay hombres que luchan un día y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay quienes  luchan muchos años y son muy buenos, pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles”. Al lado del nombre y su frase está la fotografía de Bertolt Brecht, escritor y dramaturgo alemán

En el otro costado está la ilustración del Güegüense leyendo un libro y de fondo un estante lleno de libros coloridos, también están presente los datos de contacto de la Biblioteca Alemana-Nicaragüense.

Es un espacio equipado en su interior con numerosos libros que viajan desde Managua hasta comunidades de los departamentos de Masaya, Granada, Estelí, Matagalpa y El Rama, es como un paraíso de la lectura. Los libros están organizados en estantes por temáticas e idiomas.

Los libros que transporta el bibliobús son compartidos en 30 escuelas, 2 zonas cafetaleras y sistemas penitenciarios donde toma vida la felicidad de aprender nuevas historias y poder poner en práctica los conocimientos adquiridos.

Un hábito de lectura compartida

La colección de libros dentro de la Biblioteca Alemana-Nicaragüense está en los idiomas alemán, inglés y español, esto como una ventana al aprendizaje de sus lectores. La misma está dividida en libros de ficción que abarca la literatura de entretenimiento y libros de cultura general.

Esta colección de libros es compartida entre los espacios de la sala general de la biblioteca, sala infantil y bibliobús, esto como parte de llevar a cada rincón todos los conocimientos posibles.

Sistemas penitenciarios y la necesidad de leer

Entre el encierro que viven los privados de libertad la llegada del bibliobús les da esa brisa de libertad y les permite desarrollar a profundidad su imaginar.

Este espacio proporcionado para leer, evaluar, imaginar y emitir un juicio sobre lo aprendido, es una gran apertura a sus conocimientos y la sed de seguir aprendiendo nueva información.

Dentro de los sistemas penitenciarios los lectores ponen en práctica el hábito de una lectura compartida y entre sí se recomiendan obras o textos de conocimiento.

La lectura para ellos es como la llegada del sol, puesto que no todos los reos pueden salir a disfrutar las actividades realizadas por el bibliobús; así que, entre reos van pasando libros a quienes no pueden asistir.

Voluntarios que llevan alegría

El voluntariado dentro de la biblioteca y el bibliobús permite dejar de lado cualquier estereotipo o limitante, varían en edades desde adolescentes hasta adultos mayores y las áreas a desempeñarse.

Esta oportunidad que ofrece el voluntariado es un soplo de retribución a la causa que ha generado gran ayuda en niños, adolescentes, jóvenes, adultos y personas de la tercera edad que han obtenido grandes conocimientos y también da la oportunidad de llevar y contagiar alegría a cada uno de los lectores.

Hoy el bibliobús tiene 34 años de estar aportando a la educación de niños, jóvenes y adultos.

Una labor que retribuye

Arianna Guevara, responsable del bibliobús Bertolt Brecht / foto cortesía Biblioteca Alemana-Nicaragüense

“Mi experiencia en el voluntariado fue enriquecedora… das pero recibís más a cambio”.

Arianna Guevara es una mujer que irradia alegría y sus ganas de aportar al cambio la llevaron a pertenecer al voluntariado del bibliobús, mismo proyecto del que hoy en día es responsable.

Como responsable del bibliobús, Arianna Guevara ha visto los resultados que deja este en la vida de sus lectores, en un colegio de Malpaisillo que dejó de visitarse por un año por cuestiones de presupuesto, se decidió visitarlo para darles una sorpresa pero la sorpresa fue para el equipo del bibliobús.

Los estudiantes habían organizado una mañana de cuenta cuentos, misma que se realizaba cuando llegaba el bibliobús “ver como ellos lo adaptaron a sus propios recursos, tenían trajes reciclados; me di cuenta de la huella que dejamos en cada lugar al que vamos”.

El legado de conocimiento que dejó Elizabeth Zliz

Elizabeth Zliz bibliotecóloga alemana creadora de bibliobús Bertolt Brecht / foto cortesía Biblioteca Alemana-Nicaragüense

Elizabeth Zliz fue una bibliotecaria alemana que tras jubilarse a los 61 años visitó Nicaragua por primera vez en el año  1984, cuando el país estaba en proceso de alfabetización, donde pudo apreciar el gran déficit educativo que atravesaban los nicaragüenses.

Fue en 1984 cuando la idea del  proyecto del Bibliobús “Bertolt Brecht” germinó en la mente de Elizabeth Zliz  tras la fuerte impresión que le causó la situación  educativa del país; lo que hizo que regresara a Alemania en busca de una manera para ayudar a los Nicaragüenses.

Las motivaciones de igualdad social que la caracterizaban fueron plasmadas en este proyecto y el resultado se pudo apreciar en el año 1987 con la inauguración de la biblioteca itinerante.

En el año 1993 las puertas de la Biblioteca Alemana-Nicaragüense abrieron al público por primera vez para seguir contribuyendo a su labor  y funcionando a su vez como central del bibliobús.

El bibliobús Bertolt Brecht hasta el día de hoy  ha mantenido su espíritu inicial y la oportunidad de aumentar el acervo cultural y de conocimiento a los beneficiarios.

El 28 de agosto del año 2012 Elizabeth Zliz murió en su país natal Alemania dejando un gran legado y una gran muestra de solidaridad en la sociedad nicaragüense.

Han pasado 9 años desde la partida de Elizabeth Zliz y su objetivo principal de aportar a una mejor educación a todos aquellos que lo necesiten sigue manteniéndose presente en el país y en quienes buscan seguir sus pasos y  contribuir al cambio de los nicaragüenses que inició hace 34 años.

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