5 agosto, 2021

Ninguna opinión venga de donde venga puede ser juzgada o enjuiciar a alguien por el hecho de pensar diferente

“Que nada nos limite. Que nada nos defina. Que nada nos sujete. Que la libertad sea nuestra propia sustancia”.

Simone de Beauvoir.

Las sociedades se debaten entre la libertad de expresión y la libertad de información como un derecho fundamental del ser humano; la libertad para socializar el pensamiento bajo ninguna circunstancia debe de ser regulado mucho menos restringido. Si nos acercamos a estas libertades estaríamos dando un paso hacia la democratización del Estado.   

Julio César Guerrero Dias

El nuevo contexto global se circunscribe a la lucha contra el poder establecido, de tener la libertad necesaria para poder ejercer su libertad como derecho fundamental del ser humano, la libertad ideológica y al mismo tiempo la libertad de expresión y poder compartirla con la sociedad mediante las diferentes formas y medios de comunicación.

Sin embargo, estos derechos se ven vulnerados por los que ostentan el poder ya que consideran que se sienten amenazados, y enarbolan la defensa de la soberanía, independencia, y paz como recurso para justificar el límite al derecho que tienen las personas para expresar lo que piensan.

La libertad ideológica como libertad de pensamiento se identifica esencialmente con el concepto de libertad de conciencia que exige, así mismo, el derecho a adquirir, a desarrollar y a expresar las propias convicciones en libertad.

El ser humano nace libre, creer esto es muy difícil aseverar, ya que desde que se nace, la vida en desarrollo está condicionada por múltiples factores, sociales, políticos, económicos, culturales, religiosos, el adoctrinamiento por la vía de educación formal y no formal son al final la que estará incidiendo en el pensamiento del sujeto, y en la actitud frente a los acontecimientos que los rodea.

Entonces, la libertad ideológica, para existir verdaderamente, requiere del conocimiento de la información, exige tanto el derecho a la información y a la educación como la libertad de expresión e información y la libertad de enseñanza.

Es aquí donde las aulas abiertas desde los diferentes espacios generada de los medios de comunicación se convierten en uno de los recursos que necesita la sociedad para estar bien informada.

Para poder compartir con la sociedad una buena información se requiere esa libertad real para la investigación, y tener acceso a la información.

Por otro lado, no podemos dejar al margen la libertad de enseñanza, otra variable indispensable para ir construyendo una sociedad que verdaderamente sienta que su pensamiento es tomado en cuenta en las tomas de decisiones, si bien es cierto que la educación formal a través de las instituciones que rectoran la educación se apegan a los mandatos del sistema político que impera, al menos deben de ir dejando en cada educando su libertad ideológica, para que vaya desarrollando sus propios criterios, principios y valores como persona.

No podemos encasillar a los ciudadanos en dos opciones ideológicas que ahora se califican de diferentes maneras los buenos y los malos, el neoliberalismo y el socialismo o comunismo, las dictaduras y las democracias ya eso no basta,  debemos de entender que la ideología es el conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, una colectividad o una época, entonces lo que se busca es la libertad de esas ideas, que no sean censuradas, sancionadas, perseguidas, castigadas, ni judicializada, porque esa es la libertad que todo ciudadano aspira.

Es más, en el caso de la libertad de expresión e información y de la enseñanza que nos ocupa, a partir de este mismo criterio, ambas libertades están al servicio del derecho a la información del ciudadano en cuanto están al servicio de la formación responsable y de compromiso social en libertad y para la libertad del mismo que es lo que origina la posibilidad de una opinión personal libre, formada con criterios y argumentos que solo se puede concebir con una información que verdaderamente les sume conocimientos, que la enseñanza vaya en función de ir desarrollando estos estímulos y actitudes ciudadanas en función de sentirse libre en su forma de pensar, una libertad sin condicionamiento.

Tanto la libertad ideológica como las libertades de expresión e información se fundamentan en el criterio netamente personal, desde la especial consideración de la dignidad personal, del libre desarrollo de la personalidad.

Sin la libertad de expresión y con una información vacía, simple y superficial, el desarrollo individual y colectivo de una sociedad no se logra desarrollar la educación, y siempre dicha sociedad estará condicionada a los vaivenes del poder de turno.

Este proceso de libertad de expresión, información y enseñanza, se debe entender como garantía del libre desarrollo de la personalidad individual, supone, primeramente, permitir al sujeto como ser libre.

La adecuación de su conducta externa a las convicciones de su conciencia, es por eso que siempre se insiste que la única manera que cada individuo logre su libertad personal es a partir de la educación que vaya en función del crecimiento personal, pero no entendiendo esta educación al sometimiento del pensamiento de los que dictan su ideología, sino que abran espacios para un verdadera libertad de ideas.

Con una sólida educación mediante la información y la enseñanza se va construyendo la autonomía de la conciencia, pues, determina la personalidad, pendiendo esencialmente la libertad de la persona del respeto a aquella, respeto que exige, ante todo, libertad de pensamiento, libertad de opinión, libertad de creencias que solo se completa con la libertad de expresarlas y, también, con el derecho a poder vivir conforme a las mismas.

La libertad de expresión, información y enseñanza propone al ciudadano a ser libre en su pensamiento político, en sus ideas y creencias, y podrá asociarse libremente con aquellos otros que compartan esas mismas convicciones, expresándolas, comunicándolas sin tener que padecer la coacción estatal, actuando públicamente sin la amenaza del Estado. ¿Cuándo hemos tenido esta libertad? ¿es hasta ahora que se mira esto? ¿usted se siente plenamente libre de expresar lo que piensa? ¿libre de expresarse lo que piensa en su trabajo, en su escuela, universidad, casa, o cualquier espacio?

