7 julio, 2022

La mediación y negociación una alternativa para resolver conflictos

Ilustración de Economía Humana / NM

«El trabajo de mediación y reconciliación se trata de una búsqueda profunda de justicia y transformación social». Hizkias Assefa.

Las múltiples dificultades de carácter, social, político y económico de los países generan acciones que desembocan en conflictos armados, violentos y de desequilibrio social y la única manera de establecer una armonía social es a través de la mediación y negociación

Julio César Guerrero Dias

El desequilibrio en la distribución de la riqueza causa profundos malestares, el mundo se estremece y está en peligro por la intervención, ocupación, e invasión de la Federación Rusa a Ucrania; la geopolítica del mundo se tiene que reacomodar, el antes y el después de este conflicto marcará nuevas relaciones diplomáticas entre los países y un nuevo orden mundial.

Pareciera que la guerra de Rusia fuera solo contra Ucrania o eso es lo que han vendido muchos medios de comunicación, la verdad es que es una guerra entre Rusia, algunos países europeos agrupados en la OTAN a la cabeza Estados Unidos, aun aquellos que no pertenecen a la Organización del Tratado Atlántico Norte han enviado tropas, han aportado mucho material bélico y asesoría militar a Ucrania para seguir resistiendo y que ha dejado más destrucción y muerte del pueblo ucraniano, tampoco los rusos han salido ilesos en esta aventura bélica.

Este conflicto ha dividido el mundo entre la hegemonía y control de partes de los imperios llámese, europeo, norteamericano, ruso o chino ya no es de conformismo y de bajar la cabeza o hacer reverencia de partes de aquellos países que no siendo potencias buscan su identidad propia, su soberanía, independencia, sus propias voces, ya no quieren ser patrio trasero, ni satélite, ni colonia de nadie o al menos no estar condicionados.

Sin embargo hablar de soberanía e independencia de un país, son términos muy complejos, las ideologías afines o comunes los vincula y los acerca, también los aleja, y en ese alejamiento se vuelve a caer en ese círculo vicioso histórico político, de estoy con estos o estoy en contra de los otros Todos estos pensamientos se reflejan en lo interno de una sociedad, donde los diferentes grupos sociales asumen posiciones y esto hace que también desemboquen en conflictos internos. Por eso, cada cada día se habla de mediación, negación para resolver conflictos en todos los niveles.

Los conflictos por muy complejos que sean, la única manera de establecer una armonía social, política y económica es a través de una negociación con una mediación acertada, responsable, seria, creíble, legítima, aunque la negociación y mediación son consustanciales a la política de tal manera que la mediación es un medio para lograr una negociación aceptable entre las partes, un propósito que se desea.

La mediación es un sistema alternativo de resolución de conflictos, alternativo porque es extra-judicial o diferente a los canales legales o convencionales de resolución de disputas.

La mediación es un intento de trabajar con el otro y no contra el otro, en busca de una vía pacífica y equitativa para afrontar los conflictos, en un entorno de crecimiento, de aceptación, de aprendizaje y de respeto mutuo.

Es un proceso voluntario, flexible y participativo en el que dos partes enfrentadas recurren voluntariamente a una tercera persona imparcial, el mediador, para llegar a un acuerdo satisfactorio, este método promueve la búsqueda de soluciones que satisfagan a las partes.

El objetivo de la mediación no necesariamente es el acuerdo sino, facilitar que se establezca una nueva relación entre las partes en conflicto, aumentar el respeto y la confianza entre estas, la búsqueda de corregir percepciones e informaciones falsas que se puedan tener respecto del conflicto y/o entre los implicados en este, crear un marco que facilite la comunicación entre las partes y la transformación del conflicto en oportunidades de aprendizaje.

