18 septiembre, 2021

Nicaragua vive el ocaso de sus partidos políticos porque no están agrupando las preferencias políticas de la sociedad

Collage publicado por Radio Corporación / NM

“La población general no sabe lo que está ocurriendo, y ni siquiera sabe que no lo sabe”.

Noam Chomsky

Los partidos políticos en Nicaragua han perdido el interés de su electorado debido a que compartir o socializar opiniones, reflexiones, críticas o puntos de vista cada día se torna mas complejo y hasta prohibido, las ideas diferentes no encuentran un punto de acercamiento, situación que ha empeorado desde el año 2018  

Julio César Guerrero Dias

Es muy difícil no dejar de pensar, opinar, escribir, hablar, acerca de temas de carácter político, mas bien de tendencias ideológicas ya que estos temas se han satanizado y porque no decirlo también endiosado, y quizás no es porque a la sociedad no les resulte importante.

Plantear nuestros puntos de vista no tiene sentido, ya que nos han inculcados que hablar sobre esto, es para los políticos, y le hemos dejado solo a ellos que decidan por nosotros.

Así, lo ha visto la educación formal como la actividad política con posiciones ideológicas determinadas y que no les interesa al educando formarse o tener conocimiento de temas que los atañe a todos.

Estos termas van a marcar la agenda en estos tres meses que se avecinan, queramos o no, escucharemos, leeremos, observaremos como se moverá el mapa político con todos los participantes que ya oficialmente están inscritos en este proceso electoral que se acerca aceleradamente y que culminará con las elecciones el siete de noviembre del presente año.

Es necesario conocer y manejar información de quienes son los partidos políticos que participarán que conocen de cada participante, en este proceso que ofrece a la sociedad ¿qué es lo novedoso? ¿cuáles son sus programas de gobiernos?

Los aspirantes a cargos públicos, particularmente a diputados, los centros de enseñanza deberían de socializar estos conocimientos con sus estudiantes, no se trata de utilizar la tarima para realizar proselitismo político, sino para iniciar un proceso de cambiar la cultura política y darle la importancia que tiene en una sociedad que anda en busca de la democratización del país.

Los partidos políticos son necesarios en una sociedad ya que a través de ellos se manifiesta la representación de la pluralidad de las ideas.

En este proceso de compartir los diferentes puntos de vista es donde se manifiesta la mayor dificultad, los que convergen y los que se oponen, pero eso es saludable para el desarrollo de la sociedad, donde exista una universalidad de pensamiento, el crecimiento político e ideológico se manifiesta en la reflexión, seria, responsable, respetuosa, ética, así debería ser la tónica de los aspirantes al poder político.

Los discursos ofensivos, irrespetuosos, de descalificación, solo conducen a una espiral de violencia de todos lados, y eso es lo que vemos todos los días en los principales escenarios, donde la pugna por cambiar el sistemas políticos cada día se torna mas violento.

La definición más universalmente aceptada de partidos políticos es la de instituciones encargadas de agrupar las preferencias políticas de una sociedad para construir el interés general. Así, autores como David Easton plantean que los partidos políticos son “canales de transmisión hacia los poderes públicos de las demandas de la población, mediante los cuales se decide que políticas públicas deben efectuarse para garantizar la convivencia pacífica y el progreso social”

La historia de nuestros partidos políticos y quienes los representan han estado empañadas por figuras que han dejado mucho que decir, la convivencia pacífica, de tolerancia y respeto nunca se han visto.

Hemos vivido en guerras internas y externas que han sido las que han bloqueado el desarrollo social, político y económico del país. La función de los partidos, por lo tanto, es transformar las distintas preferencias de los ciudadanos en plataformas programáticas donde las diferentes dimensiones de lo público se agrupen y se traten en forma mas o menos coherente.

En este proceso, los partidos reducen las dimensiones de la decisión colectiva a una dimensión izquierda, derecha o centro, facilitando que las decisiones colectivas sean transitivas y, por tanto, estables.

