Nicaragua entra a una etapa decisiva y difícil

Henry Petrie

La lucha continúa, se sostiene y debe profundizarse. Pese a la represión, no hay cabida a la vacilación ni a la dispersión. La estrategia está clara, pero los métodos, además del rediseño, deben implementarse con creatividad y expandirse en todas las direcciones posibles, sin que importen cantidades idílicas de participantes. Esto no es un concurso de auto satisfacciones, sino de efectividad y propagación, siempre con la determinación de lograr los objetivos planteados.

Esta fase es decisiva y difícil, que requiere no solo de inteligencias, sino también, de capacidades políticas y organizativas. Enfrascarse en el momento, sin preparar la lucha en fases inmediatas posteriores, sería perder la brújula. Se trata, entonces, de llevar la acción cívica y pacífica a niveles superiores, donde la unidad y coherencia son fundamentales.

Es normal que aparezcan voces un tanto pesimistas, porque quizá aspiraban a resoluciones prontas, inmediatas, sin tomar en cuenta las características del levantamiento social, las condiciones de su desarrollado, limitaciones y logros a la fecha. Es una desventaja que el tirano cuente con los poderes del estado –los que ha capturado mediante una estrategia y proceso bien pensados para controlar a la sociedad nicaragüense– y las armas –entre fuerzas regulares e irregular: paramilitares, parapoliciales o turbas armadas–.

La experiencia y la capacidad de maniobra política está a favor del dictador y sus operadores partidarios; conocen bien el arte de la conspiración y la manipulación. Han infiltrado para dividir al adversario y sumarlo a una especie de empresa común, basada en la corrupción compartida, el amarre umbilical sistémico.   

Pero, estas mismas voces se olvidan de otra gran realidad adversa a la tiranía Ortega Murillo: política y moralmente están derrotados, han perdido a la gran mayoría del pueblo de manera clara y rotunda, misma que solo podrían ocultar mediante el fraude electoral. El respaldo internacional a la lucha del pueblo por la justicia y la democratización, que incluye a sectores de izquierda, está claro. Este, en sí mismo, es un contundente rechazo a la criminalidad de la dictadura. Organismos internacionales están atentos a lo que sucede en Nicaragua y, en su momento, tendrán que actuar con mayor decisión. La economía está en cuenta regresiva en detrimento de su gobierno. 

El FSLN, en tanto partido, vive su más profunda crisis histórica, caracterizada por su desnaturalización. Es presa de los intereses oligárquicos de su caudillo, su familia y de toda su casta partidaria inmediata. La revolución la perdieron con la acumulación de capital, desde que la empresa fue la razón esencial de su lucha disque revolucionaria. Pero, esta crisis va más allá, al fraccionamiento y el conflicto interno por el control y las cuotas de poder, por quienes, desde ya, se consideran héroes –paramilitares y sus comandantes– por haber desmantelado el peligro letal del líder, los tranques y barricadas en ciudades emblemáticas.

Refiero lo anterior, porque frente a las futuras elecciones, este partido apostará a una participación significativa en la vida política nacional, cuyas condiciones internas actuales son desfavorables. Tómese en cuenta, que en las elecciones pasada enfrentaron serios problemas con el completamiento de las plantillas de mesas electorales y su activismo político. Análisis aparte.

En uno de mis artículos dije que la Alianza tiene que evolucionar en su planteo de lucha, cuidándose de las trampas y yendo siempre a la ofensiva, sin detenerse en pleitos de sombras y la acción contestaría. Consolidar su articulación y elevarla a fuerza unitaria social y política es urgente, no debe continuar identificándose como representantes o voces de grupos autoconvocados, lo que no quiere decir, que estos detengan su dinámica. La orientación y fundamentación política es esencial, tanto como su dirección articulada y coherente, no solo para continuar la lucha tal como está planteada, sino también, para que, desde ya, organice el activismo político y prepare su maquinaria electoral en cada territorio, porque cualquier elección, adelantada o en el año que sea, se gana con conciencias traducidas en votos, los que se deberán defender desde cada Junta Receptora de Votos hacia los niveles superiores de la organización electoral nacional.

La lucha implica continuar movilizándose, redefinir estrategias para la continuidad del diálogo nacional, pero también, preparar la batalla política electoral desde cada territorio. Para luego será tarde.

Henry Petrie

Henry Petrie

El círculo | No se trata de leer, simplemente, sino de desarrollar pensamiento lógico y crítico

One thought on “Nicaragua entra a una etapa decisiva y difícil

  1. Henry: Me gusta el contenido y la forma de tu trabajo. Encarar el qué hacer a partir de ahora es un reto vital ante un enemigo que sabe hacer triquiñuelas en eso de mantenerse con el poder.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Pin It on Pinterest

A %d blogueros les gusta esto: