12 agosto, 2022

La educación una necesidad innegable y obligatoria para la sociedad

Ilustración tomada de Fundación Aquae / NM

“Un hombre educado se inocula a fondo contra el embaucamiento, piensa por sí mismo y trata de dar a sus pensamientos, en el habla o en papel, algo de estilo”.    Alan K. Simpson

La educación tiene el reto de desarrollar en sus estudiantes la pasión por el aprendizaje de llegar a hacerle gustar lo que no le gustaba hacer, incorporarlo al mundo de la duda, de la curiosidad mediante los planteamientos de problemas reales

Julio César Guerrero Días

Se ha dicho y se dice que la única manera de un cambio social, político y económico y todo aquello que se deriva de estos tres aspectos es la educación porque promueve un pensamiento abierto, libre, analítico, reflexivo, crítico, responsable, argumentativo y donde el centro de ese proceso de desarrollo humano es el ser humano.

Las instituciones de carácter educativo y del nivel que sea tienen que enfocarse en las perspectivas del cambio social a partir de la enseñanza y los procesos de aprendizajes, donde el contenido a desarrollar sea a partir de necesidades y problemas reales y no de supuesto.

Hoy la educación se ha convertido en una necesidad innegable, obligatoria y exigente para la sociedad donde los modelos de enseñanza deben de jugar un rol significativo, coherente con la realidad sea cual fuera,  tiene que ser una actividad generalizada, de manera sistemática, pues todos los días, los docentes de todos los niveles educativos abordan sus procesos de enseñanza aprendizaje desde ciertos modelos. Dichos modelos están más o menos articulados y se fundamentan en teorizaciones que permiten a los profesores, con mayor o menor éxito, ejercer su profesión.

Sin embargo no se trata de ejercer la profesión por ejercerla, si no que cada sesión de trabajo se convierta en un espacio para el intercambio de la ideas, la reflexión, el análisis frente al contexto que se vive.

Se calcula que cada docente al año imparte centenares horas de clase y, sin lugar a dudas, detrás de ellas se pretende estimular a los estudiantes a resolver los problemas que se plantean, proponer actividades y evaluar los procesos de conocimientos y habilidades adquiridas tomando como referente el problema que se trabaja, es donde cada docente debe de innovar, crear, proponer nuevas formas de adquisición de aprendizajes, tanto en la ciencia como en la técnica, a través de modelos educativos creados e innovados por ellos mismos.

Igualmente, hemos de considerar que no existe un único camino para el éxito pedagógico, ni la solución sin esfuerzo de los complejos problemas docentes, ni la descripción del modo mejor de enseñar.

Si bien es cierto existen modelo educativos y formas de enseñar se debe de considerar como referentes nada más, cada docente debe de implementar su propio modo de compartir sus conocimientos y destrezas, ya los modelos de enseñanza dejaron de ser únicos paradigmas de los aprendizajes, la realidad impulsa a desarrollar nuevas maneras de aprender, a desarrollar las inteligencias múltiples.

No se pueden entender los principios de la enseñanza como dogmas estáticos, sino como interacciones dinámicas con las metas cognoscitivas y sociales, con los procedimientos que subyacen a las teorías del aprendizaje y con las características personales individuales del binomio profesor-estudiante, mediatizado por el contexto que se amplía a otros actores y deja de serlo para convertirse en procesos de enseñanza multifactorial. De ahí se desprende la complejidad de la educación y sus procesos de enseñanza y aprendizajes.

La fuerza de la educación y los propósitos que persigue reside en la utilización inteligente de una variedad de enfoques, adaptándolos a los diferentes objetivos  y a las  características del  alumnado, tomarlos en consideración, no se puede seguir creyendo únicamente que son los docentes quienes enseñan, es un proceso recíproco, el docente debe proveer recursos didácticos y pedagógicos que faciliten los aprendizajes significativos, son ellos los que deben de construir sus nuevos conocimientos.

La competencia docente surge de la capacidad de acercarse a los estudiantes, lo se denomina conexión humana creando un medio multidimensional y rico, que permita enriquecer estos procesos y los fines de la educación, por lo general estos cambios que requiere la sociedad están en los centros  de aprendizaje y la currícula, una variedad de alternativas  educativas para desarrollar y creara nuevas formas de aprender, que el estudiante se sienta cómodo, satisfecho creando nuevas oportunidades educativas que sustituyan a los métodos actuales, o al menos innovar esos métodos actuales  incorporando nuevas acciones pedagógicas y didácticas.

