13 mayo, 2021

La primera víctima de abril fue la autonomía universitaria, más de medio centenar de estudiantes siguen expulsados

 

Juan Ramón Huerta

Durante el mes de abril, Nuevas Miradas publicará textos, videos y fotos de la gesta juvenil de abril de 2018, con el objetivo de refrescar la memoria de quienes ahora dicen haber estado al lado de los muchachos que iniciaron una lucha que está a punto de culminar. Los jóvenes de abril no lucharon por diputaciones, ni por competir en un proceso electoral sin condiciones, lo hicieron para cambiar un sistema. La memoria histórica de abril presentará a los actores de la rebelión y cómo ha sido su metamorfosis, también.

Una de las primeras víctimas de la represión institucional en represalia contra los jóvenes estudiantes universitarios, fue la autonomía universitaria, pues las autoridades de las mismas casas de estudios; rectores, decanos y directores que días antes del 18 de abril, los saludaban con aprecio y cariño se tornaron en sus enemigos, tras obedecer orientaciones del gobierno y del partido en el poder.

Un estudio de Acción Cívica por la Democracia, titulado, “La participación de las juventudes de Nicaragua”, recoge el testimonio de 20 estudiantes que después de las protestas de abril de 2018 fueron expulsados de sus universidades, instituciones que tres años después guardan silencio sobre la violación a sus propias autonomías.

UNEN reprimió a sus propios compañeros

Según el informe, las universidades, Nacional Autónoma de Nicaragua, UNAN-Managua; UNAN León; Universidad Nacional de Ingeniería, UNI; Universidad Nacional Agraria, UNA, sus autoridades incurrieron en arbitrariedades para expulsar a universitarios y despedir a docentes y trabajadores administrativos.

A las decisiones de las autoridades universitarias, se sumó, con mucha violencia la dirigencia de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua, UNEN, cuyos integrantes atacaron físicamente y moralmente a sus propios compañeros de aula.

UNAN-Managua encabeza represión

A tres años de las disposiciones de expulsión a los estudiantes por las autoridades universitarias, la situación persiste, aunque la única que se ha pronunciado públicamente sobre el tema, es la UNAN-Managua con la Normativa Metodología y Sistema de Clasificación del primer ingreso estudiantil año académico 2021, aprobada el 9 de octubre de 2020 por el Consejo Universitario.

Esa Normativa dice textualmente sobre el tema: “No podrán realizar prematrícula los estudiantes de la UNAN Managua que estén suspendidos de manera definitiva o temporal por la aplicación del Reglamento de Disciplina Estudiantil o por acuerdo expreso del Consejo Universitario”.

El estudio indica que en el caso de la UNAN León, el informe registra que ha habido un silencio de parte de las autoridades que expulsaron a los estudiantes, sin ninguna explicación verbal o escrita. En su mayoría los afectados por temor evitaron consultar directamente sobre sus casos y optaron por no llegar al recinto.

Estudiantes no reciben explicación alguna

Existen algunas excepciones de estudiantes que después de no aparecer sus nombres en el sistema de la universidad han pedido una explicación sobre la disposición en su contra, o han demandado su reintegro a las aulas de clase, una de ellas fue Amaya Coppens, quien lo hizo de manera escrita y no recibió respuesta de la UNAN León.

El otro caso fue Gelmin Francisco Martínez Caballero, que desde 2019 mantuvo de forma constante su solicitud porque se le reintegrara a la carrera de Medicina, donde estudiaba en la UNAN León, al momento de las protestas en 2018.

Primero, Martínez lo hizo de forma escrita y ante la falta de respuesta a sus misivas, pese a la inseguridad que representaba el retorno a clases, regresó a ese recinto, para de forma reiterada de mandar respuesta a las autoridades universitarias y hasta permaneció en las aulas de clase en una especie de oyente a la espera de una decisión.

Después de un boleo al que fue sometido por unos tres meses, de forma verbal las autoridades universitarias le respondieron a Martínez a inicios de 2020 que estaba expulsado definitivamente.

El silencio de las universidades

En el resto de las universidades, los casos son aislados, al menos los que han salido a luz pública, pero el procedimiento fue similar de no informar al afectado de la decisión en su contra.

El informe destaca que hay casos de alumnos que, por no haber visto la palabra expulsado, únicamente lo conciben como que la universidad le impidió el acceso al recinto.

Una situación similar a la sufrida por estudiantes, experimentaron docentes y trabajadores administrativos a quienes las autoridades universitarias no les respetaron los procedimientos establecidos.

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