24 mayo, 2022

La sociedad demanda con vehemencia un pluralismo de voces en los medios de comunicación

Gráfico de Wikipedia / NM

“Necesitamos darnos el espacio para crecer, ser nosotros mismos, para ejercer nuestra diversidad. Necesitamos darnos espacio entre nosotros para que podamos dar y recibir cosas tan hermosas como ideas, apertura, dignidad, alegría, sanación e inclusión”. Max de Pree.

La sociedad cada día es más escéptica a la información generada a través de los medios de comunicación, la pluralidad informativa no se percibe, el modelo informativo que prevalece está determinado por el espectro político ideológico del medio, el interés común de la sociedad ha quedado en un segundo plano

Julio César Guerrero Dias

La información generada desde los medios de comunicación cada día está sometida al escrutinio de la sociedad, se genera dudas acerca de lo que se informa, bajo qué criterios y cómo se divulga.

Al mundo global de la información le resulta imposible tener una certeza plena de lo que informa, tampoco se puede negar que la información es seleccionada y matizada desde los diferentes medios con un propósito determinado.

La literatura sobre pluralismo informativo rara vez se aproxima críticamente a su objeto de estudio y es que este concepto expresa una idea que es ampliamente valorada por el constitucionalismo y por distintas tradiciones del pensamiento filosófico y político.

La información por sí sola carece de sentido, los acontecimientos de diferente naturaleza acaecidos en lo temporal y espacial están marcados por la magnitud como se abordan, el énfasis semántico de la producción informativa es lo que determina lo filosófico y lo político del discurso informativo.

Esto no significa, sin embargo, la ausencia de profundas discrepancias sobre el significado del pluralismo informativo, sobre el modo en el que debe ser procesado por el sistema jurídico y absorbido por los medios de comunicación social, estas discrepancias se producen en distintos niveles.

Las contradicciones de pensamiento o formas de representar los acontecimientos en los medios de comunicación son saludables no solo para los medios  si no para la sociedad que permite que tengan opciones y visiones diferentes de lo que sucede tanto en lo local como a nivel global.

En un nivel normativo la disputa es por cuál o cuáles debieran ser los propósitos del pluralismo informativo, en este nivel hay quienes defienden su estrecho vínculo con la autonomía individual y consideran que su función es asegurar la diversidad de contenidos informativos en la esfera pública. Esta diversidad no solo permitiría a los individuos diseñar sus planes de vida de acuerdo con el conjunto de opciones significativas que aparecen en la esfera pública, sino los dotaría de la capacidad para formular juicios autónomos sobre los asuntos que allí se ventilan y debaten.

En los medios de comunicación y en las demás instituciones hablar de autonomía individual resulta complejo en el sentido de formular y plantear juicio propios sobre determinada situación, esos pensamientos propios el costo es que puede llegar a perder tu espacio laboral, cosa que miramos constantemente en todas partes.

Cuando la filosofía y la política no son compatibles con la política informativa y política editorial del productor de la información la realidad es que no tiene cabida para estar en esa empresa.

Por otro lado, hay quienes sostienen que la función del pluralismo informativo no tiene que ver con la diversidad de contenidos, sino que con el tipo de discusión que se da en la esfera pública, desde esta perspectiva.

El pluralismo informativo busca reforzar el debate y la deliberación sobre asuntos relevantes para la vida en común, permitiendo que los ciudadanos tomen decisiones políticas informadas y que puedan controlar el buen funcionamiento de sus gobiernos, también de organismos privados que ofrecen servicios públicos.

Parte de la función del pluralismo informativo desde los medios es proporcionarle a la sociedad un menú de información que permita al público construir su propio imaginario a partir de las diferentes versiones que presentan en cada pieza informativa.

En Nicaragua cada medio está etiquetado y tienen un nombre y apellido por la sociedad, son ruidos sicológicos, condicionantes y muros sociales que no abonan a ese pluralismo de voces que tanto necesita una sociedad.

Por otro lado, hay quienes consideran que el propósito del pluralismo y las diferencias sobre el pluralismo informativo no solo existen a nivel normativo, ellas también se manifiestan en el modo en que los sistemas de medios de comunicación social deben organizarse para asegurar el pluralismo.

Aquí las posiciones van desde aquellas que consideran que esta es una tarea que debe quedar entregada exclusivamente al mercado, hasta las que creen que son necesarios altos niveles de regulación estatal. Sobre este punto la literatura suele distinguir entre pluralismo interno y pluralismo externo (Hallin y Mancini 2004: 29- 30)

El pluralismo interno busca que la diversidad de opiniones y puntos de vista existentes en una sociedad se expresen en cada medio de comunicación en particular, el pluralismo interno requiere, en consecuencia, que la organización y programación de los medios garantice la transmisión balanceada de contenidos informativos, lamentablemente no podemos decir que esta práctica se lleva a cabo en los distintos medios de comunicación.

Hablar de pluralismo interno en los medios, organismos, instituciones es inexistente, esto hace que se pierdan esas distintas miradas, reflexiones, opiniones, desde esos protagonistas primarios que son los que verdaderamente conocen y experimentan cada día los hechos.

Tratando de llegar a es esto se logra, por ejemplo, mediante reglas que aseguren que la administración de los medios esté a cargo de directorios que representen todo el espectro político, o evitando conexiones institucionales o políticas con los medios de comunicación, esto resulta muy difícil evitarlos o por medio de la regulación de contenidos (Charney, 2019a: 138). Lograr esto es muy difícil no solo aquí sino en todas partes ya que el funcionamiento de los medios es uniforme porque tratan de venderle a la sociedad un pensamiento único.

