19 enero, 2022

“Todos tenemos derecho a vivir de la mejor manera en este espacio que es de todos y para todas y todos”

Ilustración de SlideShare / NM

“Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado”. Voltaire

Los nuevos tiempos marcados por tres grandes problemas la pandemia lo social político y lo económico se constituyen desafío para los gobiernos en todas partes del mundo. No solo resolverlos sino proporcionarles a la sociedad un nuevo modelo de dirección pública, donde el respeto y la confianza sea el recurso para orientar una nueva cultura del entendimiento

Julio César Guerrero Dias

Las sociedades de todas partes del mundo y la nuestra comienzan un nuevo año dándole continuidad a una serie de problemas y conflictos que son los que se desarrollaron en todo el mundo durante el año anterior, y que continúan, marcado primero por la pandemia, la situación sociopolítica y el problema económico. Esto hace que las sociedades se debaten entre que es lo mejor que hay que hacer para encontrar una posible solución a estos problemas.

¿Cuál es nuestra verdadera realidad? ¿la conocemos? ¿la vivimos? o es la ¿que nos dibujan los diferentes medios y formas de comunicación? ¿qué podemos hacer nosotros? ¿cómo podemos participar? ¿podemos aportar para un cambio? ¿será mejor este año que el anterior?

El deseo de todos es que no retrocedamos, ni nos mantengamos de la misma manera, la aspiración es que seamos diferentes como grupo social; para llegar a esto se necesita que todos lo que pertenecemos a la sociedad seamos capaces de aportar con lo que podamos y somos capaces de hacer de la mejor manera, apartando la mezquindad, la soberbia, lo intransigencia, el odio, y por supuesto administrar el poder con responsabilidad.

Todos tenemos derechos a vivir de la mejor manera en este espacio que es de todos y para todos, como sociedad global no podemos seguir viendo ese paisaje que lo hemos convertido en natural.

Las sociedades esperan de los tomadores de decisiones, tanto de las instituciones públicas como privadas, de sus gobernantes una nueva forma de hacer mejor la administración pública por otro lado, lo que esperan los ciudadanos de los poderes públicos es la gobernanza o gobernabilidad, es decir, que la democracia sea un régimen que les dé seguridad.

Son tres cosas aparentemente muy sencillas, pero a veces se tornan difíciles de cumplir: orden público, paz social, crecimiento y desarrollo económico son las demandas de la gente, que no haya desorden que desequilibren el orden y que haya fuentes de trabajo para poder comer.

Sin embargo, para que no haya desorden tiene que ver con la justicia, el derecho ciudadano, las oportunidades, la inclusión, el respeto a las leyes establecidas, la dignidad de las personas, la seguridad ciudadana.

¿Cómo garantizar la gobernanza en medio de esta complejidad política? la gobernanza hoy implica corresponsabilidad de los actores políticos, acompañado de los diferentes sectores de la sociedad civil, ya no puede ser posible que una sola persona o el Presidente se encargue de todo, como era la gobernanza de los antiguos regímenes.

No se puede centralizar ni tener un poder omnímodo en manos de una sola persona, esto crea vacíos de ideas y pensamientos que no abonan en nada en construir una sociedad donde el pensamiento universal sea el que genere propuestas que vayan en función de una sociedad diferente.

Hoy, es preciso reconocer que hay diversas fuerzas políticas con formas de pensar y actuar diferentes, más la sociedad civil; señalar que la gobernanza que antes era vertical, ahora tiene que ser de carácter horizontal, la gobernanza vertical era y en muchos casos por no decir la mayoría sigue siendo  presidencialista de ordenar y obedecer, ese tipo de práctica es rechazada, ahora tiene que combinarse con la gobernanza horizontal, es decir, crear acuerdos y consensos, que permita encontrarse con aquellos pensamientos comunes que hagan posible un bienestar social, político y económico que permita el equilibrio social.

Gobernar significa conducir: Platón estableció la primera idea de gobernanza o gobernabilidad. Para él, gobernar quiere decir dirigir, dar rumbo, tiene que haber liderazgo, Richard L. Daft define en su libro “La experiencia del liderazgo” al liderazgo como una relación de influencia entre un líder y sus seguidores en la que se pretende generar un cambio y llegar a resultados reales que reflejen los propósitos compartidos. Los elementos de esta relación son: líder, influencia, intención, responsabilidad, cambio, propósito compartido y seguidores. – Fuente: https://concepto.de/liderazgo-2/

Hoy los liderazgos están en crisis, esto hace que los gobiernos y los que deciden asuman el mandato de una manera imperial, una forma de dictadura, según el diccionario la figura de dictador es “soberano que recibe o se arroga el derecho de gobernar con poderes absolutos y sin someterse a ninguna ley [persona] que abusa de su superioridad, de su fuerza o de su poder en su relación con los demás”.

Los imperios y dictaduras están por todos lados, a eso es lo que se enfrenta la sociedad actual no para derrocar y dar golpes de estado a gobiernos si no para que sus voces tengan una oportunidad de ser escuchadas y sirva como referente para la búsqueda de un desarrollo y un cambio social.

Esta actitud de los que dirigen los destinos de un estado no es nueva, siempre se han creído los dueños del país, sin embargo, hay que recordarle que no son los gobernantes los dueños del país, sino los gobernados, los gobernantes deben de conducir y administrar lo público, pero una vez que los gobernados deciden el rumbo en el que debe caminar el país en su conjunto, es decir que son los gobernados los que deben de proponer hacia donde quieren ir, ya que ellos son la base de la sociedad.