Esta es la dimensión del pluralismo ideológico-político erigido en uno de los principios definidores del Estado y la sociedad democrática, comprensivos de las diferentes opciones que suscita la vida personal y colectiva a partir del respeto a la discrepancia, a la diferencia, tolerantes con las mismas, y aprender a ir desarrollando una educación para la convivencia.

Hablamos demasiado de democracia un término acuñado por todos los Estados, en nombre de la democracia se sanciona, se castiga, se encarcela, se persigue, se censura, internamente, y externamente se bloquea económicamente a estados, hay injerencia, se asesina a personas y se invaden países, cada día en vez de ir democratizándose a las sociedades las someten a la ley del imperio, como que es una utopía seguir pensando en democracia.

La democratización de las sociedades pasa por libertad ideológica que no es mas que las referidas a aquellas donde las convicciones de los individuos con relación a su posición y pensamiento frente a los acontecimientos en lo local y en el mundo no se vea bloqueada por los poderes supremos, que incluye la prohibición de que el Estado influya en lo que se desea y les conviene que se informe.

El ejercicio de la libertad de pensamiento de información y de enseñanza en una sociedad es la que determina el grado de acercamiento a la democracia donde reine la tolerancia, el respeto, la responsabilidad, la diversidad de ideas, es la que contribuye a desarrollar un estado diferente, ¿porque no se puede lograr llegar a esto? no se ha logrado debido a que siempre los que han estado en el poder han querido y seguirán queriendo tener a la sociedad sumisa, conformista, con las migajas que le proporciona.

La libertad de expresión en sentido estricto protege exclusivamente una sola actividad, la comunicación sin trabas del pensamiento, es la manera en cada individuo tiene todo el derecho que expresarse o de comunicar sin ningún filtro no puede haber ningún procedimiento que limite este derecho, porque no se trata de enjuiciar, si lo que piensa es correcto o incorrecto.

Lamentablemente nuestra sociedad tiene muchos jueces que son los que señalan a alguien que opinó sobre determinado acontecimiento que lo señaló no es así, déjelo que exprese lo que piensa, opine usted sin descalificar, ese es el ejercicio de la libre de expresión.

La libertad de expresión, se extiende a aquellas manifestaciones de carácter personal, opiniones, sin vocación alguna de afirmar o constatar hechos, realidades o acontecimientos de carácter objetivo, por estas razones es que ninguna opinión venga de donde venga puede ser juzgada bajo principios jurídicos o enjuiciar a alguien por el solo hecho de pensar de una manera u otra.

El debate acerca de la libertad de expresión ha sido un camino largo, lento muy estudiado por parte de la doctrina, por cuanto no sólo hablamos de un derecho fundamental con las lógicas e importantes consecuencias que se derivan de ello, sino que ha servido de base para delimitar la injerencia y colisión con otros derechos.

En cambio, en el derecho a la información las actividades garantizadas son múltiples, preparación, elaboración, selección y difusión de la información o noticias, este proceso es el que tiene que ser muy cuidadoso de parte de los medios de comunicación y comunicadores, ya que si la representación que se haga es inconsistente ese derecho que tienen la sociedad de estar bien informada se pierde.

Por otro lado, también la libertad de información procura una búsqueda del contenido de los hechos, la realidad de los mismos. Así se hablará de información veraz, destacándose, así mismo, cómo la comunicación de hechos y noticias que suelen encerrar hechos reales donde lo que se informa es acercarse lo mas próximo a como se han desarrollado los acontecimientos.

En nombre de la libertad de información no es permitido un información lesiva, se refiere a aquellas expresiones insultantes, las propias insinuaciones insidiosas, y aquellas manifestaciones proferidas y/o escritas con ánimo vejatorio.

Por lo tanto, la propia libertad de expresión no puede ampararse en expresiones insultantes o que lesionen el propio honor de las personas, eso de insultos lo vemos todos los días, entre mas se insultan parece que es mejor.

Hay una competencia de insultos de irrespeto a las personas, particularmente en las redes sociales, sin dejar de mencionar a los medios de comunicación y los que los dirigen, su vocabulario es limitado, por lo tanto la lingüística, la semántica, el estilo y la estética por ningún lado se visualiza.

Finalmente, singulariza al derecho a la información respecto de la libertad de expresión es un carácter más marcadamente institucional, este plus institucional explica que, en determinadas ocasiones, el derecho a la información pueda prevalecer sobre la libertad de expresión.

La información tiene que ser exacta, precisa, clara, sin figuras retóricas en cambio la libertad de expresión constituye reflexiones subjetivas acerca de un acontecimiento, pero a pesar de esa subjetividad, tampoco le otorga el derecho al que opina de expresarse de la manera que quiera, siempre el respeto, el argumento y la forma de expresión es la que determinarán el grado de seriedad de la expresión.

La conexión esencial entre la libertad de información y la naturaleza democrática del Estado constitucional nos conduce directamente a la afirmación de que no hay Estado democrático sin una opinión pública libre, no hay opinión pública libre sin una comunicación social libre asegurada a través de una estructura plural de medios.

No hay comunicación social libre sin garantizar el derecho a la información de todos los ciudadanos y, de modo singular y destacado, de quienes se ocupan profesionalmente de indagar y difundir la información.

Es así que la libertad de informar, la libertad de expresarse, la libertad de enseñar, la libertad de socializar los hechos acaecidos en un tiempo y espacio determinado son los factores determinantes para ir educando a una sociedad, que necesita una metamorfosis de carácter cultural, el éxito de estos cambios radica en la voluntad de los que dirigen un estado.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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