11 agosto, 2022

De adelante para atrás o de atrás hacia adelante, una acción del bien común en el andén de mis recuerdos

El andén del barrio New York. Cortesía / NM

Xavier Cruz
Cronista de Nuevas Miradas

La casa de mis padres en Bluefields era de las últimas en el barrio. Hoy está ubicada en un sitio envidiable y de alta plusvalía, con aceras, calles adoquinadas y hasta agua potable. Ese desarrollo urbanístico fue a costa de los hermosos balnearios en medio de zona selvática.
Pero al inicio eran unos lodazales espantosos, sitio en dónde las camionetas se pegaban con frecuencia y una diversión de chavalos era ayudar a sacarlas para que luego nos dieran raid, así bañados de lodo. Usualmente nos iban a tirar a la zona del aeropuerto, a unas 30 cuadras.
Nos regresábamos a pie para encontrar otro vehículo en similares circunstancias. Creo que caminábamos tanto que los de mi generación no le dimos paso a la gordura.
No había andenes, unas tablitas sobre el lodo servían como tal. Una broma de chavalo era pararte en un extremo y el que venía detrás tropezaba con la tablita levantada en el otro extremo.
Cada andén en mi barrio tiene su historia y es el resultado del esfuerzo comunitario, poníamos las piedras y la mano de obra, la Alcaldía ponía el cemento y la arena.
Previo a venirme a estudiar, 1989, fui dirigente comunitario y nos disponíamos a construir un andén de aproximadamente cien metros para beneficiar a varias familias.
En la primera reunión:
-Buen día señores -saludo-

-Tenemos el material, necesitamos la mano de obra y el compromiso de todas las familias de iniciar y terminar el andén antes de que caiga el invierno.
Y un ciudadano afrodescendiente, cuya familia vivía justo al final, a orillas de la poza de El Diablo en el Barrio Ricardo Morales Avilés, toma la palabra y dice:

-“Mire compañero, si usted quiere que todos empecemos y terminemos el andén, debemos comenzar de atrás para adelante, mejor dicho de donde yo vivo”.
Causó gracia al inicio, más de alguno lo vio como arribismo, pero su explicación fue digna de una estrategia planificada.

Es que si iniciamos de adelante para atrás, a medida que el andén avance, cada familia se irá sintiendo desinteresada porque el andén ya está frente a su casa y mi familia será la última en dejar de construir.

En cambio, si lo iniciamos de atrás hacia adelante, mientras no se alcance el último tramo, saliendo a la calle, todos tendremos interés en terminar. Y así se hizo. El andén fue terminado y todas las familias colaboraron en su construcción de inicio a fin, tal como previó el amigo.
Hace poco estuve en Bluefields, caminé hacia el lugar que inspira esta crónica y ahí está el andén 33 años después.
Y es que es imposible que todos pensemos lo mismo, pero es fácil ponernos de acuerdo en lo que todos queremos: El bien común.

44 comentarios en «De adelante para atrás o de atrás hacia adelante, una acción del bien común en el andén de mis recuerdos»

    1. Excelente
      Me inspira decir que si no es común el bien,deja de ser bien
      Ya que,haciendo analogía a lo escrito en libros sagrados,el bien es para todos
      Da un toque de moraleja,en verdad.

  1. Muy bueno ya que hoy en día casi nadie piensa en el bien común y ponerlo en práctica estaría muy bien. Buena anécdota.

  2. A invitación del Dr. Xavier Cruz, mi amigo. Extraordinaria crónica, sobre la labor comunitaria, involucrar a sus beneficiarios, los compromete a guardar, cuidar las obras. Perecedera y orgullo social han pasado 33 años. Ejemplo digno de imitarse. Mis felicitaciones por tan bella obra de prosperidad comunal.

    1. Gracias Profe. Siga leyendome por medio de esta revista. Cada semana habrá una crónica. Ayúdeme a difundir entre sus contactos.

  3. Cada vez q leo sobre su casa… sus padres… su barrio… su pueblo… vuelvo a mis propios recuerdos de niñez… las vias del ferrocarril… el lago pegando con sus aguas en los mojones… una bicicleta para dos y muchisimas cosas mas… gracias Lider Xavier.

