¿Qué haría usted si un grupo de niños con cámaras y libretas lo abordan sobre un tema de su comunidad?

Los niños periodistas de Jinotega

 

Kevin Obregón

Trece años de edad tienen Kenneth Rivera y Naurely Maradiaga y a pesar de que no tienen un carné oficial que los acredite como periodistas, salen a las calles, cámara en mano, y hacen periodismo civil con enfoque en los problemas a los que se enfrenta la niñez y denuncian las situaciones de riesgo en sus distintas comunidades.

A medida que se identifican problemas, los pequeños periodistas graban vídeos, hacen su denuncia y no descansan hasta que la alcaldía ofrezca solución. Para ellos utilizan la cuenta en Facebook de Nna Comunicadores Clubinfantil de Jinotega, además del programa de radio Hablando de la Niñez y la página oficial de asociación de la que son miembros.

Rivera y Maradiaga son parte del área de Comunicación de la Asociación infantil Tuktan Sirpi de Jinotega, que trabaja con niños y adolescentes en situaciones de riesgo y cuyo propósito principal según Lidya Palacios, directora ejecutiva, es que los niños “sean los protagonistas de sus propios cambios y del cambio del entorno donde viven”.

Rivera y Maradiaga son protagonistas de un cambio que quieren ver en Nicaragua. “Hacemos reportajes, sketches, cápsulas informativas y micro noticieros”, comenta Rivera. Y al hablar del programa radial, que se puede escuchar por Radio Estéreo Libre en la 95.3 FM, explica que tienen “acertijos, ¿Sabías que…?, campañas de sensibilización y radioteatro”.

Kevin Obregón / NM. Kenneth Rivera

 

No importa la edad

Tuktan Sirpi significa niños pequeños en mískitu, lo que hace honor a la edad de sus miembros. Al principio dicen que la gente no confiaba en ellos debido a su edad y tamaño. “Siempre nos preguntaban que quiénes éramos para preguntar o pedir entrevista”, cuenta Rivera, pero que ahora la situación es distinta. Maradiaga dice que “actualmente las personas nos conocen y están conscientes de que un cambio es necesario”.

Maradiaga cuenta que son 91 comunicadores divididos en cuatro áreas: Datanlí, Pueblo Nuevo, Yalí y Jinotega. Respecto de la edad de los chicos del área de comunicación dice que piden “como requisito una edad entre nueve y quince años” y que el menor de sus miembros se llama Bryon y tiene ocho años. Maradiaga dice que es importante que sin importar su edad se le tome como un “sujeto social con derechos”. 

Aunque, estos pequeños comunicadores no tendrán 13 para siempre y a medida que crecen se integran a otros proyectos, van a la universidad o se pueden convertir en educadores. Entre estos miembros destacados se cuenta a Francis Zeas, quien en 2016 ganó el galardón a mejor periodista joven de Nicaragua.

                                                                                                                                                                                                                     Naurely Maradiaga .   Kevin Obregón / NM

 

 

Un paso atrás y de par a par en España

El trabajo que los niños hacen no solo tuvo repercusión positiva en Nicaragua sino también en Barcelona, España, donde se han abierto programas similares y se predica con las mismas base: De par a par y un paso atrás. Y es desde allá desde donde reciben patrocinio de la ONG EDUCO, y del Ayuntamiento de Sant Cugat y Sabadell.

“Es mejor que un chavalo enseñe a otro”, dice Maradiaga, cuando hace referencia a la metodología del par a par que utilizan en el Club Infantil y la propone como método en las escuelas ya que es más fácil compartir conocimientos y ayuda al trabajo del docente. “Ya no es necesario que un adulto hable porque seguimos una cadena, uno aprende y le enseña al otro y ése otro a otro”, agrega.

Esta metodología trabaja de la mano con la de Un paso atrás, que pretende que los adultos den un paso atrás y permitan a los niños y adolescentes, sin importar su edad, darse a conocer y potenciar sus habilidades y su talento. “Somos pequeños de edad y tamaño, pero grandes de mente”, comenta Rivera. “Somos el presente”, apoya Maradiaga.

Alcen su voz

Rivera y Maradiaga salen a las calles a hacer preguntas, realizan experimentos sociales y denuncian los problemas que tienen las personas. A través de sus vídeos y notas han logrado que la alcaldía ayude a gente que lo necesite. Actualmente trabajan en campañas contra el abuso sexual y la explotación sexual comercial.

¿Quiénes están detrás de sus sonrisas?

Kenneth Steeth Rivera Chavarría y Naurely Rafaela Maradiaga Castro son originarios de Jinotega y estudian actualmente la secundaria. Por las tardes hacen presencia en la Asociación infantil Tuktan Sirpi, para continuar con sus trabajos y proyectos de comunicación.

Juan Ramón Huerta

Juan Ramón Huerta

Prisma cotidiano | En la vida, los detalles cotidianos forman parte de nuestra historia

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