Los conflictos políticos y sus soluciones plantean la necesidad de describir con cierto detalle ciertos conceptos que a veces, coinciden, pero a veces no tanto con los procesos de mediación en general. Igualmente que en aquellos escenarios donde se puede hablar de una aplicación de la mediación política suele ser, y con lógica, en los conflictos violentos, o como antes se denominó conflictos profundamente arraigado.

Un dato interesante es la cualidad de los mediadores en los conflictos políticos, pueden ser externos imparciales, o internos pero notables o también en este caso concreto mediadores de dentro del conflicto, y buenos conocedores del mismo, siempre que estén valorados y respetados por las partes.

Se trata de una de las señas de identidad más específicas, que no concurren en otros campos de la mediación como la familiar, comercial, comunitaria. En el campo de la mediación política, se apuesta más por un modelo basado en el poder de negociación, y no uno de resolución de conflictos.

Los perfiles posibles de mediadores políticos: a) El facilitador, cuya misión consiste en crear las condiciones para que las partes obtengan acuerdos a su ritmo.

  1. b) El formulador, encargado de idear algunas soluciones, con el diagnóstico de causas y la previsión de consecuencias que sirva de impulso para favorecer el pronto y más eficaz desarrollo del proceso, ante una posición inmóvil de las partes.
  2. c) El manipulador, un mediador muy intervencionista, incluso coercitivo, bien aprovecha su posición política, económica y militar para ejercer presión en el sentido de sus intereses.

Los conflictos profundamente arraigados reclaman una solución política como meta del mejor acuerdo. Frente a la derrota o a la solución militar, la salida política apuesta por un acuerdo negociado en el que consientan las partes.

Esta sería la máxima propia de la mediación, pero en el ámbito político, se presenta una serie de especificidades que es necesario subrayar para comprender mejor estos procesos. a) En primer lugar, hay que mencionar que la mediación política se sustenta en la negociación; de ahí el empeño en mencionar la expresión equipo de mediación/negociación. Si para el ejercicio de cualquier rama de la mediación, conviene tener formación y experiencia negociadora, en el ámbito político es un requisito imprescindible.

Si la mediación opta como camino central de su actuación por facilitar un acuerdo emanado de las partes, en el ámbito político, el equipo ha de formular todos los escenarios posibles, enunciar posibilidades siempre negociadas, guiar el proceso a través de la negociación, y del mismo modo, vigilar el seguimiento de los acuerdos

La necesidad de arbitrar, gracias a la toma de decisiones, los diferentes intereses en conflicto, es una de las señas de identidad capital de la política, así como abordar el conflicto no como algo negativo y de lo que hay que huir, sino como una oportunidad para mejorar la convivencia.

La negociación y la mediación, entendidas como piezas de una balanza en equilibrio, y aquella concepción y declaración sobre el conflicto no sólo son el primer paso para abordarlo sino las piedras angulares tanto de la actividad política como de las técnicas de negociación y mediación.

Si la política aparece como una actividad de procedimiento que regula, maneja o administra conflictos sin solución total entendida esta como erradicación del problema, hablar en términos políticos supone ir avanzando en la gestión de los conflictos sociales de cara a conseguir una convivencia social razonablemente armónica.

La ayuda de herramientas como la negociación y la mediación, entendida ésta última como un acercamiento con un tercero que facilita, son básicas en el tratamiento cotidiano de los conflictos que amenazan una sociedad.

La naturaleza específica de los conflictos no es siempre la misma; ni en términos concretos de una sociedad en particular, ni en términos comparativos. La formulación del concepto de cleavage. Estos cleavages se definen como una división dicotómica de la sociedad en dos bandos enfrentados que vienen determinados por la posición de los individuos en la estructura social. ha resultado muy útil a la hora de encontrar, analizar y explicarse no sólo los conflictos sino el potencial de conflicto en las distintas sociedades (Lipset y Rokkan, 1967; Rae y Taylor, 1970; Lane y Ersson, 1987).

