19 enero, 2022

¿Cómo enseñar creatividad desde los espacios educativos?

Gráfico tomado de Change.org / NM

“La lógica te llevará del punto A al B. La imaginación te llevará a todas partes”.  Albert Einstein

Los procesos de enseñanza y aprendizajes demandan formas creativas que no coinciden con modelos educativos estáticos o tradicionales por lo que se debe apelar a nuevos resultados producto de nuevas dinámcas y formas creativas de educar

Julio César Guerrero Dias

La educación pasa por un momento donde cada día la filosofía de los sistemas educativos se están quedando un poco cortos con relación al tipo de estudiante que llega a los diferentes niveles educativos.

Enseñar de la misma manera como han aprendido los maestros ya es insuficiente, las exigencias de la educación va mas allá del conocimiento lineal, ahora tanto el conocimiento como la técnica es móvil por lo que requiere no solo en el caso del maestro, tener dominio de su materia sino poseer otros recursos didácticos pedagógicos que faciliten estos procesos de aprendizaje agradables, amenos, de ambas partes.

¿Cuánta creatividad existe ahora en la educación? ¿qué entendemos por creatividad? ¿por qué siempre estamos haciendo lo mismo? ¿por qué no se da espacio de libertad de los aprendizajes? ¿la creatividad en la educación tiene que ser guiada o propia? ¿por qué tanto empeño en reproducir conocimiento?

¿Los métodos utilizados? ¿son novedosos? ¿por qué lo mejor que podía desarrollar la educación antes ahora lo ha perdido enseñar a leer y escribir? y la ¿comprensión lectora dónde está? el sistema educativo nuestro debería estar preocupado para mejorar estos procesos ya que no hemos sido bien evaluados por organismos internacionales como la UNESCO en las materias de Español y Matemáticas si los resultados son los mismos es porque se está enseñando de la misma manera.

Cuando se habla de educación creativa nos referimos a métodos, técnicas que busquen resultados de productos novedosos, originales; hoy mas que nunca la educación requiere de abrir espacios para ir construyendo nuevas maneras de pensar y de hacer, enseñar creatividad es quizás la tarea y meta mas complicada del sistema educativo, porque busca fomentar y desarrollar posiciones desconocidas de incertidumbre ante lo que el estudiante la va a proponer, la mejor preparación para la creatividad, es la creación misma.

La escuela constituye un espacio, por excelencia, para el desarrollo de la creatividad de toda persona, dependiendo también de factores como: el maestro, el modelo pedagógico, el currículo escolar, planes de estudio, programas, métodos didácticos, ambiente escolar, etc. (Ferreiro, 2006).

No hay construcción del conocimiento sin creatividad, lo contrario es copiar, reproducir, observar, inmovilismo. Para Piaget, la educación significaba literalmente, formar creadores. González Quitian (2006), nos dice que la creatividad en el escenario educativo se convierte en el fundamento de lo resolutivo en los procesos de construcción del conocimiento.

Es lo que hace posible la visión más allá de las fronteras del saber, siembra y cosecha los frutos de las disciplinas, que forja el pensamiento en proyectos y acciones innovadoras.

Se plantea la creatividad y la educación como la mejor estrategia que dispone el ser humano para el desarrollo, dimensiones que pueden ser fortalecidas en cualquier individuo a niveles significativos dentro de un entorno y clima enriquecido e intencionado.

La creatividad no es innata, requiere de la educación y la experiencia para ser desarrollada, el entusiasmo. el interés del deseo de cambiar los procesos de aprendizajes.

Cuando hablamos de enseñanza creativa, estaremos pensando en estrategias basadas en el aprendizaje relevante, en el desarrollo de habilidades cognitivas, en una actitud transformadora, en una organización con actitudes innovadoras, flexibles y motivantes, en donde la medición toma en consideración la experiencia, la colaboración y la implicación del alumno. En definitiva, se trata de enriquecer los métodos con aquellos rasgos atribuidos a la creatividad.

