En Nicaragua es un éxito económico que un abogado venda ropa usada

Milena Montoya Areas (*)

¿Qué es lo que verdaderamente necesita Nicaragua? La inversión en el trabajo formal debería ser prioridad, porque solo este es el que aumenta la productividad y el crecimiento económico interno. Por el contrario, tenemos a un gobierno celebrando que un abogado vende ropa en su casa, un ingeniero es taxista, un contador tiene una pastelería y un comunicador tiene su salón de belleza ¿No es acaso un desperdicio del poco porcentaje que el estado destina a la educación universitaria?

El país no tiene la capacidad de absorber a todos los egresados de las universidades, porque estamos en una crisis de empleos, por la poca inversión pública y una mala organización estatal. Es claro que los  subempleos no llenan las necesidades básicas de un hogar nicaragüense y no ofrecen estabilidad laboral.

Los resultados de la última encuesta económica vendida como un éxito es solo otra penosa muestra de la incompetencia del estado por intentar ocultar el verdadero problema. Pone en evidencia la manipulación increíble de los datos y la sumisión de ciertos medios que la presentan sin perjuicio de recibir desagrados por comentarios.

Al parecer lo que se quiere es levantar el nombre del país y mostrarle al mundo un falso progreso. Mientras tanto, miles de nicaragüenses migran a países como Costa Rica y Estados Unidos para buscar trabajo, mayoritariamente subempleo ¿Y los profesionales? Encuentran en el extranjero mejores oportunidades laborales que en su país.

La verdadera pregunta es, de los 9.6 millones de habitantes en edad laboral ¿Cuántos tienen un empleo formal? ¿Cuántos cotizan INSS? ¿Cuántos afirman trabajar en un puesto acorde a su profesión? ¿Cuántos tienen la capacidad de comprar una canasta básica? ¿Cuántos tienen la capacidad de costear una vivienda digna?  Si analizamos estas interrogantes el “milagroso” 96% toma un segundo plano.

(*) Estudiante de Comunicación.

Juan Ramón Huerta

Juan Ramón Huerta

Prisma cotidiano | En la vida, los detalles cotidianos forman parte de nuestra historia

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