En dicho proceso, los partidos políticos apelan a ideologías universales e imaginarios colectivos en el proceso de representación y construcción del interés general.

El panorama político actual en nuestro hemisferio nos muestra una gran crisis en el sistema de partidos, el surgimiento de liderazgos unipersonales de corte populista, y por qué no decirlo, autoritario, sin fundamento ideológico claro y sin una organización política estructurada que los respalde.

Algo está funcionado mal, eso lo vemos en todos los partidos nacionales, hay partidos mas sólidos que otros, con estructuras definidas y con simpatizantes que los respalden, pero otros nadie sabe de ellos, como funcionan, peor todavía que la población no los conoce, muchos menos que hacen, ese es el panorama que se nos avecina, quizás en la campaña que cada partido desarrollará se conocerán un poco acerca de ellos.

Los partidos políticos efectivamente no están cumpliendo con su tarea de ser instituciones encargadas de agrupar las preferencias políticas de una sociedad, y menos aún han podido consolidarse como los motores para la construcción de políticas públicas encaminadas a satisfacer las necesidades de la mayoría de la población.

La sociedad siempre ha tenido la duda de preguntarse ¿para qué sirven? ¿qué beneficio le trae a la sociedad los partidos políticos? ¿por qué tanto deseo de ser candidato a un cargo de elección popular? ¿será para cambiar su vida personal? ¿la obediencia es fundamental para aspirar a un cargo dentro de un partido? ¿la adulación juega una función para que consideren como candidato a cargo público? ¿el amiguismo tiene importancia? ¿las capacidades dónde quedan? ¿en política no es necesario las capacidades? ¿qué prefiere usted un funcionario capaz o un agitador?

Por otro lado, nos encontramos que la línea política de los partidos no está marcada por los programas ofertados a los ciudadanos en el momento de las elecciones, sino por las ofertas puntuales, que cambian constantemente en función de las preferencias de las encuestas de opinión y de las prioridades que al respecto señalen las élites de los partidos.

También a partir de los próximos días estaremos viendo resultados de encuesta de opinión acerca de tendencia  de aceptación, o preferencias de partidos políticos con sus respectivos candidatos, la carrera por el poder político camina de manera acelerada, ya cada partido ha presentado sus candidatos a la primera magistratura y su respectivas lista de diputados nacionales, departamentales y del Parlamento Centroamericano.

Haga un esfuerzo para darse cuenta quienes serán sus candidatos y así cuando decida qué hacer o por quién votar que su conciencia esté limpia de pecado, porque  lo que decidió es lo que usted razonablemente deseo hacer, no se deje influenciar por nadie.

La clave que mueve estas ofertas puntuales de los partidos es la de ganar votos, como sea, a costa de los programas comprometidos en las campañas electorales y adoptando acuerdos contra natura con otras formaciones políticas si es necesario, el propósito de cada partido es sumar adeptos, no importa el cómo, porque cada voto favorable es de gran beneficio para la organización.

No podemos dejar de señalar  que los partidos políticos son el único medio para la participación electoral; la legislación electoral está concebida para ellos, basta una simple lectura del articulado para comprobarlo, no se puede realizar propuesta de candidaturas fuera de los partidos, un candidato independiente  nada puede hacer si no es dentro de una estructura de partido, porque carece de la infraestructura material y técnica, los recursos humanos y la capacidad económica que dispensan los partidos.

Fuera de los partidos no hay posibilidad electoral para un candidato, pero dentro del partido tampoco, a no ser que cuente con el favor de la élite del partido, que es quien hace las listas cerradas y bloqueadas de candidatos del partido, ustedes fueron testigo de un sinnúmero de dificultades que tuvieron algunos aspirantes y que no los dejaron pasar en un partido político, porque el partido orienta sus normas y reglas y si no se someten a ellas no pueden participar.

