19 enero, 2022

Profesor de Universidad clausurada en Nicaragua optó por vender calzado en la ciudad de Masaya

Uno de los docentes más destacados de la Universidad Hispanoamericana, Uhispam, analiza la crisis laboral que atraviesa el claustro de profesores y aún guarda una esperanza que retornarán a la normalidad después del cierre de su universidad

 Especial para Nuevas Miradas

Mencionar el nombre del profesor Enoc Méndez en Masaya, es sinónimo de excelencia académica y todo un referente de la educación superior, principalmente para los exalumnos y los activos de la Universidad Hispanoamericana (Uhispam) de esta ciudad.

La actual situación legal que atraviesa este centro de estudios tras la cancelación de su personería jurídica por parte del gobierno, no solo ha dejado en el limbo al alumnado, sino al claustro de profesores, quienes están sumergidos en la incertidumbre sobre qué va a pasar con sus puestos de trabajo, o en el peor de los casos, con su correspondiente pago de mes, más las prestaciones sociales.

Una reacción rápida

Frente a la crisis antes descrita, el profesor Méndez no se ha quedado con los brazos cruzados y ha decidido fortalecer un pequeño negocio de calzado que ubicó en el mercado municipal Ernesto Fernández de Masaya, en donde junto a su esposa se defiende ante esta inesperada situación.

“En estos días a muchos de los docentes nos corresponde que nos cancelen el mes pasado (noviembre). Ahorita a mi me deben más de un mes por estos últimos días que trabajé. Nosotros no tenemos culpa de lo que estaban haciendo en las altas esferas, porque nos ganamos el dinero con el sudor de nuestra frente y con dignidad y no es por lo que yo ganaba. Por docente viejo, a mi me pagan 70 córdobas por hora, y andá ve en las universidades públicas 30 dólares por 45 minutos y no te dan una clase excelente, una cátedra como siento que yo la doy”, sostiene Méndez.

Años de docencia

Entre lágrimas este profesor de generaciones, mencionó que es una lástima que esta relación laboral terminara de una forma inesperada por todos los años que se dedicó con corazón a brindar sus conocimientos a las nuevas generaciones.

“Yo le tuve amor a la Uhispam, y no por el salario, fueron 17 años que estuve a la par de esta universidad, a mi me da pesar porque yo no impartía clases por el dinero, y si lloro es del coraje porque la universidad no es la estructura, porque puede ser debajo de un árbol, porque las clases se dan con amor y cariño, que si me lo retribuyeran, pues bendito sea Dios y me considero que he tratado de hacer un apostolado. Uhispam de Masaya tiene 18 años de fundación y de esos, tengo 17 años, yo soy cofundador”, añadió.

La especialidad de este docente está en el área de ciencias sociales, también se desempeñó como maestro de educación primaria y secundaria, se especializó en pedagogía y posgrados para obtener mayor conocimiento en el área de ciencias sociales, además ha realizado diversos cursos en su rama.

“Mi legado en esa universidad ha sido dejar mi experiencia académica porque he tratado de dar un poquito de apoyo en la parte metodológica. Mi mayor satisfacción ha sido cuando el estudiante habla en bien del docente y cuando yo le despejo todas las dudas al estudiante, lo más lindo es cuando el alumno te llama facilitador y consejero, porque recordemos que el maestro ejerce un apostolado”, explicó el profesor.

Aunque el gobierno anunció soluciones prácticas a los estudiantes, aún no se sabe qué pasará con los docentes como el caso que nos ocupa hoy. Cortesía / NM

Pide reflexión al gobierno

Este profesional de la educación recordó que no es la primera vez que suceden inconvenientes con la Uhispam, porque según él, en 2017 se pretendió quitarle la personería jurídica, incluso se le bloquearon las cuentas y los maestros estuvieron por cuatro meses sin salario.

Ante la incertidumbre que envuelve al estudiantado y padres de familia, el profesor Méndez pidió que tengan fe en Dios y guarden la esperanza que al final del túnel se puede ver una luz. “Invitó a la calma y que tengamos paciencia, y confiar en Dios en que esta situación tenga un final feliz”, dijo con cierta esperanza.

“Espero que el gobierno reflexione sobre esta situación que están viviendo los estudiantes y profesores, recordemos que en esa universidad estudian hijos de personas que le trabajan a este gobierno, incluso funcionarios del Estado estudian ahí. Entonces no pueden estar perjudicando a su misma gente, yo insto al gobierno a que lo piense muy bien para que no se pierda ese material de estudiantes”, finalizó.

 

 

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