El segundo modelo es el pluralismo externo, el pluralismo externo no es un sistema que busque la expresión de la diversidad en cada medio de comunicación en particular, por el contrario, dejando en absoluta libertad a cada medio, este modelo establece mecanismos que aseguren una adecuada distribución de la propiedad en el sistema.

El pluralismo externo asume que cada medio de comunicación transmitirá contenidos afines a las ideas, visiones y posiciones de quienes los controlan.

De este modo, si la propiedad de los medios de comunicación se encuentra debidamente distribuida, entonces el sistema en su conjunto, cada medio será capaz de mostrar la diversidad política, social y cultural existente. La discusión sobre el pluralismo informativo muchas veces se enfoca solo en uno la función de la libertad de expresión que se identifica con la del pluralismo informativo es la de reforzar la autonomía individual, tanto de quien se expresa libremente en la esfera pública, como la de todos aquellos que reciben tales expresiones.

Así, la libertad de expresión fomenta la capacidad de todo individuo de formar por sí mismo sus propias concepciones sobre la vida, de actuar conforme a ellas y de juzgar la validez de los argumentos que aparecen en la esfera pública. Esto solo es posible, desde la perspectiva plural, si los medios de comunicación social ofrecen la mayor diversidad de contenidos y puntos de vista posibles.

Solo una oferta diversa de contenidos permite que las personas puedan ver reflejadas sus opciones de vida en los medios de comunicación, reafirmando así su identidad personal, a la racionalidad, la visión integral de los acontecimientos a desarrollar un juicio razonable, de acuerdo a la realidad.

Solo si los medios permiten la discrepancia de la diversidad de ideas y opiniones existentes será posible el progreso, desarrollo y madures intelectual, que es lo que determina y habla de una sociedad.

En la medida en que todas las ideas y opiniones, independientes de su contenido, sean toleradas, se trataría a los ciudadanos como agentes morales responsables, llegar a esto no es fácil es a través de un proceso y una educación que permita leer a los medios desde diferentes ópticas.

El análisis estructural de los medios de comunicación social que realiza la teoría crítica muestra que en las sociedades contemporáneas los procesos comunicativos que se desarrollan en la esfera pública reflejan las asimetrías del poder económico y político existente. Los medios de comunicación social son instituciones sujetas a estas asimetrías y según ellas distribuyen las posibilidades de los individuos y grupos para expresarse, ser oídos y acceder a la información disponible.

Este es el punto de partida desde el cual es posible bosquejar una concepción del pluralismo informativo desde la crítica de la economía política de los medios, tanto desde una perspectiva funcional como desde una institucional.

El énfasis que la teoría crítica atribuye a los problemas asociados a la distribución del poder comunicativo hace que su concepción del pluralismo informativo desde una perspectiva funcional sea esencialmente política, tal como lo es la de la concepción democrática. El propósito del pluralismo informativo es asegurar una adecuada distribución del poder de las comunicaciones en la esfera pública.

Quizás la más relevante es la creciente tendencia de los sistemas de comunicación a fragmentar las audiencias en grupos que comparten unos mismos intereses, gustos y posiciones políticas. Las lógicas de negocios de las redes sociales y de las plataformas digitales dejan a sus usuarios cada vez menos expuestos a recibir contenidos, ideas u opiniones que no calcen con las que ellos mismos han manifestado a través de sus opciones en la red y que son identificadas por poderosos algoritmos.

Si bien jamás ha habido en la historia de la humanidad tantos contenidos disponibles en circulación el problema es la falta de exposición a la diversidad de opciones relevantes. Parte de la literatura ha definido esto como el pluralismo de oídas y su solución es intervenir intensamente en las lógicas de negocio de las plataformas digitales, vulnerando la premisa básica del modelo de no interferencia.

La libertad de expresión no es en estas sociedades, de acuerdo con Marcuse, un instrumento que permita reconciliar intereses contrapuestos, que facilite la reflexión autónoma e independiente ni que contribuya al desarrollo del conocimiento ni a la búsqueda de la verdad (Marcuse, 2010: 112). Mucho menos es un instrumento de emancipación que permita superar injusticias largamente arraigadas.

Al contrario, la aparente tolerancia y diversidad que promueven las democracias liberales es esencialmente regresiva, domestica el pensamiento crítico, lo subordina a los términos de las estructuras sociales y económicas existentes y lo utiliza para reproducir, legitimar y perpetuar desigualdad y la injusticia.

Los desafíos del pluralismo informativo deberían ser el instrumento para ir construir un sistema donde todas las formas de pensar, ideas y opiniones tengan el mismo valor, que encontramos en las prácticas de los medios emisores privilegiados, mismas fuentes, mismo discurso, mismo tono hay poca discrepancia la pluralidad de voces no se perciben.

Cada día en vez de democratizar la palabra los medios están concebidos para construir matrices informativas tomando como referentes la filosofía ideológica que representa dicho medio, es así que cada día la sociedad mantiene bajo la lupa que dice cada medio y a que intereses representa.

Así, los medios de comunicación social, desde la perspectiva de la teoría crítica, funcionan como poderosos aparatos ideológicos que desempeñan una función de propaganda al legitimar y contribuir a la reproducción de las relaciones de poder existentes (Herman y Chomsky, 1994: 306). Todo esto lo hacen despojándonos a los ciudadanos de la posibilidad de entender el mundo en el que vivimos (Bagdikian, 2004: xviii)

“Unos piensan unas cosas y otros pensamos de manera distinta, eso es todo. Lo que es terrible es que alguien haga una guerra en nombre de sus ideas” Ángeles Caso

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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