  4. Vivir en plenitud la articulación de la gente. Es ver esa riqueza cultural en su vida, en su cotidianidad, en su ámbito familiar o comunitario, en sus sueños, en su imaginación. Una pincelada de convivencia entre buenos vecinos 👌👌

  5. Conoci a Xavier Cruz, sin “X”casi a finales de los 70, el más joven de aquella generación embrionaria de poetas y guerrilleros blufileños; ensimismado, dustraido, meditabundo, apasionado, desde entonces, por el verso y la prosa, sin prisa. Hoy he leido algunas crónica del escritor y jurista Xavier Cruz; detectando en ellas, el común denominador “Bluefields” alrededor del cual se entreteje la escena de sus vivencias; prevaleciendo el ejemplo paternal -norte su formación- los recordados amigos de la adolescencia, la búsqueda de la verdad y autonomía de la voluntad a través de juegos de aventuras, que de alguna manera, influyeron en Xavier Cruz; tales elementos configuran la narrativa de este autor; cuyo logró radica en la soltura y fluidez discursiva, renunciando a recurso literal obsoletos, trillados, oscuros y presumidos, para valerse, por el contrario, de una descripción necesaria y hacer prevalecer el relato directo y natural, que es el fundamento y fuerza de su voz literaria; con meritos suficientes para resaltarlo en la cultura nacional; onstantemente señala Xavier, que Bluefields es la fuente de inspiración de sus crónicas; ese Bluefields que fue cuna de los indígenas Kukras y Ramas y debe su actual nombre al Irlandés Abraham Blauvelt, nos recuerda la tragedia de esclavos, las aventuras bélicas de piratas, bucaneros y corsarios, en medio de la disputa por el control económico de la otrora próspera zona maderera, agrícola, pesquera y minera, entre España, Inglaterra y Estados Unidos de Norteamérica; imponiéndose al fin, su incorporación legal al estado unitario Nicaraguense.

    1. Efraín. Nadie me ha dejado sin palabras en términos de análisis literarios. Gracias poeta. Siga leyendome por medio de esta revista!!!cada semana habrá una crónica. Y su responsabilidad sigue siendo el prólogo de mi primer libro!!!

  6. Excelente. En esta anécdota, se nota la labor del líder para que los beneficiarios participen con confianza y den su mejor aporte. Cada una de las crónicas de Xavier que he leído hasta ahora, me han remontado a Bluefields de esos tiempos, el calor, la lluvia, lo verde, los crickes, la gente, están muy bien descritas. Qué bueno es recordar. Muchas gracias.

    1. Gracias primo. Gracias a todos por apartar un tiempo en agitada agenda para leer lo que con mucho cariño escribo, mis vivencias, mis recuerdos. Cómo dije cuando escribí JUSTO TRAÑA el 21 de mayo 2021 ” si en algún momento empezara a olvidarme de las cosas, ya no importa….ya he recordado bastante” y es cuando todo comenzó lo hice para mitigar el dolor por la muerte de mi mamá en marzo del 2021. Jamás pensé tocar tantas vidas con mis hijas: las crónicas. Más de una persona me ha dicho que leyendome reconstruye sus recuerdos. Gracias a todos una vez más por ayudarme a difundir entre sus contactos este espacio virtual.

  7. Hola Xavier, siempre estoy pendiente de tus publicaciones que nos regresan a nuestra vívida infancia con televisores blanco y negro, con calles de lodos y zacate por las que jugamos Beisbol o Softbol, por las que jugamos “LA”, “Ladrón Librado”, “El Pan se Quema en la Boca del Horno”, y muchos etceteras; recuerdos de Juventud comprometida con ideales y prácticas cristianas-revolucionarias. De nuestro Bluefields de antaño, de nuestra Costa Caribe.
    Gracias por hurgar en esos recuerdos…
    Un fuerte abrazo

