21 mayo, 2022

Un año nuevo con las crisis a cuestas

Sobre la mujer recae el mayor peso de la crisis. Foto de Equilibium CenDen / NM 

María Teresa Blandón

Después de seis meses de ausencia por razones de fuerza mayor, hemos retomado la publicación en un contexto de censura y autocensura, cuando cada vez es más importante defender los espacios que nos quedan para hablar de temas que son de vital de importancia para la sociedad nicaragüense, incluyendo aquellos que han sido silenciados por quienes detentan el poder político, económico y hasta religioso. Como es sabido, sin libertad de expresión, no puede haber democracia.

La violencia política perpetrada por el Estado, la violencia machista cuyos responsables directos son hombres, la violencia cometida por la delincuencia común, en un contexto de violación sistemática de derechos humanos, de discriminación y de una cultura machista arraigada por siglos, afectan la vida cotidiana de los nicaragüenses sin excepción. Es preciso continuar reflexionado sobre el enorme desafío de erradicar todas las formas de violencia de nuestras vidas.

La pobreza que tiene entre sus principales causas las crecientes tasas de desempleo y subempleo, los bajos salarios, el alto costo de los bienes y servicios básicos, la ausencia de políticas integrales para reducir las odiosas brechas de desigualdad entre los grupos que concentran la riqueza y la mayoría que a duras penas sobrevive con ingresos mínimos, debe estar en el centro de los debates y propuestas de cambio de la sociedad nicaragüense.

La migración y su impacto sobre la vida de las familias y las comunidades; la crisis socio-ambiental incluyendo la alarmante escasez de agua en todo el territorio nacional; el impacto que la pandemia tiene sobre la salud de las y los nicaragüenses; son problemas acuciantes que se agravan ante la ausencia de una estrategia nacional de desarrollo sostenible.

Acabamos de terminar un año sumamente difícil en todos los sentidos. Además de la lucha diaria por la sobrevivencia, cargamos duelos de diversa índole. Miles de personas han muerto a consecuencia del covid19, por accidentes de tránsito, por suicidio, por femicidios, por falta de atención adecuada a diversos problemas de salud. Miles de familias se han separado por razones económicas y también políticas en un contexto de marcada polarización. Miles de mujeres están cargando con todo el peso de la sobrevivencia de sus hijos e hijas en un contexto de negación de sus derechos reproductivos.

En este año que comienza ojalá seamos capaces de reconocer que los cambios que necesita el país, no vienen ni desde arriba, ni desde afuera. Las y los ciudadanos nicaragüenses tenemos la responsabilidad histórica de defender una ruta cívica que nos permita salir de la crisis y sentar las bases para una auténtica democratización del país.

Aprovechamos para desearles salud, fuerza para defender lo que es justo y esperanzas.

María Teresa Blandón

Palabras Francas | Para que no se las lleve el viento, columna semanal de María Teresa Blandón.

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