18 septiembre, 2021

Cuando las cifras hablan por sí solas en las perspectivas de Nicaragua: agosto 2021-enero 2022

Oscar-René Vargas

Primera parte

No hay que olvidar que la política no es estática, siempre hay que estar revisando las tácticas, manteniendo y analizando la estrategia para salir de la crisis en Nicaragua.

De acuerdo con el Banco Central de Nicaragua (BCN), el producto interno bruto (PIB) durante el trienio 2018-2020, tras tres años continuos de recesión económica la producción de bienes y servicios, se redujo -9.10%. El PIB decreció un -2.0% en 2020, cayó un -3.7 % en 2019, y se redujo en -3.4 % en 2018.

En 2020 el PIB nominal por persona promedio anual valorado en dólares fue igual a US$ 1,914 dólares, muy similar a su valor de US$ 1,917 dólares registrado en 2014.

Según el BCN entre el 2017 y junio 2021, el INSS acumula una pérdida de 155,707 empleados formales y recuperar esas plazas no será nada fácil, tomando en cuenta que la inversión extranjera y la inversión privada nacional están estancadas o en retroceso ante la incertidumbre de la crisis sociopolítica.

La Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), señala que desde el 2018 unos 108 mil nicaragüenses se han visto obligados a abandonar el país. De ese total, hay alrededor de 85 mil refugiados y solicitantes de asilo en Costa Rica al cierre de abril de 2021.

La Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (SIBOIF), indica que, desde el 2019 hasta junio de 2021, los bancos y las financieras han tenido utilidades por un monto de US$ 206.3 millones de dólares, repartidos de la siguiente manera: US$ 82.2 millones de dólares en 2019, US$ 71.2 millones de dólares en 2020 y en los primeros seis meses de 2021 US$ 52.8 millones de dólares.

Hasta mayo de 2021, la cartera de créditos bancarios ascendía a US$ 3,355 millones de dólares, muy por debajo de los US$ 5,076 millones de dólares a finales de 2017. Es decir, que la cartera crediticia se redujo en US$ 1,721 millones de dólares.

La raquítica clase media se encuentra en estado precario, gravemente golpeada por tres años de recesión (2018-2020). Aunque en el primer semestre del 2021 se ha observado una especie de recuperación macroeconómica, los indicadores vinculados a la delgada clase media no logran los niveles vistos antes de abril 2018.

La inversión extranjera directa (IED) en Nicaragua cayó un 63.8 por ciento en el 2020 al pasar de US$ 503 millones de dólares en 2019 a US$ 182.3 millones de dólares en el año 2020. La IED se contrajo en 81.23 por ciento al pasar US$ 970.9 millones de dólares en el 2017 a US$ 182.3 millones de dólares en el 2020.

En el 2020, sólo el 24.12 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) cotiza al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) afiliados al sistema de pensiones y salud; es decir, el 72.19 por ciento de la PEA estaba en la informalidad o el desempleo, desprotegidos de beneficios y seguridad social.

En el Anuario Estadístico del INSS del 2019 que 606,086 asegurados ganaban menos de C$ 15 mil córdobas mensuales equivalente al 83.37 por ciento del total de los trabajadores cotizantes. Solamente el 16.63 por ciento ganaban más del costo de una canasta básica.

Entre diciembre de 2007 y junio de 2021, el costo de la canasta básica pasó de C$ 7,713.9 córdobas para alcanzar C$ C$ 15,305.34 córdobas cerrando junio de 2021. Es decir, el costo de la canasta básica se duplicó incrementando la vulnerabilidad de la mayoría de los trabajadores informales y los trabajadores formales en pobreza laboral.

En 2007, el saldo total de la deuda externa (incluye la del Estado y la del sector privado) alcanzó la cifra de US$ 5,073.3 millones de dólares. En el primer trimestre de 2021, la deuda total externa cerró en US$ 12,007.2 millones de dólares. Es decir, la deuda externa total ha aumentado en 136 por ciento desde el 2007.

Entre el 2007 y 2020, las remesas familiares evolucionaron desde US$ 739.8 millones de dólares a US$ 1,851,4 millones de dólares, registrando un incremento de US$ 1,111.6 millones de dólares. Es decir, se produjo un aumento del 150.26 por ciento. Para finales de 2021, el monto de las remesas alcanzará los US$ 2,000 mil millones de dólares. En el 2020, el monto de las remesas superó 10 veces las IED.

El deterioro del entorno económico, político y social ha provocado un incremento de los flujos migratorios. Se calcula que, en el 2021, 60 mil nicaragüenses emigrarán hacia EEUU y 40 mil hacia Costa Rica. Antes del 2018, se calculaba que 670 mil nicaragüenses residían en el extranjero, en el 2021 se calcula que hay unos 800 mil.

Lea mañana: Contexto inmediato

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!