El partido no ofrece a los ciudadanos una lista abierta de candidatos para que sus votantes elijan entre ellos, sino que los electores votan una única lista al completo, de la que resultarán elegidos los que correspondan en virtud del porcentaje de votos a la lista completa designada por el partido y según el orden de jerarquía de los candidatos de la lista fijado por la dirección del partido.

En una palabra, el monopolio electoral corresponde al partido, y dentro del partido a la élite directiva del mismo, eso pasa en todos lados, pero a pesar que es una acción normal dentro de los partidos, se debe de participar de una manera mas beligerante si queremos modernizar estas organizaciones políticas.

Un problema difícil de resolver y que afecta negativamente a la buena imagen de los partidos es el fenómeno de la profesionalización. En ellos habitan y de ellos se benefician profesionales, que hacen de la política una profesión de por vida y no una vocación de servicio a la sociedad, pareciera que estos personajes fueran indispensables o quizás han estado y continúan aspirando a esos cargos por fidelidad al mandato del partido, pero mas por obediencia a sus dirigentes.

El ejercicio de la política sería una actividad más saneada en la medida en que se mantuviera como una actividad de vocación, porque la política siempre genera clientelismo y círculos de intereses, que podrían ser contrarrestados, si los políticos no se eternizaran en los cargos públicos.

El fin de los partidos políticos es canalizar la participación de la sociedad civil y servirle de expresión política; no hacerse dueño de la misma. Por el contrario, nuestros partidos siempre han tenido dueño y se administra y se gestiona como una hacienda, donde hay feudos establecidos que no dejan a otros que incursionen en este campo eso está determinado por el aumento del número de funcionarios de confianza, de libre designación por los políticos al mando de las administraciones, libres de los controles de los funcionarios ordinarios.

Los partidos han mostrado una tendencia a la politización funcionaria, que ha seguido dos métodos:  la creación de nuevos funcionarios políticos: los funcionarios de confianza, y la politización de las plazas funcionales, la conversión en cargos políticos de libre designación de las plazas de funcionarios.

En los orígenes de la partidocracia se emplearon ambos métodos; actualmente se utiliza el segundo: creación de funcionarios de confianza libres de los controles que afectan a los funcionarios ordinarios.

La sustracción a los funcionarios de sus funciones habituales de ejecución usurpadas por la dirección política, suplantándose criterios técnicos por políticos; comisiones políticas, en vez de técnicas, o comisiones mixtas controladas por los políticos han resuelto contrataciones de obras y servicios, concesiones de ayudas y subvenciones, generando un fuerte clientelismo político.

Los medios de comunicación social públicos, que tanto influyen en la sociedad, en sus formas de pensar y en sus actitudes, no pueden estar al servicio de los partidos y sólo los partidos representados en el Parlamento del Estado o de las comunidades, siguiendo un sistema de cuotas, porque éstos partidos no representan el pluralismo de la sociedad a cuyo servicio deben.

La experiencia y lo que generalmente se ha manifestado en los medios de comunicación de nuestro país es que medios y comunicadores prestan sus servicios a partidos los que los hace desnaturalizar su función.

Por lo demás los medios suelen ser partidistas, adscritos a una línea ideológica de un partido, encontrando ambos, políticos y empresarios de la comunicación, recíprocos beneficios: los partidos mejoran su imagen en los medios amigos y los empresarios de los medios reciben los favores de los políticos mecenas.

En el mundo de las empresas y la economía es donde es más llamativa la colonización o dominio de los partidos, porque es en este lugar donde surgen los casos de corrupción, que tanto sensibiliza a la opinión pública, y que parecen no cesar nunca como si la corrupción fuera un hecho natural de la política de todos los tiempos.

También es el lugar donde se visualiza claramente la estrecha relación entre los políticos y las empresas por el frecuente trasvase de las mismas personas de un lado a otro: del cargo público en la política al alto puesto en el mundo empresarial.

“Las masas humanas mas peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio” Octavio Paz.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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