“Hemos estado educados para creer en el absoluto, no para cuestionar y analizar”

Imagen tomada de TV Cosmos / NM

 

Henry Petrie

Los centros de poder mundial han trabajado por el oscurantismo y la estrechez mental. La superstición y el dogma han acompañado el desarrollo del mercado y el dinero, estableciéndose como fundamentos de la vida en sociedad.

La aldea global no es más que un modelo carcelario de la humanidad, donde el ilusionismo es el revestimiento de todos y cada uno de los engaños.

A los poderosos no les gusta, no les interesa ni les conviene, una educación donde la mente humana se autogenere, elevando su pensamiento a escala crítica y creativa. Al contrario, trabajan para que funcionemos desde la lógica del ordenador central y abonemos, inconscientemente, a sus intereses, mediante un intrincado tejido social, tecnológico e ideológico sustentado en la superstición y el constante martilleo religioso institucional, más próximo al esquema de dominio mental y divorciado de una espiritualidad libre y consciente forjada en la experiencia y crecimiento personal.

El poder, indistintamente del color que tenga o represente, está hecho para la manipulación, el engaño y el adoctrinamiento –evangelización–; convierte al ser humano en una especie que se desprecia a sí misma, desarrollando sentimientos y capacidades para matar y hacer la guerra en nombre de un dios. La historia, pese a sus remiendos caprichosos, da buena cuenta de tanta barbarie y calamidad.

Las máscaras y hologramas deben caer. Las mentes deben abrirse a nuevas perspectivas del conocimiento, desde su esencia dinámica, indagándolo en zonas oscuras, porque hemos estado educados para creer en el absoluto, no para cuestionar y analizar las contradicciones propias de la palabra y la ciencia.

¿Estamos en la dirección del despertar? ¿Animamos en la juventud la inquietud, la curiosidad y la búsqueda? La realidad no está determinada por un solo ángulo. Los significados son distintos, por tanto, la diversidad de criterio establece condición crítica de las cosas.

El dogma debe desaparecer de los procesos educativos. Debemos empujar la educación hacia el cuestionamiento, la indagación del mundo y de la vida; más que la imposición de una verdad desde el absoluto, ¿por qué no invitamos a la búsqueda, a la observación crítica del mundo? Aquí la gran pregunta de los niños: ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? Y yo pregunto: ¿Por qué no elevamos a lema educativo esta pregunta que hacemos desde nuestra infancia?

Todos debemos salir de la oscuridad, del curso que nos introduce al fondo del corral de la programación humana, la estupidez.

 

 

Henry Petrie

Henry Petrie

El círculo | No se trata de leer, simplemente, sino de desarrollar pensamiento lógico y crítico

2 thoughts on ““Hemos estado educados para creer en el absoluto, no para cuestionar y analizar”

  1. HOLA, NO ES SOLO DECIR ME GUSTA, O NO. ES HACER UNA REFLEXION MAS AMPLIA DE ESTAS IDEAS DE HENRIE PETRIE, FUNDAMENTAL PARA ENTENDER EL PAPEL DEL PODER, DE LA IGLESIA, DE LA EDUCACIÓN
    Y DE LA MERCADOTECNIA Y PUBLICIDAD.
    PENSEMOS PARA SER LIBRES Y ENTENDER LA MANIPULACION EN SUS MUCHAS FORMAS OCULTAS Y ABIERTAS.

    1. EXcelente reflexión Andrea, yo la animaría a escribir, esos temas no son noticia en otros lados y estamos en esa lucha por hacer prevalacer este tipo de temas

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