12 agosto, 2022

Treinta años endulzando el paladar con melcochas de Santa Teresa, Carazo

Matrimonio Martínez Acevedo mostrando las melcochas que elaboraron para vender en Popoyuapa, Rivas. Cortesía / NM

Un matrimonio, elabora artesanalmente, figuras de melcochas con su principal ingrediente, el azúcar

Especial para Nuevas Miradas

Azúcar, agua y limón, son los ingredientes que por más de treinta años ha utilizado el matrimonio Martínez Acevedo para fabricar las famosas melcochas, un dulce tradicional que por generaciones ha sobrevivido en la ciudad de Santa Teresa, Carazo.

El matrimonio prepara los deliciosos dulces en su casa de habitación, de una manera artesanal, pues sus manos y sus ideas son las protagonistas del hermoso quehacer, que resaltan las figuras de todo tipo: animales, accesorios personales como zapatos, sombreros y hasta canastas fruteras.

Alicia del Socorro Acevedo, es tereseña de nacimiento e cuenta que aprendió el arte de hacer melcochas de su suegra y que gracias a este trabajo logró –con ayuda de esposo– a preparar a sus cuatro hijos, quienes ahora son profesionales.

“Este es un negocio rentable y bello, muy complicado ya que todo se hace a mano, en un perol se ponen seis litros de agua, seis libras de azúcar, su punto de limón y se empieza a mover, hasta que el azúcar se disuelve y queda blanca, luego se tiende la melcocha en una mesa y como plastilina se van armando las figuras”, explicó Acevedo.

Aclara que lo más difícil de todo el proceso es meter la mano en el perol hirviendo para probar la consistencia de la miel, “Se mete la mano cuando el azúcar está hirviendo, se aprieta la melcocha y si suena es porque está lista para bajarla del fuego, esto es lo más duro de todo y es lo que he querido enseñarles a mis hijos y ninguno lo ha podido lograr” confiesa.

Los colores que adornan las figuras de la melcocha hacen que  las personas se enamoren, ya que no aparentan ser dulces comestibles, sino adornos que pueden ser exhibidos en los hogares.

Alicia Acevedo, realiza con sus manos todo tipo de figuras y es quien mete la mano al perol hirviendo para probar el punto de la melcocha. Cortesía / NM

Comercializan las melcochas en las festividades religiosas a nivel nacional

Tres veces por semana José Martínez Narváez junto con su esposa Alicia Acevedo fabrican más de 400 docenas de melcochas, las cuales son distribuidas en los mercados de Masaya, Roberto Huembes y Granada, además, venden al detalle en las festividades religiosas celebradas en cada departamento del país.

“Nosotros, tres veces por semana, nos hacemos entre los dos seis peroles de azúcar, en cada una nos salen 80 docenas, a veces vendemos por mayor, pero casi siempre salimos a dormir a los departamentos, por ejemplo, nos vamos a Rivas a vender a la Popoyuapa a las fiestas de Jesús del Rescate, vamos a Nandaime, Granada, Boaco y así andamos, todo esto lo seguimos haciendo para que esta tradición y el dulce de la melcocha no se extinga”, dijo Martínez.

Una docena de melcochas surtida de distintas figuras es vendida al por mayor en 40 córdobas y al detalle se comercializan a tres dulces por diez córdobas. Hasta la fecha se mantiene el sabor único del azúcar, pues han querido cambiar la fórmula y agregar saborizantes artificiales.

“La verdad no hemos intentado agregarle sabores, solo es dulce, nos han dicho que venden esos saborizantes, pero hemos querido mantener la tradición. La melcocha se trabaja caliente para que se pueda moldear a la figura que se nos venga a la mente, es un negocio familiar y ahora solo quedamos mi esposa y yo trabajando”, añadió José Martínez.

Único municipio del país donde se elaboran melcochas

Santa Teresa es el único municipio del país donde elaboran las ricas y famosas melcochas, puesto que existen alrededor de seis familias que aún se mantienen activas en el negocio y son quienes surten de dicho producto a revendedores que visitan la ciudad desde otros municipios y ciudades.

La melcocha es un dulce tradicional en Carazo que nunca debe faltar en las griterías, romerías, en cada venta o pulpería de la ciudad. Es elaborado con amor, pasión y dedicación.

Las familias tereseñas dedicadas a este negocio, inician su proceso desde las cinco de la mañana hasta las dos de la tarde, culminando con el secado de las figuras en canastos frente al sol.

No se logró industrializar 

Para el matrimonio Martínez Acevedo el sueño de ver convertido su negocio en una pequeña empresa, no se cumplió ya que, según ellos, sus pocos recursos y la falta de apoyo de la comuna no permitieron buscar las maquinarias adecuadas que llevaran a otro nivel dicho proceso de elaboración.

“Yo soñaba con tener una empresa, yo era jornalero y dejé ese trabajo porque me di cuenta que haciendo melcochas ganaba el doble, me imaginaba mi casa convertida en una empresita con maquinarias que nos ayudaran a hacer el trabajo más fácil y que nos permitiera dar empleo a unas cinco personas, pero no lo logramos por la falta de dinero y apoyo de las instituciones que nunca se han interesado por mantener esta tradición”, expresó don José.

Pese a que no lograron convertir sus sueños en realidad, el matrimonio siguió adelante elaborando melcochas de azúcar de manera artesanal y están buscando la manera de enseñar a las nuevas generaciones el proceso con el fin de mantener viva la tradición y evitar que con el pasar de los años el riquísimo dulce desaparezca.

En la temporada de invierno, la elaboración de melcochas disminuye, ya que el secado del producto es a base de sol. Cortesía / NM

 

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