Y sin duda, y ya se señaló, una de las especificidades más duras, son los dilemas morales, a que se puede, y debe enfrentar un equipo de mediación/negociación en el ámbito político: es la referencia al establecimiento de prioridades, sobre todo al inicio para poder conseguir un cese de la violencia, a costa del sacrificio del cumplimiento de las normas, así como establecer contactos y además propiciarlos después con la parte contraria, de personas que llevan sobre sus espaldas no haber respetado los derechos humanos básicos, dando con esta acción un reconocimiento que las victimas entienden como insoportable.

La mediación política es una forma racional y razonable de acabar conflictos profundamente arraigados; pero es simplemente una extensión de la actividad regulatoria del conflicto que viene ejercitando la política desde hace siglos.

Así pues, desde el punto de visto de las dificultades, se ponen sobre la mesa tanto la asimetría versus la búsqueda del equilibrio entre las partes, como la mayor inclusión del proceso versus los vetos posibles por los actores intervinientes.

Respecto de los dilemas a los que se enfrenta un equipo de mediación, se enfatizan dos para la discusión: el difícil establecimiento de prioridades, con aguijones morales complicados para una perentoria decisión, y como a favor de la consecución de un proceso lo más inclusivo posible, el trato la secuencia y el formato de intervención de aquellos actores más incómodos por su historial.

En cuanto a la superación de las diferencias políticas se ve favorecida indudablemente por el ejercicio de las estrategias de mediación y negociación. Un buen proceso no sólo facilita el presente, sino que serviría para construir un futuro mejor, donde esa superación fuera sostenible.

La función del lenguaje, y su función principal, que es la comunicación fluida, y no el monólogo, también se ve favorecida por la presencia de la mediación y la negociación; donde se escucha y se deja hablar a las partes, y en donde cada relato resume una versión, pero se acaban acercando, de forma y manera que se acaba construyendo una narración común.

La posibilidad que ofrece la mediación de llegar a acuerdos coincidentes y propuestos por cada una de las partes, resulta ser satisfactoria para ambas; ayuda a cerrar una discordia, y no sólo, ya que, sin duda alguna, al suponer siempre una nueva etapa comunicación más fluida, garantiza un mejor escenario futuro donde probables futuras tensiones tendrán un tratamiento más sencillo.

Por último y preponderante lugar, y estrechamente ligado a lo inmediatamente dicho, queda patente el papel que juegan tanto la mediación como la negociación política en la búsqueda de consensos.

Al limar las asperezas de los conflictos tanto los profundamente arraigados como los cotidianos, ayudan a cimentar una convivencia que aleja a las sociedades de la tensión y la lucha en pos de unas bases más compartidas, y por tanto más sólidas para asegurar la desaparición del antagonismo más estéril.

Es innegable la relación entre política y conflicto. Ambos conceptos se observan siempre entretejidos. La capacidad de la política para arbitrar los conflictos acude a procesos y a técnicas de comunicación y diálogo para facilitar los acuerdos, como son las estrategias de mediación y de negociación.

Pero la complejidad de todos esos procesos y la interdependencia del mundo globalizado hacen preciso que se mejore y se perfeccionen aquellas prácticas, a través de la experiencia, pero también de la reflexión académica, que puede ayudar a completar la reflexión acerca de estos procesos de mediación y negociación.

Estas reflexiones que planteo son consideraciones acerca de los conflictos que el mundo vive y que cada sociedad se mira arrastrada y también tiene efectos en su vida cotidiana, no trato persuadir, ni convencer a nadie solo son ideas que planteo sin ser un conocedor de ciencias políticas, politólogo, mucho menos político, dejar de hablar o escribir de estos temas que son los dominantes en el mundo es como no vivir el presente.

«La paz no es la ausencia de conflicto sino la presencia de alternativas creativas para responder al conflicto: alternativas a las respuestas pasivas o agresivas, alternativas a la violencia». Dorothy Thompson.

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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