Gervilla y Madrid (2003), plantea los principios básicos que debe sustentar la escuela creativa: principio de espontaneidad cuando el educando exponga con libertad sus ideas, opiniones y experiencias, lo que le llevará a mejorar su confianza y seguridad en sí mismo.

El principio de dialoguicidad o sea la libertad de exposición de las ideas y vivencias se realizará de forma recíproca entre iguales, así como entre docente y estudiantes cuidando las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo.

Se recompensará el saber escuchar, principio de originalidad o el respeto por las ideas e iniciativas, al margen de lo extraño que parezcan.

Ello servirá para favorecer su flexibilidad y poner en juego la tolerancia mutua y respeto entre compañeros.

El principio de criticismo mediante el cual el estudiante analizará los mensajes que le llegan, dudando de la veracidad de los mismos, construyendo y enriqueciendo las propuestas. Actitud crítica que debe empezar por el propio alumno y la autodisciplina.

Estamos convencidos, que una educación más formativa, más consciente y menos funcionalista podría ser un buen andamiaje para que el individuo pudiera seguir aprendiendo a mejorar como persona, al tiempo que contribuye al mejoramiento de la vida humana (Herrán, 2003).

Porque, en definitiva, como dice Csikszentmihalyi el valor de la escuela no depende de su prestigio o su capacidad para enseñar a los estudiantes a enfrentarse con las necesidades de la vida sino, lo que es más importante, en qué grado es capaz de transmitir el disfrute de aprender durante toda la vida (Csikszentmihalyi, 2003).

La enseñanza para la mejora y desarrollo de la creatividad en espacios educativos ha de descansar en cuatro ejes: el maestro, el estudiante, el clima educativo y las técnicas o programas creativos.

En torno al educador creativo hay dos constantes: el educador como líder y, el educador como facilitador-mediador. La pregunta clave es, como dice Torre (2006a) es, no tanto qué aprenden los estudiantes, sino qué enseño yo como educador, como docente.

Se trata de que el educador tenga claro los objetivos, las metas y los contenidos que maneja, que la cantidad de aprendizaje del estudiante. El educador tiene demasiadas facetas, pero la más importante consiste en ser un educador pensante-creativo (Gervilla (2006).

La creatividad docente, se manifiesta en la importancia atribuida a las intenciones educativas, a la organización de la acción, a las actividades de aprendizaje, a la evaluación, sobre todo en la creación de ambientes y climas de aprendizaje (Torre, 2006a).

Al educador se le pide un papel de director de escena, de facilitar el desarrollo de las potencialidades de los actores principales, los estudiantes, y de las posibilidades de los recursos: tácticas, métodos y ambientes.

El educador como facilitador o mediador procura un clima afectivo, reflexivo y productivo en el grupo. González Quitian (2006) adjudica al individuo el papel protagonista y constructor en los procesos de formación y aprendizaje, al tiempo que al educador le adjudica el de dinamizador, facilitador, acompañante, gestor de ambientes que enriquezcan, construyan y provoquen el acto creativo.

Los ambientes son escenarios de interacción, pero una vez más debe resaltarse la relación directa entre el interés por crear y la riqueza del ambiente. Tomando la idea de Brabandere (2000), el maestro como animador, frente a una idea nueva a primera vista extravagante, donde la tentación es dar media vuelta y volver a la burbuja, se ocupa de impedir la vuelta a la casilla de salida del alumno, y favorecer el retorno a la burbuja por otra vía, animando la divergencia, pero garantizando la convergencia.

Las características que debe de reunir el educador creativo han sido señaladas por diversos autores, que proponen lo siguiente: Debe promover la flexibilidad intelectual del alumno, estimular al alumno a autoevaluar sus adelantos individuales y su rendimiento.

Despertar en el estudiante la sensibilidad a los sentimientos y estados de ánimo de otra gente, a impresiones ópticas y acústicas y a problemas sociales, personales y escolares, considerar en serio las preguntas de los estudiantes y recibirlas con atención.

