Obando, una vida controversial: De “comandante Miguel” de Somoza a prócer de Ortega

Monseñor Miguel Obando y Bravo y Anastasio Somoza Debayle. Archivo / NM

Cardenal Miguel Obando y Daniel Ortega. Cortesía / NM

 

Juan Ramón Huerta

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Durante el largo período de la dictadura militar somocista hubo una relación de amor y odio con la iglesia católica. Somoza acostumbraba llamar a los sacerdotes para convertirlos en capellanes de sus tropas; unos eran obedientes, otros fueron siempre rebeldes antisomocistas.

Generalmente los sacerdotes de los barrios históricamente combativos fueron colaboradores de las estructuras guerrilleras y saltan nombres como el obispo Octavio José Calderón y Padilla que defendía a Carlos Fonseca de las jodarrias de los otros jóvenes revolucionarios. “Agatón” como decía monseñor, es el mejor alumno del instituto y anda pensando en otras cosas.

Montajes de armas en iglesias no es nuevo

Sacerdotes connotados como Uriel Molina, José Arias Caldera, Antonio Castro, Ernesto y Fernando Cardenal, perseguidos por la Guardia Nacional serán objeto de otro trabajo. En cambio había otros que prestaban sus parroquias para que la Guardia Nacional instala francotiradores de las torres de sus templos para matar a los guerrilleros.

En más de una ocasión, los guardias de Somoza presentaban armas ante las cámaras de sus diarios y televisoras, supuestamente encontradas en las iglesias para acusar a los sacerdotes de cómplices de la guerrilla.  

El “comandante Miguel”  

Pero Somoza  Debayle tenía entre ceja y ceja a monseñor Miguel Obando y Bravo, el mediador entre el gobierno y la guerrilla del FSLN en las tomas de la casa de los Castillo Quant en 1974; del Palacio Nacional en agosto de 1978, entre otros.

Obando y Bravo se ganó el sobrenombre de “Comandante Miguel” puesto en privado por Somoza pero repetido tantas veces hubiera noticias acerca del prelado en los noticieros de Estación X y Radio Difusora Nacional.

Obando fue una figura controvertida durante la dictadura de Anastasio Somoza y en el primer régimen sandinista (1979-1990). Somoza nunca le perdonó a Obando que en plena insurrección promoviese una pastoral en la que se pedía abiertamente su dimisión.

Con el triunfo de la Revolución, los altos cargos del gobierno fueron el blanco de las críticas de parte de Obando que en un principio apoyó abiertamente, y que posteriormente calificó de intentar neutralizar la actividad religiosa en Nicaragua.

Amenazado y secuestrado por paramilitares

En varias ocasiones Obando fue blanco de agresiones, la más fuerte ocurrió el 3 de octubre de 1982 cuando “el día anterior (2 de octubre) se dirigía del Seminario Menor, en la carretera sur, hacia la Curia, pasó junto a su carro un vehículo transportando militares, y que uno de ellos al reconocerlo, lo hizo saber a sus compañeros tocando el hombro del chofer y a continuación hizo ademán como de disparar con arma contra el Arzobispo.

Lugo el 30 de agosto de 1983, “tres sujetos intentaron secuestrar al Arzobispo de Managua, lo mantuvieron encañonado por varios minutos.

“Los tres sujetos intentaban obligar al Arzobispo a ir con ellos por la fuerza. En una entrevista ofrecida ayer a un periodista, monseñor Obando denunció que este hecho sucedió a las ocho de la noche del pasado domingo, en la carretera que une los poblados de Sabanagrande y Veracruz, cerca de Managua, cuando regresaba de hacer una gira pastoral.

“Según el arzobispo, los asaltantes le salieron en la oscura carretera portando armas de fuego. Al identificarse «dijeron que eran del Ejército Popular Sandinista”. Sin embargo, el Arzobispo no tiene seguridad de que en realidad lo sean.

“Al momento que a monseñor se le presentó el incidente, venía acompañado de su chofer (Nayo), a quien también los tres sujetos en los momentos que los tuvieron detenidos, lo mantuvieron encañonado con sus armas. Declaró el Arzobispo que los tres sujetos que lo detuvieron el pasado domingo “me dijeron que los tenía que llevar a como fuera” a un lugar no determinado, y debido a que “nosotros dijimos que no podíamos en ese momento, nos dijeron: “Ustedes no siguen adelante, sino que se quedan aquí parqueados”.

“En el transcurso en que los uniformados mantenían sus armas de fuego apuntando al alto prelado y su chofer, “hubo una discusión bastante fuerte”, señaló Obando.

“El también Presidente de la Conferencia Episcopal, haciendo memoria de los momentos difíciles en que se vio la noche del pasado domingo, dijo que después de conversar con su motorista y llamar por el radioteléfono de su auto a su casa, “por obra de Dios dijeron: sigan pues”, según consta en el libro “Lo que se quiso ocultar” de Roberto Cardenal Chamorro.

Durante las elecciones del año 2001, en pleno período de reflexión, en otra homilía recordó el “oscuro pasado” del líder sandinista que aspiraba por cuarta vez consecutiva a la Presidencia y fue derrotado por el liberal-conservador Enrique Bolaños, según los diarios.

En septiembre de 2005 ofició el matrimonio eclesiástico de Ortega y Rosario Murillo, actual vicepresidenta de Nicaragua, con quienes se había reconciliado en julio de 2003, previo a cumplirse el 24 aniversario del triunfo de la revolución sandinista, según se escribió en el diario La Prensa

Obando y Bravo fue ordenado cardenal el 25 de mayo de 1985 por el fallecido papa Juan Pablo II, en Roma, convirtiéndose entonces en el único cardenal de Centroamérica. Daniel Ortega lo declaró prócer, sin pena ni gloria.

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