4 diciembre, 2021

Consejos sanos a los trabajadores afiliados del Seguro Social

 

Francisco Samper Blanco (*)

Hace unos días me consultó un amigo por teléfono (por WhatsApp para mejor seña), sobre su problema con las cotizaciones de la seguridad social. Resulta que el amigo no le aparecía en el historial de las cotizaciones semanales que extiende la oficina del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), varias cotizaciones de una empresa que laboró en la década de los noventa del siglo pasado.

No es la primera vez que me consultan sobre ese tipo de problema. Sobre este particular puede haber cienes de casos (o quizás miles) de esa naturaleza. Es muy difícil dar una respuesta satisfactoria sobre esa temática, habidas cuentas, algunas empresas registradas en el INSS ya no existen e inclusive dueños de empresas ya murieron o se encuentran en el exterior.

Algunas empresas, una minoría, tenía la mala práctica (de carácter delictivo) de no entregar al INSS las cotizaciones del trabajador, pese a que a este le dedujeron la cuota laboral correspondiente, tal como lo mandata los artículos 17 y 20 del Reglamento de la Ley de Seguridad Social.

Algunos de estos casos se dieron en el sector construcción, ya que generalmente los obreros laboraban en proyectos por algunos meses, quedaban un corto tiempo en el desempleo y luego eran contratados en otros proyectos. A este sector de obreros le birlaban la cuota laboral.

De tal manera, que los amigos me presentan los hechos consumados, un cadáver, y este servidor no tiene dotes mágicos ni sobrenaturales para revivir muertos. Es necesario evitarse sorpresas desagradables una vez que cese la vida laboral del trabajador. Después de los 60 años no es grato que le digan a uno que sus cotizaciones son muchos menos de las que trabajó.

De ahí que, para evitar sorpresas desagradables, recomiendo a los trabajadores afiliados al INSS una cuestión sencilla: que soliciten ANUALMENTE a esa institución el historial de las cotizaciones acumuladas y las archiven. Asimismo, también les recomiendo archivar las colillas de las cotizaciones del seguro social. Ambos documentos son pruebas fehacientes de nuestras cotizaciones. Adicionalmente, podemos reclamar inmediatamente si observamos discrepancias o cotizaciones no reportadas.

(*)Economista y abogado

Francisco Samper Blanco

Seguridad Social y otros temasColumna semanal que se publicará los días martes donde se analizan los problemas de la Seguridad Social en el país y temas específicos derivados del mismo. Se pretende abordar hechos de actualidad económica y jurídica que permita a los lectores elaborar sus propios juicios de valor.

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