Mucha gente y la sociedad en general cree que la buena enseñanza es algo que se puede reconocer a primera vista aunque sea difícil de explicar y razonar, propiciando la idea de que una enseñanza es mejor que otra sin  más matizaciones, la cuestión no es tan sencilla, la buena enseñanza estará determinada por conocimiento, habilidades, destrezas, y valores en concordancia con lo local pero también con lo regional y mundial.

No se puede perder de vista que somos un mundo globalizado donde lo micro y lo macro se articulan para comprender mejor que es lo que pasa en el mundo.

La experiencia demuestra que ningún método conocido tiene éxito con todos los estudiantes ni alcanza todos los objetivos. La tarea del docente consistirá en aportar un medio ambiente de enseñanza o de inteligencia emocional para poder educar a los estudiantes con una variedad de modos que faciliten su desarrollo.

El problema de elegir modelos adecuados de enseñanza es conocer con mayor exactitud que estudiante tenemos, son diferentes, por eso no podemos perseguir una forma organizativa de la enseñanza ni pensar en un modelo único y óptimo, buscar diferentes alternativas didácticas y las posibilidades de la variedad de ellos que ofrece la experiencia, en la procesos de enseñanza aprendizajes la experiencia docente juega un rol significativo, el docente de experiencia tiene múltiples escuelas, vivencias, realidades diferentes, el mejor maestro no es el más sabe si no aquel que mejor facilita los recursos de aprendizajes, por eso es que la educación tiene más profesores que maestros.

Partiendo que los modelos no son únicos y que se puede desarrollar nuevas alternativas pedagógicas los alumnos deben mejorar en todos los campos y esto no podemos alcanzarlo desde un único modelo. Por eso, el progreso de la enseñanza consiste en el dominio creciente de una variedad de modelos y en la capacidad de usarlos con eficacia.

La formación del profesorado debiera recoger esta realidad y preparar a los futuros profesores y maestros en el dominio de un repertorio de diferentes modelos con los que hacer frente a sus futuras necesidades, creando en ellos la conciencia de la flexibilidad y la creatividad que debe caracterizar el desarrollo de la enseñanza, lo más difícil de entender es que nos encontramos en unidades, direcciones y coordinaciones académicas que no son maestros, ni tiene conocimiento de la tarea del docente porque nunca han estado en un salón de clase, donde lo que lo realizan es trabajo administrativo.

Desarrollar un repertorio de modelos educativos equivale a desarrollar flexibilidad y competencia profesional, todo profesor se enfrenta con una amplia gama de problemas, cuanto mayor sea su repertorio de modelos, más amplias y creativas serán las soluciones que podrá generar.

La búsqueda de un modelo perfecto que resuelva todos los problemas educativos, está en contra de la realidad educativa del aula, pues, la existencia del modelo único por muy atractivo que sea y que este se presente a primera vista, como lo que va a solucionar la complejidad de la enseñanza es una utopía, ya que no hay modelo capaz de hacer frente a todos los tipos y estilos de aprendizaje, de enseñanza, de alumnos, de profesores y de todos aquellos que se vean involucrados en estos procesos.

Los modelos pedagógicos que conocemos, existen y aplicamos hemos de entenderlos como la base de un repertorio de enfoques alternativos que permite que los profesores pueden usar para ayudar a los alumnos, diversos entre sí, a alcanzar los objetivos propuestos, adaptándolos o combinándolos, en la medida de lo que racionalmente sea posible, a la realidad concreta de su aula.

La utilización por parte del profesorado de un único método, por “bueno” que este sea genera, desde nuestro punto de vista, más inconvenientes que ventajas, ya que puede provocar rutina y hastío, amén de no alcanzar todos los objetivos y cubrir todas las facetas que la educación tiene, si el docente se casa con un modelo deja de mirar otras opciones posibles, y finaliza haciendo más de lo mismo, y en este campo no se puede hacer lo mismo siempre.

