13 mayo, 2021

Primer atleta jinotegano al Salón de la Fama nicaragüense

Marco Antonio Iglesias, impresionaba con sus saltos, durante las olimpíadas que organizaba el Instituto Nacional Benjamín Zeledón cada 12 de septiembre. Archivo / NM

Marco Iglesias (der) con su mentor inicial en atletismo, el profesor Henry Chavarría (izq). JRHuerta / NM

Juan Ramón Huerta

Un día de tantos, Edgard Tijerino lo llamó “el atleta de la mente prodigiosa” porque Marco Antonio Iglesias tiene la capacidad de sostener una conversación amena y colmada de detalles como nombres, fechas, años y proezas.

Habla de los años se sesenta como si fuera hoy y va más allá para recordar que se bachilleró en el entonces monumento a la educación media en Jinotega, el Instituto Nacional Benjamín Zeledón un 18 de diciembre de 1967.

Marco Iglesias pensaba ser ingeniero agrónomo, pero el profesor Henry Chavarría, el motor de las olimpíadas del instituto, lo descubrió como un potencial medallista y corredor en varias categorías que lo llevó a ganar preseas y trofeos en Nicaragua y en Centroamérica.

Se retiró joven de las pistas para luego convertirse en un exitoso entrenador que en otra ocasión, el mismo Edgard Tijerino avizoró a Iglesias en su columna Enfoque cuando tituló, “Cómo aprovechar a Marcos”, méritos que hoy lo catapultan a ser el primer atleta jinotegano en ocupar un lugar en el Salón de la Fama.

Veamos y escuchemos la entrevista con Marco Antonio Iglesias.

Iglesias en las olimpíadas de los años 60 en el Instituto Nacional Benjamín Zeledón de Jinotega. Archivo / NM

Juan Ramón Huerta

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