Brindar al alumno la oportunidad de manejar materiales, herramientas, conceptos, ideas y estructuras. Educar a los estudiantes con la tolerancia para la frustración, que aprendan a aceptar fracasos, enseñar a percibir una estructura total, no sólo las partes, capacidad para vivificar la enseñanza, para dar una vida nueva y directa al material, esforzarse por descender al nivel del que aprende, regresión para identificarse con el alumno y darle a éste la posibilidad de identificarse con él, buscar la originalidad en el lenguaje, aprecia el rendimiento los alumnos, que el humor ocupe un lugar especial en su vida.

López Martínez (2001) hace hincapié, en primer lugar, en que el maestro creativo debe entender los elementos que componen la creatividad, debe saber cómo formularla, y poseer la capacidad de usar medios adecuados que consigan el éxito de las técnicas que ponga en práctica. Decíamos que el educador creativo también actúa como líder, como líder creativo. Gervilla y Quero (2003) distingue dos bloques que el liderazgo creativo debe de buscar: el bloque del hacer y el bloque del ser.

Enseñar desde los espacios educativos llámese salones de clase requiere que el profesor comparta conocimiento y habilidades con deseo, gusto y pasión por lo que hace, la crítica que se la hace a la educación clásica conductista es que en vez de generar y potenciar las habilidades, inquietudes, aspiraciones y querer hacer las asignaciones que se les orienta de manera abierta, creativa, original, novedosa que proponga nuevas maneras de aprender.

Ahora los conocimientos se desarrollan y se aprenden de maneras múltiples, por lo tanto la rigidez de los modelos educativos ya han quedado rezagados con relación a como aprenden los estudiantes.

La educación para enseñar a crear no es sencillo, se requiere no solo el conocimiento necesario ni la habilidad, mas allá de eso se tiene que poseer recursos sobre arte, porque ser creativo desde los espacios educativos es ser artista, como enseñar ser creativo utilizando como recurso la música, la pintura, el baile o danza, el cine, el video, el teatro, la producción audiovisual pueden haber otras, estos recursos no son tomados en consideración para hacer de educación creativa aprendizajes significativos o aprendizajes para la vida.

“La creatividad es inventar, experimentar, crecer, tomar riesgo, romper reglas, cometer errores y divertirse”            Mary Lou Cook

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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2 comentarios en «¿Cómo enseñar creatividad desde los espacios educativos?»

  1. Siempre es un gusto leer sus escritos, estimado profesor Julio. Como docente con 18 años de experiencia y Publicista con 21 de trabajar en el desarrollo de conceptos creativos, estoy convencido que la creatividad no se puede enseñar, pero sí podemos “incomodar” a los alumnos que vienen adormecidos por un sistema educativo rígido que nos enseña que debemos ser alumnos de 100 para poder destacar, lejos de realmente explotar nuestras habilidades y talentos, yo mismo soy un caso de esto, como estudiante de Comunicación Social destaqué por mi actitud y creatividad sin embargo mi promedio fue de 75% y aún así fui invitado a formar parte de la planta docente UCA para las clases de Creatividad, Publicidad, y Cátedra Abierta, donde durante 5 años no enseñé creatividad a mis alumnos sino que les enseñé a repensar las cosas, a observar, a cuestionar, de manera que eso les llevara a conectar con nuevas perspectivas de las cosas. Hice lo mismo y lo refiné durante 13 años en UCC. Estoy de acuerdo cuando usted dice que “enseñar creatividad es la meta más complicada para el sistema educativo”, porque el sistema educativo NO DEBE enseñar creatividad, debe identificar talentos, aptitudes y habilidades y de esa forma brindar las herramientas para desarrollarlos exponencialmente, la creatividad SÍ ES INNATA, todos somos creativos pero nos someten a sistemas de educación rígidos que minan ese pensamiento espontáneo. Saludos fraternos

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