Además, un único modelo desarrollará sólo unas determinadas capacidades, sin embargo, si utilizamos una variedad de modelos trabajaremos más capacidades, es decir, desarrollaremos una educación más integral, que es lo que persigue el sistema educativo a través de la educación formal.

No debemos olvidar que todo aquello que no se encuentre en el proceso metodológico y formas organizativas de la enseñanza no lo hallaremos en el producto, esta idea revaloriza y nos pregunta ¿cómo estamos aplicando y realizando nuestra enseñanza? a veces tan descuidada, afirmando que él mismo tiene un valor propio para la enseñanza del alumno.

En este sentido, no podemos ni debemos descuidar que lo importante no es sólo que el discente, comprenda, analice, razone, sino que es esencial para su aprendizaje el cómo haya sido trabajado, analizado, razonado ese contenido, y tener la capacidad de confrontarlo con la realidad.

Concepciones del aprendizaje, la investigación sobre la enseñanza no puede ser ajena a los procesos de razonamiento y aprendizaje del alumnado. En este sentido, como no podía ser menos, las tendencias y concepciones de la misma han configurado el marco de los trabajos y, por lo tanto, de los esfuerzos por dejar claro dicho ámbito.

Partiendo de la base de que los procesos de aprendizajes que se generan no necesariamente es en las aulas no pueden ser entendidos hoy como de meras trasferencias de conocimiento de manera mecánica o autómatas de  unos textos a las cabezas del alumnado, sino como construcciones de las mismas que permite interactuar con otras ciencias tales como la lingüística, la semántica, la sociología, la historia los vasos comunicantes entre ellas es la que permite comprender mejor cada fenómeno que sucede en su entorno.

Como siempre en los procesos de aprendizajes se establecen categorías de análisis, sus  resultados,  en principios excluyentes, lo son más en una dimensión de análisis que real pues, como bien sabemos salvando y manteniendo las  debidas consideraciones  acerca de la  naturaleza del conocimiento, cada uno de estos planteamientos aporta algo acerca del  conocimiento de cómo el  alumnado aprende,  pero es lógico también señalar que dichas concepciones se diferencian y compiten en torno a los temas y formulaciones  de ese conocimiento.

La perspectiva constructivista cognitiva que se habla mantiene que los alumnos son creadores y constructores de sus propios conocimientos y destrezas, sin embargo, esto que sería lo idóneo se aplica muy poco porque requiere no solo iniciativa, si no fracturar ciertos esquemas pedagógicos una educación disruptiva para dar paso a otros novedosos propios de los docentes.

Esta consideración supone interrogarse acerca de cómo llegan a construir esos conocimientos y destrezas se señalan que son las actividades y los recursos que se les presentan los que hacen que trabaje la mente del alumno, pero que para que dicha mente trabaje es imprescindible que el alumno decida interpretar y explicar sus experiencias.

Pues bien, la consecuencia de esa acción interpretativa del estudiantado es la creación y construcción de sus conocimientos y destrezas y precisamente esa reestructuración cognitiva de sus concepciones es el aprendizaje donde la principal preocupación se basa y centra en cómo se produce la construcción del conocimiento en el alumnado.

Esta preocupación intenta conocer cuáles son las variables que intervienen en ese proceso, al respecto se señala que son la perspectiva sociocultural y centrada en la comunidad defiende que el aprendizaje y el razonamiento son procesos sociales que ocurren en contextos sociales y entre los individuos que los integran, más que en cada uno de ellos mismos como elementos aislados.

Para ellos, es más importante que se tenga en cuenta el papel que las relaciones sociales, la comunidad y la cultura representan en la cognición y el aprendizaje, pues los conocimientos no se almacenan en la memoria como representaciones mentales incorpóreas y es difícil distinguir a las personas de las actividades y los ámbitos sociales en que actúan. Así pues, se parte de que los procesos de la mente no son universales ni funcionan de forma uniforme en los diferentes contextos sociales y culturales.

“Desarrolla una pasión por el aprendizaje. Si lo haces, nunca dejas de crecer”. Anthony J. D’Angelo 

Julio César Guerrero Días

El ágora nica | Desde la antigua Roma, el espacio público sigue siendo el más idóneo y transparente para el debate.

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