    1. Uds tenían tv blanco y negro, ja ja ja ja nosotros ni eso. Para entonces el chavo del 8 lo daban solamente los domingos a las 6.00 y por la TV tica porque aún no existía la torre del pool. Entonces diciendo el padre AMEN después de misa yo salía tirado, a todo mamón, parecía un loco corriendo y me detenía dónde hubiera tv encendido. Cuando salían los anuncios retomaba la carrera y hacía mi segunda parada en la siguiente casa y así. Hasta que llegaba a la casa más cercana para ver tv porque en nuestra casa no había tv. Eso era cada domingo. Cuando le conté a mi hijo NAJAV le causó gracia, pero preguntó: Papá y como estaban colocados los TV cómo para verlo desde afuera. Y es hasta en eso Bluefields es especial: las casas con corredores amplios y ventanas abiertas, sin cercas. Y los tv hacia la calle. Cuando llovía – que para entonces llovía mucho – nadie se mojaba y los niños vecinos podíamos ver tv en las casas cercanas. A propósito de la lluvia y los vientos, estos movían la antena y la señal se perdía. Alguien tenía que sacrificarse y salir a mover la antena. Era común oír: ahí ahí ahí!!! Ahí quédate ja ja ja ja ja. Gracias por Leerme hermano.

      1. Hola Javier, bonitos recuerdo en tu vida, y lo importante es compartirlo con esto logras, dar a conocer tantas experiencias vividas, informarnos un poco de cómo fue parte nuestra barrio, y una forma de despertar el interés por la lectura.

      2. Gracias Dr. Por compartir sus crónicas, créame, cada vez me enamora más la lectura! Narrar oralmente y escribir, son diferentes y para los que no tenemos mucho conocimiento, cómo yo, es fácil entenderte y transportarse a esos lugares, colores, olores, perdonas!.

  8. Interesante esta vivencia y ejecución de proyecto. Se logró el objetivo de beneficiar a la población.

    Como salen las ideas del de a pie, del que vive día a día las necesidades. Parte de la época.

    Tremendo Xavier.

  9. Leer tus crónicas es un privilegio; me hace os años atrás a mi bella cuidad de Bluefields, donde la palabra comunidad se vivía en toda su magnitud.
    Ofrecerle un plato de comida y/o una taza de café o té a un hambriento era una práctica cotidiana en la población, cuándo la comunidad ayudaban en la crianza y educación de los hijos, cuando los niños, adolescentes y jóvenes respetaban a las personas mayores, cuando el vecino hacia un pozo y todos iban a ayudarle.
    Esos tiempo que vivíamos y  con mucho orgullo decíamos tan diferente y en Nicaragua, por múltiples razones.
    Esta parte de la historia es lo que debemos transmitir a nuestras generaciones.
    Gracias Dr.

    1. Definitivamente que así es el alma de nuestra ciudad y sus habitantes. Gracias Mis Kelly por leerme y comentarme. Ayúdeme a difundir entre sus contactos esta revista que cada semana tendrá una crónica para UD.

  10. Leer tus crónicas es un privilegio; me hace retroceder muchos años atrás a mi bella cuidad de Bluefields, donde la palabra comunidad se vivía en toda su magnitud.
    Ofrecerle un plato de comida y/o una taza de café o té a un hambriento era una práctica cotidiana en la población, cuándo la comunidad ayudaban en la crianza y educación de los hijos, cuando los niños, adolescentes y jóvenes respetaban a las personas mayores, cuando el vecino hacia un pozo y todos iban a ayudarle.
    Esos tiempo que vivíamos y  con mucho orgullo decíamos tan diferente y en Nicaragua, por múltiples razones.
    Esta parte de la historia es lo que debemos transmitir a nuestras generaciones.
    Gracias Dr.

  11. Definitivamente las obras comunutarias nos permitieron apropiarnos más de nuestro barrio y y que cada habitante expresara su estrategia como en este caso. Esa es una verdadera comunidad.

  12. En esos tiempos El barrio Nueva York era a las orillas de bluefields, la Calle desde la Diablo Rojo hasta la Simona y los popos , y si , la Calle era lodo y Tierra pero era nuestro Camino que tomabamos desde El mercado hasta la posa del diablo , muchos amigos por Alli , era sano en esos tiempos , no drogas ni influencias externas , cultura blufileña de chavalos aventureros, Buenos recuerdos , animo , Sigue escribiendo Javier , Esto se cementa en nuestra historia local

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