Hablar de gobernanza como garantía del orden público, según la teoría de Thomas Hobbes, para quien el Estado nace en primer lugar, para garantizar la paz social. El Estado debe garantizar la vida de las personas y que unos no perjudiquen a los otros. ¿qué hay por delante? ¿se garantiza? la determinación de los ciudadanos de dirimir diferencias por la vía pacífica, bajo la orientación de las siguientes preguntas: ¿qué es la política? ¿para que sirve? ¿es necesaria en una sociedad? ¿la política es sinónimo del orden? ¿qué es la antipolítica? ¿es estar en contra de política establecida por un estado? ¿es sinónimo de anarquía?

No podemos dejar de hablar ni ocultar que muchas veces las reacciones de la sociedad civil frente a determinadas leyes o decretos que se establecen que no son beneficiosas para las mayorías más bien beneficia a ciertos sectores privilegiados se convierte en situaciones de carácter anárquicas, de querer hacer lo que se desea hacer las leyes te restringe y dictan qué debo hacer, por tanto, la anarquía no es aconsejable que se lleve a cabo, porque desemboca en un caos social.

Es así que la ciudadanía espera que sus representantes y gobernantes les resuelvan sus problemas, pero qué hacer si ya no puede pedir como antes. En la gobernanza como guía, se puede optar porque los gobernantes nos orienten, que nos garanticen la paz social, que los representantes traten de formar mayorías o que nos resuelvan los problemas.

Hay ciudadanos pasivos, indiferentes frente a cualquier situación; “no me interesa inmiscuirme en la política porque ningún beneficio obtengo”, también construís otro tipo de ciudadanos activos que sí identifican las necesidades, y problemas sociales, los que alzan sus voces, porque no están de acuerdo o rechazan dichas acciones que proponen los que dirigen o están al frente de un país.

Las políticas públicas actuales, como el capital social y la creación de valor público señalan que para resolver los problemas, hoy se necesita de la convergencia de la participación activa de ciudadanos y gobernantes, hoy no se pueden tomar decisiones a la ligera porque se quiere hacer, por capricho o porque es el que tiene el poder la presencia de la sociedad civil es necesaria para que haya una verdadera legitimidad y establecer una gobernabilidad.

Las políticas modernas te inducen a que la administración pública no la puede hacer una sola persona, ni el otro por su parte, pueden hacerlo juntos, comunidad social y gobierno pueden crear obras de interés social con la participación de ambos, en esta perspectiva los organismos internacionales están haciendo mucho énfasis, tratando de potenciar la gobernanza, como la única alternativa para la paz social.

La verdadera gobernanza democrática es aquella en la que los ciudadanos dejan de ser la parte pasiva o expectante, para ser parte actuante y que haya más rendición de cuentas. El ser actores implica mayor participación ciudadana, que representa el corazón del asunto democrático, y además permite la vigilancia ciudadana.

Esta es una época de contradicciones profundas, en la cual por un lado, se identifica un vacío institucional y una falta de liderazgo público, que resuelvan con rapidez y eficacia los problemas que aquejan a la sociedad.

Una sociedad activa, informada, exigente con una alta propensión a la movilización colectiva y desplegando nuevos patrones de conflictividad el surgimiento de movimientos ciudadanos que sin pertenecer a un partido político ni representar a las clases sociales tradicionales, se indignan ante las prácticas de gobiernos que consideran opacas y sectores económicos que parecieran no saber muy bien como relacionarse con estos sujetos en emergencia.

Los gobiernos actuales están ante la presencia de un pueblo complejo, nuevos actores que si bien no evidencian bloques ideológicos homogéneos ni demuestran aún si tienen propuestas de salida a muchas de las demandas, son sujetos que reclaman y reclamarán cada vez más espacio, sin defender ni las medidas de estatización que los países del bloque comunista o socialista que propusieron en algún momento de la historia, ni las medidas de libertad del mercado e individualismo competitivo, propuesto por el neoliberalismo en la década de los 90.

Estos dos modelos políticos y económicos han fracasado; la sociedad exige un modelo de gobierno diferente donde todos tengamos no solo presencia, sino equidad social, la justa distribución de la riqueza donde se reduzca la pobreza que no impere la ley del más fuerte, ¿será un sueño aspirar a esto?

La sociedad del momento pareciera que se está frente a la emergencia de un colectivo de sujetos muy heterogéneos, que se manifiestan por más transparencia y rendición de cuentas, pragmatismo y sentido común al momento de entregar soluciones, indignación y denuncia frente a la cultura de los privilegios de todos los sectores que la ostentan y una propuesta finalmente de búsqueda del bien común, para que todos y todas puedan vivir en un mundo más inclusivo y amable.

Por otro lado, ahora a los gobernantes se le denomina “gobernautas”. Se trata de líderes de gobierno que se animan a promover la transformación en búsqueda de una administración pública más moderna, innovadora, eficiente y productiva, mejorando el diseño y acciones de sus políticas públicas, estableciendo nuevos lazos estratégicos, agilizando servicios públicos, y abriendo sus datos para promover la transparencia, entre otros.

El rol del nuevo gobernante está basado principalmente en las relaciones de participación, la escucha de los aportes e ideas de las personas, fomentando una conversación abierta y fluida basada en el respeto, la confianza y llevando al sector público hacia una nueva cultura orientada a mejorar la vida de los ciudadanos.

“El sistema de gobierno más perfecto es aquel que produce mayor suma de felicidad posible, mayor suma de seguridad social y mayor suma de estabilidad política.” Simón Bolívar

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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